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TEMAS DE LA SEMANA

Sexo Urbano: El tsunami de la maternidad. Por Juan Carlos Kusnetzoff

Hay muchas formas de alcanzar placer sexual en la etapa posparto.

Por Juan Carlos Kusnetzoff
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Existe un mito, no siempre explícito pero que está presente en la sociedad de muchas maneras, acerca de que sexo y maternidad no tienen que ir juntos. Es claramente un mito de los muchos que hay. Pero como toda construcción mítica, contiene un núcleo de verdad histórica y clínica. 
Es ya un clásico de las consultas sexológicas que una mujer de 25 o 30 y pico de años se queje de «no tener ganas». Y que ese «no tener ganas» ocurra luego de convertirse en madre. El compañero suele quejarse: «Desde que nació nuestro hijo, no me buscás más».
Muchos hombres -no digo todos- se sienten excluidos de la relación madre e hijo al tiempo que se encuentran súper excitados sexualmente luego de meses de abstinencia; suelen estar intolerantes, impacientes, en muchos casos ansiosos y reprochadores. No se pueden poner en los zapatos de la madre de su hijo; no les es posible ni siquiera imaginar el «tsunami» hormonal y emocional que se ha producido en la mujer tras el embarazo y el parto.
Muchos de estos hombres se niegan a ser complacidos por la mujer de variadas formas, algunas de ellas, muy creativas. No. Ellos quieren coito: penetración, orgasmo intravaginal. «Como se debe», suelen pensar.
Las formas físicas originales de una mujer que ha dado a luz suelen demorar casi un año en recuperarse. 
No está demás acentuar que una mujer puede ser excitada y tener orgasmos en esos períodos, con sexo oral, con caricias en la entrada del conducto vaginal, por coito anal. Afirmar que cualquiera o todas de estas formas son anormales o patológicas puede inhibir la continuidad de los procesos absolutamente necesarios propios de la biología posparto. Y obviamente repercute en la armonía de la pareja. 
Como muchas de estas cuestiones, hay que hablarlas a fondo antes del embarazo, algo que no siempre se hace. La realidad, con una sencillez enorme, se impone y limita, no cabe duda, las formas del placer sexual en los miembros de la pareja luego de un parto.

DZ/LR

 

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