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TEMAS DE LA SEMANA

Sonidos que armonizan

Una terapia oriental para disminuir el estrés y aliviar dolores. 

Por Magalí Sztejn
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cuencos tibetanos cuencos tibetanos

Como un instrumento recién afinado. Luego de guiar una sesión de armonización con ins­trumentos, así define Ramiro el estado en que cada uno se en­cuentra. Se trata de una técnica oriental en pleno desarrollo en es­tas tierras que, como tantas otras, busca calmar el estrés y favorecer el equilibro interior. La propues­ta de esta “terapia vibracional” es utilizar los sonidos que producen los gongs, las flautas nativas, los cuencos de cuarzo y los cuencos digeridos con fines terapéuticos, beneficiando el estado de medi­tación.
“Cuando el terapeuta del soni­do hace sonar los instrumentos de una forma correcta y armónica, a través de su frotación y percusión, genera vibraciones que envuelven a la persona, brindándole una sen­sación de relajación y placer”, ex­plican Gustavo y Mónica, quienes desde hace siete años ofrecen ar­monizaciones como una forma de sanación alternativa para restable­cer la energía de la persona. En­tienden que se trata de una opor­tunidad para desprenderse de los problemas cotidianos a través de lo que ellos definen como un “baño sonoro” y que incluye ejercicios de respiración.
Ramiro, por su parte, es más cuidadoso a la hora de definir la experiencia y aclara que no tie­ne nada de mágico. “Cuando uno sale a la naturaleza –describe el terapeuta– y está estresado, sin notarlo, de pronto se tranquiliza. Eso sucede porque la naturaleza empieza a vibrar y hacer sonidos para que nosotros encontremos nuestra propia frecuencia.” Por eso prefiere no predeterminar la práctica, y ejemplifica: “Cualquier reacción es positiva. Si te duele la cabeza es porque algo se movilizó y es el comienzo para que sane”.
Lo cierto es que la gente se acerca generalmente alterada, cansada o dolorida, buscando algo que la alivie. Apesar de ello, se intenta que no sólo descan­sen sobre una colchoneta, sino que también hagan un trabajo personal, que logren conectarse con sus emociones en un estado de silencio interior. “Es aprender a escuchar para seguir lo que el sonido propone y amplificar la percepción”, define Verónica, que además de dirigir armonizaciones con cuencos tibetanos, dice haber experimentado beneficios físicos, mentales y emocionales.
“Hay personas que en una se­sión hacen un cambio extraordi­nario, se les revela lo que las blo­quea y pueden soltar el conflicto. Algunas se alivian de dolores físi­cos y otras mejoran la comunica­ción en su vida, son más concien­tes de cómo se sienten y lo que quieren. Todas estas cosas las he visto en personas que asisten a mis armonizaciones, no son esta­dísticas”, enumera. Sin embargo, los efectos más comunes son la relajación, el descanso y la reno­vación de energía.
Las armonizaciones presen­tan dos alternativas. Una opción es participar en los encuentros generales y percibir cómo se crea un clima. También existe la posibi­lidad de realizar una terapia indi­vidual o reducida, donde se privi­legia el contacto y el diálogo. Lo cierto es que, tanto en una como en otra habrá que ser consciente del estado energético. “Todo tra­bajo con la energía –aclara Floren­cia– y todo cambio implica una responsabilidad, una vez que das el primer paso te das cuenta de que hay más para descubrir. Esto también hace que haya gente que sale fascinada pero tarda un tiem­po en volver a experimentarlo”.
Se trata de una experiencia vi­vencial que implica estar en cuer­po presente y que consigue, qui­zá más rápido que otras técnicas, destrabar barreras. El sonido no hace caso a la mente y encuentra su propio camino para silenciarla y guiarla por nuevos recorridos, donde priman lo sensorial y lo emotivo. Cada experiencia y cada armonización son diferentes. Ra­miro recuerda un encuentro del que participaron 18 personas sor­das. “Yo tampoco sabía qué ha­cer. Ellos se sentaron en el piso y se conectaron con la vibración. Fue maravilloso”, cuenta, ilustran­do su alcance y el poder de la afi­nación, de adecuarse, como un instrumento, al tono justo.

 

Dónde

Ramiro: www.sonidossanadores. com.ar
Gustavo y Mónica: www. mantra.com.ar/terapiadelsonido
Florencia: https://www.facebook. com/pages/cuencos-y-armonizaciones/160319027401593?ref=hl

 

Fuente Redacción Z
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