Tiempo en Capital Federal

27° Max 18° Min
Despejado
Despejado

Humedad: 46%
Viento: Sur 20km/h
  • Viernes 4 de Diciembre
    Muy nuboso16°   23°
  • Sábado 5 de Diciembre
    Nubes dispersas15°   21°
  • Domingo 6 de Diciembre
    Despejado17°   23°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Teatro: La transparencia del tiempo

María José Gabin habla sobre la obra de Manuel Puig, en la que comparte elenco con Pompeyo Audivert, Paloma Contreras y Adriana Aizemberg. 

Por Diego Oscar Ramos
Email This Page
maria jose gabin maria jose gabin

Con la paradoja de hablar de una obra que impone un juego narrativo basado en capas de sentidos, digamos que Bajo un manto de estrellas, con texto de Manuel Puig –autor de las novelas El beso de la mujer araña y Boquitas pintadas entre otras– y dirigido por Manuel Iedvabni, propone un teatro que no sólo precisa una atención aguda sino también una suspensión de la necesidad de naturalismo. La historia se ubica en una lujosa casona de entorno rural latinoamericano, en una década del 40 donde aún estaba en auge el radioteatro. En este espacio, la espera de una mucama que está por llegar se irá sumando a toda una serie de crisis o confusiones de identidad donde la hija –interpretada por Paloma Contreras– que adoptaron luego de la muerte aparentemente accidental de sus padres, llegará a la casa luego de una de sus desapariciones cotidianas. Pronto también lo hará una pareja de visitantes imprevistos –Pompeyo Audivert y María José Gabin–, que mutarán en ladrones, presencias atemporales de los padres desaparecidos y hasta en médicos de un hospital donde internarán a la hija luego de eventos que incluyen de asesinatos a incestos varios.
Si el planteo parece confuso (cosa que puede ocurrir si se espera una obra lineal en un eje espacio temporal) en un planteo narrativo que une el absurdo con el melodrama, se convierte en una clara crítica a ciertos valores sociales de la sociedad burguesa, con todas sus incongruencias, incluyendo las domésticas. Tal vez lo más logrado de la puesta sea el virtuosismo de los actores, que hacen de la posible confusión una plataforma para el despliegue de recursos. En la pareja de Audivert y Gabin, manejan la corporalidad con maestría para reforzar los elementos más irracionales del texto de Puig.
“Esta obra tiene casi 20 años y me parece que toma temas endémicos de la sociedad argentina, como el enfrentamiento entre las clases, la búsqueda de la identidad, su pérdida, la desaparición, el sometimiento, pero lo hace de una manera novedosa, lo pone en un lugar de disparate donde se multiplican los sentidos”, dice Gabin, antes de asegurar que el riesgo de meterse con ese material en los límites del delirio le aporta un plus al trabajo. Bailarina, actriz, escritora y directora, la ex miembro de Gambas al Ajillo cuenta que los propios actores fueron encontrando distintas capas de sentido al preparar la obra y lo político fue un punto que fue surgiendo con fuerza: “Vimos que Puig propone una constante búsqueda de la identidad y es inevitable pensar que siendo escrita en 1982 tiene una relación con algo tan fuerte como la apropiación de bebés, que es el crimen más tremendo que nos ha dejado esa época”. Luego aclara que la pieza no es partidaria no quiere dar cátedra, pero va aportando elementos críticos que le dan dramatismo a un texto que incomoda al espectador, para desarmarle defensas y hacerlo pensar desde maneras oblicuas.
Tomando palabras de Audivert, con quien vuelve a actuar luego del suceso Postales argentinas (1989), Gabin explica el efecto de la puesta: “Tiramos la pelota contra el vidrio para que los vidrios estalles y se multipliquen las interpretaciones”. En esa amplitud de significados, la actriz se siente muy cómoda y la remite a formas que ya estaban en sus roles del mítico under porteño de los 80: “La necesidad de explorar otros lenguajes sigue presente, con mucha gente de mi generación no veíamos al teatro como una cosa tradicional, con jerarquías y divisiones, sino que intentamos mezclar lenguajes y ése es el espíritu que sigo manteniendo”.

 

Jueves, viernes y sábados, 21. Domingos, 20. En teatro La Comedia Rodríguez Peña 1062 | tel: 4815-5665 | info@lacomedia.com.ar |      

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario