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Un estado poco común

Informe Corazones porteños

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Seducción, atracción y enamoramiento. Ingredientes de un menú que la mayoría de los porteños valora especialmente.
El sexólogo Juan Carlos Kusnetzoff sostiene que el enamoramiento es «un estado nada común, por eso se lo valora tanto. Cuando uno se enamora, el yo está exaltado de seis a ocho meses, no más que eso. Es un estado que no puede sostenerse por mucho tiempo», dice Kusnetzoff.
«El enamoramiento es como una droga. Pero cuando termina comienza lo que se conoce como ‘etapa burocrática del amor’. Nadie quiere el compromiso de la burocracia. Aunque algunos llegan a adaptarse y otros siguen en la relación porque les cuesta mucho salir», afirma Kusnetzoff.
Para el psiquiatra Walter Ghedin, el valor del amor es una condición humana, pero la búsqueda se vuelve más selectiva con el paso de los años. Por eso a partir de los 40, muchos porteños prefieren seguir solos o tener relaciones ocasionales. «En la gente de 40, lo real es lo conseguido, la independencia, y no así lo que encuentra en el otro. También tiene que ver con la presencia de ansiedad, que nos lleva a requerir cosas rápidas. Pero nunca sabemos lo que va a suceder, mucho menos en el amor, por eso nos aferramos a la certeza. Y la certeza es lo que hemos logrado. Por eso nos aferramos a una ilusión breve. Sobre todo los hombres, que piensan: ‘puedo prometer, puedo seducir, me jacto con mis amigos'», detalla Ghedin.
Para dejar atrás la soledad, el profesional sostiene que la relación cara a cara sigue siendo irreemplazable. «La verdad en la comunicación es básica. En la exposición de los deseos hay verdad, y se rompe con las conjeturas del otro. Las redes sociales sirven para contactar personas, pero no para tener una relación virtual. La prolongación de esa virtualidad genera ilusiones, una imagen del otro que a veces se sostiene con mentiras», concluye.

DZ/LR

 

Fuente Redacción Z
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