Tiempo en Capital Federal

17° Max 13° Min
Cubierto con lluvias
Cubierto con lluvias

Humedad: 66%
Viento: Sureste 34km/h
  • Jueves 22 de Octubre
    Cubierto con lluvias14°   17°
  • Viernes 23 de Octubre
    Cubierto17°   21°
  • Sábado 24 de Octubre
    Cubierto18°   22°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Villanueva Cosse: «El teatro es una aventura día tras día»

El prestigioso actor y director vuelve a dirigir Morir en familia, una obra que estrenó a inicios de los 70 en Montevideo. La vigencia de la pieza, la docencia y los recuerdos de su vida como empleado de banco. 

Por Roberto Durán
Email This Page
Villanueva Cosse Villanueva Cosse

Alguna vez, como una forma extraña de elogio, un profesor de teatro le dijo a Villanueva Cosse: “A todo elenco le cae bien tener a un tipo alto como usted. Siempre va a tener algo que hacer”. La anécdota sobrevuela antes del encuentro, cuando el hombre debe agacharse para poder salir del ascensor. Lleva jogging y remera de algodón. Es gigante y no aparenta los 80 años que está por cumplir. Por momentos, parece aquel empleado de banco que fue hasta los 40.
En seis décadas de oficio, participó como actor en más de 60 obras y 22 películas; dirigió una docena de piezas en la Argentina y en su Uruguay natal. A principios de los 80, se sumó a Teatro Abierto, el movimiento de resistencia cultural a la dictadura militar. Ahora, vuelve a dirigir Morir en familia (sábados y domingos a las 20, en el Teatro del Pueblo, Roque Sáenz Peña 943), una obra de teatro de Jorge García Alonso que estrenó en 1972 en el Teatro Circular de Montevideo.
La pieza cuenta la historia de una familia burguesa, que recibe la inesperada visita de un hombre sin casa ni trabajo. “Sólo quiero comer en familia”, dice el pobre infeliz. Eso despertará una serie de situaciones que envolverán a los dueños de casa, con un final cruel e inesperado. La obra también tuvo una representación en San Juan, con actores de esa provincia, que fueron dirigidos por Villanueva Cosse.
Usted hizo una versión de la obra en los 70 en Uruguay. ¿Qué cosas nuevas descubrió al enfrentarse otra vez al mismo texto?
Morir en familia fue la última obra que dirigí en Montevideo, antes de llegar a la Argentina. Espero que no sea la última que dirija en Buenos Aires. En aquellos años, tenía una intensa vida como director y actor y existía un movimiento de teatro independiente muy fuerte en Uruguay. Cuando la leí por primera vez me interesó y me pareció que estaba bien dialogada. No mucho más que eso. La obra tiene cinco actores y en el elenco había como quince, así que decidí hacerla con doble elenco y en cooperativa. Cuando la volví a leer, me encontré con una obra realista e incluso naturalista; sin embargo, a las cinco páginas comienzan a pasar cosas raras, algo que obedece a la libertad expresiva de Jorge. Como si el autor me dijese: “Dale, animate, meté mano en la obra”.
El Cervantes le encargó una obra de un autor argentino y usted se decidió por la de García Alonso. ¿Cuál cree que es aspecto local de la obra?
Yo pienso que es mucho más que una obra argentina. Algunos consideran el teatro de García Alonso como menor. Se equivocan. Escribió poco, pero sus textos son provocadores. Si para vos el teatro no es un hábito sino una aventura día tras día, será un desafío hacer algo de él.
¿Por qué abandonó la docencia? ¿Los ensayos son ahora su lugar para la enseñanza?
Dejé de dar clases cuando volvió la democracia. Quizá no tenía la suficiente vocación docente. Enseñar es exponerse al vampirismo, porque los alumnos te chupan la sangre y te dejan vacío. Ahora me encanta enseñar dirigiendo. Mis puestas son talleres muy rigurosos. Exijo mucho, pero también doy mucho. Me produce mucho placer, porque lo que hacés es una suerte de proyección que va mucho más allá del estreno.
Hace poco, usted cumplió seis décadas con el teatro y en noviembre próximo cumplirá 80 años de edad. ¿Qué le despiertan las efemérides?
Cuando cumplí 50 años con el teatro no dije nada porque me daba mucha vergüenza. Me produce una sensación de vida larga y de privilegio, por estar haciendo durante tantos años lo que me gusta. Lo digo pese a todos los sinsabores, penurias y tristezas que produce esta profesión. Hasta los 40 años, combiné mi trabajo en el teatro con el de empleado de banco. Era una esquizofrenia muy divertida. Luego pude vivir de esto, pero llegó la dictadura. Fueron años durísimos para mí. Fui prohibido en Uruguay y la Argentina; no pude hacer televisión, teatro comercial ni cine. Cuando trabajaba en el banco, me levantaba a las cinco y media para hacer el horario matutino y tener la tarde libre para el teatro. ¿Sabés qué hago hoy? Me sigo levantando a las cinco y media de la mañana. Me siento en este mismo sillón en el que estoy ahora y pienso: ¡qué bueno que no tengo que ir al banco!

En pocas palabras

• Nació el 5 de noviembre de 1933 en Melo, Uruguay.
• Reside en la Argentina desde 1971.
• En 2009 fue premiado por Marat Sade.

 

dz/lr

 

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario