Parece una ironía pero es tristemente real: en la escuela número 8 “Base Aérea Vicecomodoro Marambio” los chicos y los maestros tienen que usar campera y bufanda adentro del aula.
No hablamos de la Antártida Argentina sino del barrio de Villa Luro, ciudad de Buenos Aires. Lo que ocurre es que las calderas del edificio están rotas y el gobierno porteño no las arregla. Según Pablo, papá de una alumna del jardín de infantes que funciona en el mismo establecimiento y presidente de la cooperadora escolar, “hace tres años que en las aulas de primaria no hay calefacción en ninguno de los tres pisos del edificio”.
«Hicimos reclamos pero la obra está cajoneada en algún escritorio de la dirección de Infraestructura. Los chicos y los maestros no la están pasando nada bien”, asegura.
En el Plan de Infraestructura Escolar 2010-2011 estaba previsto el arreglo de las calderas y equipos de aire. Tenía asignado un presupuesto de $148 mil pesos. Pero el problema nunca se resolvió.
La escuela 8 está ubicada en Yerbal 4965 y es de jornada completa. Allí cursan la primaria 300 chicos y es frecuente ver a los maestros dictar clase con los guantes puestos. Solamente el jardín de infantes cuenta con aulas climatizadas, que son menos y más pequeñas.
Según pudo averiguar Diario Z, no se pueden instalar caloventores porque las instalaciones eléctricas tampoco están en buenas condiciones. “Ya es mucho, no se puede seguir dilatando la situación”, se queja Pablo. Hasta el momento, Diario Z no ha podido constatar que los funcionarios del Ministerio de Educación se hayan dado por enterados al menos.
No es la única escuela del primer trimestre que enfrenta problemas estructurales relevantes. En el otro extremo de la ciudad, en Villa Soldati, la comunidad educativa de la Escuela Media N º2 comparte el flagelo de la falta de calefacción y a ello suma malos olores y fallas edilicias muy severas. Padres, alumnos y docentes comparten asambleas, cortes de calle y abrazos simbólicos y aun no lograron una respuesta.
En la fila para encontrar soluciones también se encuentra la Escuela Integral Interdisciplinaria Nº17, destinada a chicos discapacitados y con trastornos emocionales severos, cuyo edificio fue vendido por sus dueños al Sindicato de Camioneros para que éste amplíe su polideportivo. El Estado lo alquilaba desde la década del 30, pero en 2013 dejó pagar. Padres y alumnos todavía no saben dónde tendrán clases el año que viene.
DZ/nr
Fuente Redacción Z
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