Tiempo en Capital Federal

26° Max 20° Min
Despejado
Despejado

Humedad: 51%
Viento: Nordeste 24km/h
  • Viernes 27 de Noviembre
    Despejado18°   28°
  • Sábado 28 de Noviembre
    Cubierto con lluvias22°   28°
  • Domingo 29 de Noviembre
    Parcialmente nuboso21°   28°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Tengamos las fiestas en paz

El psicoanalista Michel Sauval plantea estrategias para transitar una época de balance personal y pico de cansancio, en la que afloran conflictos y tensiones. 

Por Fernando Molero
Email This Page
Navidad en familia

Noche de paz, no­che de amor…”, reza el villancico navideño, pero no siempre es así. Muchas veces las fiestas de navidad y año nuevo desatan estrés. En no pocas oportunidades, dan lugar incluso a confron­taciones y disgustos. Ocu­rre en las fiestas de fin de año, pero también en otros tipos de reuniones familia­res en las que –por aquello de que ´la familia no se eli­ge´– algunas personas sien­ten que se encuentran en un contexto más obligado que ele­gido. Como los días 24 y 31 de diciembre ocupan para todos el mismo casillero en el calendario –y el mandato cultural nos dicta que hay que pasarlos ´en fami­lia´– es más probable percibir en estos días ese estado de ánimo un poco angustioso entre gente cercana a nosotros o en noso­tros mismos.

¿Cómo sobrellevarlo, o supe­rarlo, para no vivirlo repetidamen­te cada fin de año? Diario Z con­versó con el psicoanalista Michel Sauval, que reconoce que entre diciembre y febrero aumentan las consultas por lo que él llama ´sor­presas´, generalmente vinculadas a las fiestas.

“Me refiero por ´sorpresa´ a un malestar, que puede ser una sensación o algo desatado por una pelea, un exceso o un dis­gusto, que marca una diferencia. Apartir de ahí, se va hilvanando una historia que revela que ´había algo más´, que la pregunta ´¿por qué estoy en un lugar donde no quiero estar?´ ya estaba presen­te desde antes”, dice Sauval, tam­bién director del sitio web espe­cializado www.psicomundo.com. La entrevista se desarrolla en su consultorio, en el piso 21 de una torre con hermosa vista al barrio de Almagro.

“Lo que ocurre es que, en esas reuniones familiares, la gente se ve confrontada con problemas que nunca terminó de entender, tanto de su historia familiar como de sus elecciones”, y entonces es más común que se produzca el clic´que la acerque al diván. Esto se conjuga además con que el fin de año es, para muchos, la opor­tunidad de hacer un balance per­sonal y que coincide con un pico de desgaste.

“No estamos hablando de si­tuaciones donde prime el odio, sino que hay una mezcla de sen­timientos. No todos los miem­bros de una familia se quieren por igual. En estos eventos, se agudiza lo que ya había, para bien o para mal”. Según Sauval, “de un modo u otro, todos nos representamos con qué nos vamos a encontrar, y son situaciones en las que nos ve­mos obligados a elegir. Aclaro: no elegir también es una elección”.

“Nuestras elecciones no las hacemos tampoco tan libremen­te, sino bajo determinadas con­diciones. Ayuda mucho interro­garnos acerca de con quiénes queremos estar y con quiénes no, y además en qué contex­to. Entonces, a partir de eso, se abre muchas veces una negocia­ción con la pareja, los padres, los hijos, los hermanos o con quien corresponda, de acuerdo a cómo esté configurado nuestro entor­no. El asunto es qué resignamos y qué no, y asumir lo que sería el costo que implican nuestras elec­ciones.”

No albergar esperanzas de que todo vaya a cambiar mági­camente en nuestras relaciones, dice Sauval, “introduce una ra­cionalidad. La persona compren­de entonces que hay una cuota de problemas y se prepara para sobrellevarlo”. Y recurre a la me­táfora de evitar el mal enganche´ “Uno solamente puede cambiarse a sí mismo, y sólo por añadidura, a los otros. No se puede cambiar a los demás, eso sería engañar­se. El elemento de cambio es uno mismo”, nos dice Sauval al final de la entrevista.

Indagar en nuestro interior, dialogar con los demás, compren­der las diferencias… y ´tengamos las fiestas en paz´.

Cinco consejos

Identificar lo que nos motiva estrés, angustia o preocupa­ción.
Elegir: con quienes queremos estar y con quienes no, y en que contextos.
Negociar: no podemos cum­plir con las expectativas de to­dos ni tenemos por qué aceptar exigencias exageradas.
Si sabemos que hay una cuo­ta de problemas, racionalicé­moslos y vayamos preparados para sobrellevarlos y evitar el mal enganche.
No podemos cambiar a los demás pero podemos cambiar nosotros. El sujeto de cambio de nuestras relaciones somos nosotros mismos.

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario