Tiempo en Capital Federal

29° Max 22° Min
Cubierto
Cubierto

Humedad: 66%
Viento: Este 31km/h
  • Miércoles 25 de Noviembre
    Muy nuboso con llovizna21°   29°
  • Jueves 26 de Noviembre
    Despejado21°   26°
  • Viernes 27 de Noviembre
    Despejado18°   27°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Salud: Los insectos y el calor

Cómo preservar a los más chicos y cuándo consultar al pediatra.

Por Marina Navarro
Email This Page
9640047-nino_sol.jpg

Con la llegada de la primavera, los niños están más expuestos a las picaduras de insectos. Apenas comienzan a quedar atrás las bajas temperaturas, los que más se hacen notar son los mosquitos.
«En los bebés chiquititos, hasta los seis meses, recomendamos usar repelentes a base de citronela», dice Karina Di Bella, pediatra del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. El aceite de citronela, repelente de origen natural, viene en varias presentaciones: toallitas húmedas, loción o crema. «Aconsejamos a los papás que usen las toallitas porque es mas fácil controlar que no llegue el producto a los ojos o a las mucosas. Es muy eficaz, pero hay que reaplicarlo cada hora porque el tiempo de acción es muy corto», explica.
Otra de las recomendaciones es utilizar mosquiteros o tules que ya vienen diseñados para proteger la cuna, el moisés o el cochecito del bebé. También es importante evitar lugares donde pueda estancarse el agua, como floreros o macetas, y no usar ropa azul porque atrae a moscas y mosquitos.
Una vez que los bebés pasan los seis meses, ya se puede usar repelentes de amplio espectro. Y cuando tienen más de cuatro años se puede usar incluso los resistentes al agua y de larga duración.
Si bien las picaduras más frecuentes y motivo de consulta de los padres son las de mosquitos, también aparecen consultas al pediatra por lesiones provocadas por pulgas, arañas y hormigas. «Nosotros detectamos la lesión original y por eso sabemos qué tipo de picadura puede llegar a ser, pero es muy difícil para los papás darse cuenta cuál es la causa de una reacción alérgica. Por eso es importante que consulten al pediatra, sobre todo porque este tipo de reacciones producen mucha picazón y el rascado puede causar lesiones y una posterior infección de esas lesiones», explica Di Bella. Por eso, dentro de las recomendaciones se hace hincapié en la higiene del bebé y de los niños. Mantener las manos limpias y las uñas cortas para evitar que se lastimen. También pueden utilizarse tópicos locales como geles y cremas que alivian la picazón y protegen la zona lesionada.
Menos frecuentes son las picaduras de abejas o avispas y requieren un procedimiento específico. «Generalmente lo que se hace es un tratamiento local y por boca para calmar el dolor», explica Marcelo Andrade, jefe de consultorios del Hospital de Pediatría Profesor Juan P. Garrahan. Y aconseja no tratar de intervenir con agujas o elementos punzantes para intentar quitar el aguijón. «Al ser un cuerpo extraño, con el tratamiento adecuado se termina expulsando solo, sin necesidad de intervención.», dice Andrade.
«A partir de los tres o cuatro años el tratamiento es igual que para los adultos. Todo depende de la molestia. Si no hay molestia no se hace nada, se puede aplicar algún gel o crema en la zona pero nada más. En caso de que la molestia sea mayor se puede hacer un tratamiento con antihistamínicos por boca o inyección», señala el pediatra. Y enfatiza la importancia de consultar al pediatra, «porque a veces no se sabe exactamente de que es la picadura. En el caso de las arañas se ven los dos traumatismos de la mordida y se puede llegar a saber, y en el de las pulgas generalmente son varias picaduras en la misma línea. Las hormigas suelen dar mucha alergia. Pero los padres no distinguen el tipo de lesión, por eso es importante que consulten al pediatra, que va a decidir el tratamiento a seguir», explica el especialista.

Algunos consejos
* Si el bebé tiene menos de seis meses, usar repelentes a base de aceite de citronella.
* En caso de usar repelentes naturales, hay que repetir la protección cada una hora.
* A partir de los seis meses, los bebés pueden utilizar repelentes químicos de proteción media.
* A partir de los cuatro años, los niños pueden utilizar repelentes de amplio aspectro, resistentes al agua y de larga duración.
* Utilizar tules, mosquiteros o redes especiales para cubrir la cuna, el  moisés o el cochecito.
* Mantener cortas las uñas de los bebés para evitar que se rasquen y se lastimen.
* Utilizar tópicos locales como geles y cremas que alivian la picazón y protegen la zona lesionada.
* Cuidar al bebé del contacto con  hormigas, porque sus picadura pueden producir reacciones alérgicas.
* Si el niño fue picado por una abeja o avispa, no intentar quitar el aguijón. Realizar la consulta con el pediatra.
* Evitar que se acumule agua en macetas, floreros y recipientes con agua estancada.

DZ/LR

 

Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario