Tiempo en Capital Federal

27° Max 18° Min
Despejado
Despejado

Humedad: 51%
Viento: Nordeste 26km/h
  • Sábado 28 de Noviembre
    Cubierto21°   29°
  • Domingo 29 de Noviembre
    Parcialmente nuboso21°   31°
  • Lunes 30 de Noviembre
    Nubes dispersas16°   23°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Juicio por las muertes en el taller clandestino de Luis Viale

El 30 de marzo de 2006 se incendió el taller textil donde murieron cinco chicos y una mujer. Trabajaban unas 60 personas, la mayoría de nacionalidad boliviana.

Email This Page
tallerclandestino_flores Abril. Mueren dos hermanos de 7 y 10 años, dormidos en el sótano de un taller clandestino en Flores. Corte de luz, velas para seguir trabajando y un escape de gas generan el incendio. No pueden escapar ni los pueden socorrer porque la salida está tapiada.

El tribunal oral número cinco fijó fecha para celebrar el juicio por la muerte de cinco niños de entre 3 y 15 años y una joven de 25, embarazada, calcinados por el incendio que se produjo en 2006 en un taller clandestino de costura en el barrio porteño de Caballito.

Las víctimas mortales, Juana Vilca Quispe, de 25 años y embarazada; Luis Quispe Cornejo y Harry Rodríguez Gómez, ambos de 3; Rodrigo Quispe Carvajal, de 4; Elías Mendoza Carvajal, de 10, y Wilfredo Quispe Mendoza, de 15, quedaron atrapados entre las llamas, originadas en una sobrecarga de la defectuosa instalación eléctrica.

En el lugar funcionaba un taller textil con 37 máquinas de costura instaladas, ocupadas por «personas que trabajan en el lugar cumpliendo tareas desde las 8 hasta las 20 y que también vivían en el lugar y percibían entre 0,70 y 1,20 pesos por cada pantalón que confeccionaban».

Los responsables del taller eran Juan Manuel Correa, argentino, y Luis Sillerico Condorí, boliviano, quienes «omitiendo el deber de cuidado», no evitaron el siniestro y por ello fueron acusados por la fiscal Bettina Vota y su colega de juicio Fabián Céliz por «incendio culposo seguido de muerte», un delito que contempla penas de hasta cinco años de cárcel.

Ambos imputados «autorizaron a las familias a contar con los electrodomésticos que quisieran, lo que derivó en que esas conexiones precarias (muchas abastecidas por ‘zapatillas’) alimentaran a más de 11 televisores, varias heladeras, ventiladores, equipos de música o radios», sostiene la acusación.

Además, «las habitaciones estaban separadas por telas, machimbre, y había gran cantidad de colchones y ropa de los ocupantes del lugar», lo que facilitó la propagación del fuego.

En ese contexto, la acusación subraya que «la vivienda no contaba, en ninguno de los sectores, con agua caliente».

Los imputados, «con el afán de obtener la mayor cantidad de mano de obra barata, ofrecieron, permitieron y consintieron que los trabajadores vivieran en el lugar sin importar las condiciones de higiene y de seguridad que resultan necesarias para estos casos».

«No cabe duda alguna que si los procesados hubiesen actuado como era exigible para estos casos, el suceso lamentable que es materia de estudio en estas actuaciones no se hubiese producido», añade.

Las audiencias del juicio fueron fijadas para los días 18, 19, 20, 21 y 22 de abril y 9, 10 y 13 de mayo del año próximo.

La acusación pidió investigar además la eventual responsabilidad de los gobiernos porteño y nacional por la falta de controles, pues en los registros figuraba que en el lugar del siniestro funcionaba «un taller de costura habilitado el 8 de enero de 2001 donde trabajaban, conforme el expediente de habilitación, un total de cinco personas».

DZ/sc

Fuente DYN
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario