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TEMAS DE LA SEMANA

Tesoros de la ciudad

Peinetones, muñecas, pianos, platería, viejas películas. Un patrimonio valioso relata la historia de Buenos Aires.

Por Juan Carlos Antón
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SALA 2013 INSTRUMENTOS MUSICALES MIFB - fotografia Mariana Cullen

Los once museos que dependen de la Ciudad guardan tesoros ocultos que bien vale la pena desentrañar. Bellas muñecas, antiguos instrumentos musicales, muebles de lujo y películas inolvidables constituyen una gran tentación si la idea es darse una buena zambullida en el pasado de la ciudad.

Una de las mayores y menos conocidas joyas museísticas porteñas es la Colección de Muñecas Antiguas en el Museo Fernández Blanco, en su sede de Hipólito Yrigoyen 1420. “Como quien elabora una receta magistral, Mabel y María Castellano Fotheringham han puesto constancia, intuición y un profundo conocimiento al servicio de una tarea encomiable: reunir una colección de muñecas antiguas de magnitud, variedad y sutileza destacables y el generoso acto de amor de compartirla”, expresa el texto de presentación de la muestra. Las muñecas, que eran vistas como simples juguetes, hoy –y en el museo– son mostradas como “la representación más acabada de los cambios operados por una sociedad respecto de la concepción de lo femenino, los juegos, la educación, la moda, y las responsabilidades de las niñas”. Hay de papel, madera, pasta porcelana o de trapo. Todas bellas, todas esperando ser contempladas.

En tanto, la otra sede del Fernández Blanco, el Palacio Noel (Suipacha 1422) ofrece una remozada sala dedicada por completo a la colección de instrumentos musicales. Reúne piezas de cuerda frotada, cuerda punteada, viento y teclado. Todos ejemplares de la luthería clásica italiana salvo el caso de los manufacturados por Camillo Mandelli, un gran luthier italiano que vivió en Buenos Aires durante las dos primeras décadas del siglo XX y que fue el primer contratado por el Teatro Colón tras su inauguración en 1908.

También en esta sede del Fernández Blanco, se encuentra la colección de 200 peinetones de comienzos del siglo XIX. Lejos del recuerdo escolar como disfraz para representar la época de la colonia, los peinetones simbolizaban estatus social, poder económico y político. Y así se los ve y se los cuenta en esta muestra permanente.

El museo está abierto de martes a viernes de 13 a 19. Sábados, domingos y feriados de 10 a 20. Lunes cerrado. La entrada cuesta $10.

COLECCIONMUÑECASFOTOMARIANACULLEN

Muñecas en el Museo Fernández Blanco.

Museo Saavedra

Pegado a la General Paz, el Museo Saavedra –Crisólogo Larralde 6309– propone diversas colecciones de platería urbana y rural, objetos de arte y decorativos, además de una interesante colección de vestimenta del siglo XIX.

Pero una de las “joyas ocultas” es la cómoda secreter que perteneció a Juan Manuel de Rosas, incorporada en 2013 al patrimonio del museo. Se trata de un secreter de procedencia francesa y estilo Luis Felipe (1830-1848). Su exterior es de madera enchapada en caoba con detalles en madera oscura, y aplicaciones de bronce dorado; en su interior está enchapado en raíz de nogal, con filetes marqueteados en madera clara.

Para los interesados en este período, el Saavedra ofrece toda una serie elementos –sombreros, guantes, peinetones– que dan cuenta de una época crucial de la historia argentina. El Saavedra abre de martes a viernes de 9 a 16. Sábados, domingos y feriados de 10 a 20. Lunes cerrado. La entrada general es de $5. Miércoles y viernes, gratis.

Museo del Cine

Los que aman el cine, que en Buenos Aires son muchos, deben darse una vuelta por el  Museo del Cine –Agustín R. Caffarena 51, la Boca–. Allí encontrarán viejas joyas como equipos Lumière, Pathé y Gaumont, además de vestuarios de las estrellas de la época de oro del cine nacional. La muestra permanente permite conocer la historia del cine argentino gracias al acervo del crítico y coleccionista Pablo C. Ducrós Hicken, cuya colección donada por su viuda fue la base para la creación del Museo que hoy lleva su nombre. Se pueden ver los primeros aparatos cinematográficos usados en el período mudo argentino, incluyendo una cámara Lumière auténtica, y documentos y elementos personales de figuras entrañables como Niní Marshall o Luis Sandrini, entre muchos otros.

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El Museo del Cine «Pablo C. Ducrós Hicken» está en la Boca.

También se exhibe una impresionante colección de 150.000 recortes periodísticos que contienen críticas de filmes nacionales, entrevistas y notas relacionadas con temas cinematográficos. Además, se pueden ver 1.600 guiones ejemplares, incluyendo los supervisados por el tristemente célebre Ente de Calificación cinematográfica que incluía la censura previa.

Abre lunes, miércoles, jueves y viernes, de 11 a 18. Sábados, domingos y feriados de 10 a 19. La entrada cuesta $5 pero miércoles y viernes es gratis. Imperdible para cinéfilos.

DZ/JPC

Fuente Redacción Z
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