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Roller Derby: combina rudeza y velocidad

Roller Derby, el deporte femenino que cada vez tiene más adeptos en la Ciudad. Su historia mundial y local.

Por Alejandro Caminos
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roller derby

La rudeza, los golpes y la femineidad se combinan en el roller derby, un deporte estadou-nidense que crece en la Ciudad desde hace menos de diez años. Actualmente, hay más de cinco equipos. Uno de los grandes referentes es Mambas Negras, que entrena tres veces por semana en la plaza Unidad Latinoamericana –entre las calles El Salvador, Acuña de Figueroa, Medrano y Costa Rica– del barrio de Palermo.

Mambas nació hace cuatro años y cuenta con más de 15 jugadoras. El grupo es uno de los dos integrantes de la liga Buenos Aires Roller Derby (BARD). Además, en la Ciudad están 2×4 Roller Derby (con cuatro equipos) y Sailor City (de dos).
La colombiana Vianella Montoya vino al país en 2011 para realizar una maestría, pero además de estudiar, trajo ganas de hacer roller derby, porque había visto la película Kansas City Bomber (1972), que retrata el deporte.

“Quiero fomentar el roller derby en mi país y ser parte de su selección”, dice Vianella, que se encarga del entrenamiento de las novatas de Mambas, a las que llama “freshy”.

“Nuestro nombre surgió porque la mayoría de los equipos de roller derby eran en inglés y buscábamos uno en español que significara algo fuerte y de temer. Entonces se nos ocurrió Mambas por el personaje de Uma Thurman en Kill Bill”, cuenta esta fanática de Quentin Tarantino.

El roller derby surgió en Estados Unidos aproximadamente en la década de 1930. Es un deporte de contacto físico que se practica sobre patines de dos ejes en una cancha oval. El juego dura dos tiempos de media hora cada uno, divididos a su vez en períodos de dos minutos llamados “jams”.

Son dos equipos en carrera dentro de la pista. Cada uno presenta cuatro bloqueadoras y una corredora (jammer), que es la encargada de pasar a las contrarias para anotar. El objetivo del juego, por supuesto, es hacer la mayor cantidad de puntos.
“Antes de cada partido nos arreglamos el pelo y nos maquillamos. Nuestro uniforme  oficial es como un vestido”, cuenta Vianella, que cree que femeneidad y deporte rudo pueden ir tranquilamente de la mano.

Después de la entrada en calor, el equipo se calza los cascos y los protectores para salir al ruedo. “Antes del partido del domingo venite a casa y comemos juntas”, le dice una a otra, segundos antes de enfrentarse. Una de las reglas del grupo es la unidad. El equipo está compuesto por una estructura de cinco comités: tesorería, entrenamiento, producción, disciplina y reclutamiento. Como todo se hace a pulmón y no tienen un patrocinador, el orden es ley.

En las gradas de cemento, las observa atentamente, y cada tanto entra a dar alguna indicación, Martín Blousson. Además de ser entrenador de la selección nacional, es parte de Mambas desde hace tres años y medio. “Mi idea era hacer un documental sobre el roller derby y me terminé enganchando”, cuenta.

El primer mundial se llevó a cabo en 2011 en Canadá, pero  el equipo que representó a la Argentina salió último. No bajaron los brazos y en el torneo del año pasado, en la ciudad estadou-nidense de Dallas, la albiceleste logró el octavo puesto sobre 30 equipos y fue eliminada por Estados Unidos, donde el deporte está profesionalizado.

El partido de entrenamiento es parejo y los puntos se suceden uno tras otro, como las caídas y los moretones.  Cynthia Tato Jardón es la “jam-mer” del equipo blanco y, tras un quiebre de cintura, sobrepasa a las bloqueadoras negras sin problemas. Antes de frenar, toma velocidad para enfrentarse nuevamente a la defensa contraria y, como una flecha, vuelve a anotar. Recibe con alegría los aplausos de sus compañeras.

Al final del entrenamiento, todas se abrazan y festejan. Satisfecha, Luciana Fernández, una de las jugadoras del grupo que acaba de perder, aclara: “Acá no existe el individualismo, éste es un deporte en el que influye mucho la integración de equipo. No se tienen en cuenta las condiciones físicas, sólo las ganas de aprender y de divertirse”.

 

DZ/DP

Fuente Redacción Z
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