Tiempo en Capital Federal

20° Max 14° Min
Cubierto con lluvias
Cubierto con lluvias

Humedad: 78%
Viento: Sureste 28km/h
  • Domingo 24 de Octubre
    Despejado10°   21°
  • Lunes 25 de Octubre
    Despejado16°   28°
  • Martes 26 de Octubre
    Despejado19°   30°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Sexo urbano: recuperar el deseo sexual

Cómo volver a encender la chispa de la pasión.

Por Juan Carlos Kusnetzoff
Email This Page

La energía, en todas sus manifestaciones en nuestra vida, tiene un ciclo que se repite. Este circuito cíclico tiene cuatro fases: la de estímulo (que a nivel sexual corresponde al deseo), la de carga (que en la respuesta sexual equivale a la excitación y la meseta), la de descarga (correspondiente al orgasmo) y la de recuperación (que comprende lo que en un encuentro sexual llamamos la resolución y la fase de bienestar).
Todas estas fases necesitan ser recorridas por completo para poder volver a empezar armónicamente. Si nos quedamos atascados en alguna de ellas, se produce un problema.
El deseo es la primera parte del ciclo. Si el estímulo siempre es el mismo llega un momento en el que se pierde la sensación. El deseo es la fase de la respuesta sexual humana en la cual percibimos un estímulo que despierta nuestra sensación. Son las ganas de tener un encuentro erótico de alguna naturaleza. En ocasiones, en las parejas
de larga duración, esta fase se ve disminuida. Las personas ya no tienen ganas de hacer el amor, al menos con su pareja.

Causas de la falta de deseo sexual

Hay varias causas posibles de esta pérdida.
Analicemos algunas:
1. Disminución del placer vital en general (para detectar esto, se puede observar en otras partes de la vida). En esta circunstancia es interesante detectar cómo estoy viviendo mi vida, porque probablemente esta disminución del deseo, de la respuesta al es tímulo, se haya trasladado a otras áreas de mi vida (recordemos que la sexualidad es solamente un reflejo intenso e íntimo de la forma en que vivimos nuestra vida). Si el estímulo siempre es el mismo llega un momento en el que se pierde la sensación.
2. Desgaste, aburrimiento, rutina, ¿me sigue gustando mi pareja, sigo queriendo a esta persona? Precisamente por la razón del desgaste, de la fricción del mismo estímulo,
las personas adultas empezamos a entrar en «surcos» que repiten caminos. Y eso termina por anular la sensación inicial de entusiasmo. Pero es interesante poder recuperar la capacidad de asombro, como los niños. Cada paso me abre a la posibilidad de algo distinto.
3. Problemas hormonales o de salud, en general. Los problemas en la salud física y específicamente los hormonales pueden tener efectos nocivos sobre el deseo sexual. Si estamos con poca energía para la vida, el cuerpo usa esta energía para los procesos básicos de subsistencia: comer, moverse, dormir, respirar. Conviene estar atentos a los desarreglos de la salud física y consultar a un profesional para corregir lo que no funciona bien.
4. Medicación. Algunos medicamentos producen una disminución del deseo. Toda medicación, además de tener efectos primarios tiene efectos secundarios. A veces, uno de los efectos es una reducción de la vitalidad y/o del deseo sexual. Algunos anticonceptivos, antihipertensivos o productos dermatológicos, entre otros, pueden tener este efecto secundario.
5. Problemas de relación, comunicación, resentimiento. Cuando en una pareja hay situaciones no resueltas, resentimientos por rabias no expresadas correctamente, el inicio del encuentro sexual se ve afectado. Solo cuando la comunicación es abierta, fluida y circula frente a frente, puede ocurrir lo mismo con la energía sexual.
6. Parto reciente (cambia el objeto de la libido). Cuando una mujer acaba de tener un bebé, suele suceder que toda su atención, su energía, está puesta en su nuevo hijo. Muchas veces, esto produce que su energía sexual orientada a su pareja se vea disminuida y sea causa de conflictos.
7. Aparición de un tercero. Cuando aparece una tercera persona en la pareja, es interesante preguntarse ¿qué busco en ese otro? En la respuesta estará aquello que necesitamos limpiar y desarrollar dentro de la pareja.
8. A veces, lo que desaparece, es la «espontaneidad»
del deseo sexual. Y la gente suele presentarse al profesional, diciendo: «tengo falta de deseo». Sin embargo, lo que las personas tienen, en el 80% de los casos, es la ausencia de espontaneidad, que puede ser reemplazada por la capacidad de excitarse y erotizarse, si son estimuladas convenientemente. Se sugiere no esperar las «ganas espontáneas» e incentivar los encuentros eróticos: primero, pocos minutos, y luego progresivamente intensificarlos.
Es útil usar la metáfora de la fogata y las cenizas. Dice el dicho: «Donde hubo fuego, cenizas quedan». Es posible buscar alguna brasa para soplar y reavivar el fuego que una vez hubo, pero para ello será necesario primero limpiar las cenizas. Limpiar lo sucio pero dejar el oro. Es decir, si reflexiono sobre lo que me atrajo inicialmente de mi pareja, es probable que pueda detectar cómo recuperarlo.

 

Fuente Especial para Diario Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario