Tiempo en Capital Federal

21° Max 15° Min
Despejado
Despejado

Humedad: 55%
Viento: Suroeste 24km/h
  • Martes 27 de Octubre
    Despejado15°   20°
  • Miércoles 28 de Octubre
    Muy nuboso con lluvias14°   21°
  • Jueves 29 de Octubre
    Parcialmente nuboso11°   17°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Sexo urbano: Un enemigo llamado estrés

Es importante advertir si las causas son externas a la pareja o la relación está funcionando mal.

Por Juan Carlos Kusnetzoff
Email This Page

El estrés, la vida alocada e in­tensa, sin descanso y autoexigente, puede provocar proble­mas sexuales diversos en ambos sexos. Es importante tener en cuenta que todos podemos tener alguna dificultad sexual en algunos momentos, sin que ello signifique que tengamos que preocupar­nos porque nuestra sexualidad esté afec­tada. Una dificultad sexual se convierte en un problema a ser tratado cuando es per­sistente o se presenta de manera reitera­da. Esto quiere decir que, por una o dos veces, no tener buena erección o pade­cer eyaculación precoz, o que una mujer no tenga deseo sexual, no configura un problema a tener en cuenta. Estas dificul­tades sexuales son normales y pasajeras.

La creciente angustia de desempeño lue­go de jornadas laborales inten­sas o de estudio agotador, por men­cionar dos problemas muy comunes, se constituye a menudo en motivo de consulta con un profesional de la sexología clínica. Apremios económi­cos pueden obligar a darle al trabajo enorme importancia como sustento económico familiar, sobre todo cuan­do hay hijos pequeños. Estos facto­res hacen que se dé escaso valor a las horas de esparcimiento, relajación o diversión necesarias. El agotamiento puede llegar al límite y es posible que un problema corporal simple obligue al reposo y moderación del esfuerzo.

La relación sexual y el estrés pue­den influirse mutuamente en dos as­pectos: el estrés puede afectar a la relación o ésta puede ser la causa de la disminución o aumento del estrés.
En este sentido, cuando tenemos pro­blemas sexuales, es importante detectar si éstos están reflejando conflictos e insatisfac­ción con la pareja o con otros aspectos de nuestra vida, o si la dificultad es la relación en sí misma. Detectada la causa de estrés, corresponde tomar medidas correctoras. Y esto, en el caso del estrés, no es fácil.

Otra cuestión a tener en cuenta es que nuestra cultura ha dado un significado a todo lo que tiene que ver con la sexualidad, que en realidad no tiene en el grado super­lativo en que se lo considera.

Se relaciona equivocadamente la ca­pacidad sexual con la identidad sexual de las personas, sobre todo en el caso de los hombres. Así, se considera que uno es más o menos hombre (o mujer) según su desempeño en las relaciones sexuales. El machismo impera en esta manera de con­siderar la vida sexual. Por eso es bueno saber también que cuando la relación es utilizada para «probarse» o para exhibir­se narcisísticamente con la compañera o con los propios amigos causa insatisfac­ción y se va a generar conflictos en la re­lación de pareja.

DZ/km

Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario