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TEMAS DE LA SEMANA

Sexo urbano: El amor, ese hermoso tsunami emocional.

Además de alegría y euforia, el enamoramiento genera ansiedad.

Por Juan Carlos Kusnetzoff
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Además del conjunto de sensaciones agradables que puede provocar el apasionado amor (alegría, euforia, exaltación), pocas veces se señala que también puede originar un verdadero tsunami emocional. Las personas en este maravilloso estado padecen de ansiedad y desesperación cuando no están en compañía de su amado, o cuando están separadas de él, por un corto período.
Muchas de estas personas sufren ataques de obsesión. En un rincón de la pieza, o tiradas en un sillón, piensan y piensan. Piensan en el ser querido, en imágenes de momentos agradables con él o en proyectos futuros a efectuar y llevar a cabo. 
Neuróticos obsesivos y apasionados del amor, puede que tengan similares procesos de sustancias en el cerebro. Cantidades muy pequeñas de una sustancia llamada serotonina, se han encontrado en los dos casos y debemos decir que la serotonina es un neurotransmisor que se muestra en déficit en los casos de depresión. Casi todos los antidepresivos actúan aumentando la tasa de serotonina en el cerebro. 
Lo sorprendente de las investigaciones es que demuestran que los hombres o mujeres enamorados tenían mucho menos serotonina que los pacientes con neurosis obsesiva. Uno o dos años después, cuando el acceso del tsunami había pasado, la serotonina en los enamorados había vuelto a niveles normales. 
De hecho es sumamente común dar antidepresivos para reducir o mejorar los problemas obsesivos. Teóricamente, igual cosa, puede darse para reducir el tsunami amoroso. Sin embargo, la experiencia clínica y de laboratorio confirma que una vez desencadenado el enamoramiento ninguna dosis de antidepresivos le hace mella. 
Esto merece una conclusión: sea un violento «camote», como lo llaman los mexicanos, o una suave brisa romántica a cualquier edad, o un «cóctel» químico en el cerebro, lo que sabemos es que esto denominado amor es algo que no se detiene fácilmente, persiste y es duradero.
Y la persistencia de ese sentimiento se la puede encontrar en tribus primitivas, tanto como en sociedades desarrolladas actuales. Este sentimiento, es, simplemente, universal. 

DZ/LR

 

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