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Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
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Seguridad Edilicia: Situación de extrema burocracia

La representante de los peritos en seguridad edilicia y de obras sostiene que las regulaciones de seguridad en la Ciudad no son efectivas y que tienen fines recaudatorios. 

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eva lilian rodriguez_peritos verificadores eva lilian rodriguez_peritos verificadores

«No descarto estudiar abogacía en el futuro, me veo como una abuela que irá a la facultad”, asegura con entusiasmo la arquitecta Eva Lilian Rodríguez, presidenta de la Asociación Profesional de Peritos Verificadores (APPV). Con esa misma energía habla de la entidad que preside y que agrupa a los profesionales especializados en la seguridad en obras particulares y comerciales.

–¿Cómo surgen los peritos verificadores y con qué fin?
–Hace unos años, varios hechos de corrupción hicieron que el ciudadano estuviera bastante desprotegido, luego se creó la figura del verificador profesional. Con los inspectores existentes, el Gobierno no podía garantizar la seguridad de las obras y decidió tercerizar la tarea en los profesionales, así se creó el primer registro de verificadores de obra como prueba piloto.

–¿Cómo trabajan?
–El Gobierno de la Ciudad designa por sorteo al profesional verificador que constata si lo observado in situ se corresponde con la documentación que presentó el privado para esa gestión y cumple con las normas vigentes. Esta prueba dio buenos resultados.

–¿Por qué eligió esta profesión y luego quiso asociarse con sus pares?
–Me interesó mucho su objetivo de servicio. Además de las inspecciones de obras, se sumaron las de ascensores, la habilitación de locales comerciales y otras. Esta iniciativa comenzó a funcionar con muchísimas esperanzas pero el sistema se rige por decretos que nunca se han cumplido con rigor. Así fue que pensamos en agruparnos para analizar las irregularidades que veíamos e intentar solucionarlas. Además, comenzó a haber mal trato profesional desde el Gobierno de la Ciudad, porque empezó a retrasarse en los pagos a los verificadores, que llegó a superar el año y medio de demora. En el caso de los pagos a los peritos verificadores, el Gobierno actúa como intermediario recibiendo del particular lo que le cobran por el trámite verificador. Esto provocó un gran desgaste en los profesionales y muchos se retiraron del sistema y otros empezamos a averiguar a quién recurrir para que solucione esta situación. Como no se remedió, comenzamos a reunirnos y decidimos agruparnos para tener más fuerza y reconocimiento. Por eso, hace cinco años, formamos esta asociación que lucha no sólo por el reconocimiento del verificador sino en pos de conservarla, mejorarla y ampliarla a otros distritos pero ya con una mirada más amplia, pensando en el bien común y la importancia de nuestro trabajo de prevención en el cuidado de la sociedad.

–En el caso de los ascensores, ¿cómo funcionan los controles?
–El administrador debe contratar a la empresa conservadora y ésta mandar mensualmente al representante técnico para controlar el funcionamiento de los ascensores. También debe contratar a un profesional para que se ocupe del trámite de Edificio Seguro y que constate además el cumplimiento de las normas de seguridad contra incendios, emergencias y el estado del tanque de agua. Estos profesionales son contratados por los consorcios. Ellos dejan su informe en los libros sobre el estado de cada una de estas instalaciones, con sus debidas observaciones, y el consorcio debe resolverlas y ejecutarlas. Luego, un área de Gobierno debería constatar lo que se informa, pero dudamos de que exista ese seguimiento y que los organismos de control cuenten con suficiente personal que se ocupe de verificar qué se cumple y qué no en cada edificio en cuanto a las observaciones y los arreglos y que se apliquen sanciones, si corresponde.

–¿Qué cambios considera necesarios por parte del Gobierno de la Ciudad?
–Creo que estamos en una situación de extrema burocracia, el Gobierno de la Ciudad debería quitar las normas que sólo suman obligaciones, sin tener una oficina de gestión seria que las reciba, les dé seguimiento y compruebe su cumplimiento. Creemos que si el Estado tuviese la voluntad de controlar primero tendría que generar un área con un equipo de gente realmente capacitada y, en ese sentido, creemos que el Registro Público de Administradores no fue una solución. Respecto a los controles edilicios en los consorcios, creemos que deberían revisarse las verificaciones, no para sumarle otra carga más al consorcista sino para quitar muchas que se solapan. Los controles resultan efectivos como mecanismos recaudadores, dan buena caja pero a los fines de la seguridad dejan mucho que desear.

 

Perfil

  • Eva Lilian Rodríguez nació en el barrio porteño de Devoto.
  • Tiene 54 años, está casada y tiene dos hijos varones, Juan José de 28 años, que eligió la carrera de locutor, y Juan Pablo, de 20 años, que es estudiante de ingeniería. 
  • Lo que más le gusta es cantar. “Casi dejo arquitectura porque me gusta mucho cantar, de vez en cuando despunto el vicio cuando estoy en un cantobar o en una reunión social”, cuenta.
dz/lr

 

 

Fuente Redacción Z
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