Tiempo en Capital Federal

11° Max 8° Min
Parcialmente nuboso
Parcialmente nuboso

Humedad: 42%
Viento: Suroeste 23km/h
  • Martes 14 de Julio
    Despejado  11°
  • Miércoles 15 de Julio
    Despejado  12°
  • Jueves 16 de Julio
    Despejado  11°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Ramón Ayala-Jaime Torres: de La Quiaca al Litoral

Dos grandes del folklore se reúnen en un escenario porteño para hacer clásicos andinos y litoraleños. El tucumano y el misionero, su amistad y la música que los une.

Por Ayelén Iñigo
Email This Page
ayala torres

Uno es la voz de los ríos, del litoral. El otro es el sonido del altiplano, de los Andes. Juntos son la geografía argentina y latinoamericana hecha música: Ramón Ayala y Jaime Torres llegan al escenario del Torquato Tasso (Defensa 1575) los viernes 23 y 30 de octubre para dar dos shows con lo mejor de su repertorio.

Jaime Torres, el folklorista tucumano, es quizás uno de los más reconocidos en el mundo entero por su destreza con el charango y Ramón Ayala, de Misiones, es uno de los máximos representantes de la música del litoral. Aunque provienen de lugares tan distintos, ambos músicos comparten una amistad de 40 años: “Nunca estuvimos tan juntos como ahora”, aclaran.

¿Van a tocar canciones de sus repertorios o crearon algo en conjunto para este show?

Ramón Ayala: Somos dos grandes solistas, y este espectáculo va desde los Andes hasta el Paraná. Música del altiplano con la del litoral.

Jaime Torres: Haré sobre todo un repertorio de los años 50, que puso en valor la presencia del charango. Se trata de compartir un mismo espacio, llevando el canto tan de la Mesopotamia de Ramón y mi música andina. Seguro nos fusionemos con algunas canciones, pero cada uno mostrará lo suyo.

Después de tantos años tocando el charango, ¿cómo es tu vínculo con un instrumento tan tradicional?

T.: Hay toda una actitud de vida para tocar el charango y la música andina. Lo social no se puede separar. Porque nuestro continente tiene un pasado muy tormentoso, donde España era la que había “descubierto” América. Todas esas enseñanzas fueron muy complejas y fue un gran trabajo poder desentrañar lo que no era lo correcto, lo que no nos pertenecía. El charango es parte de nuestra identidad y nuestro territorio.

¿Cómo es para alguien del litoral instalarse en esta ciudad?

A.: Dios está en todos lados, pero tiene sus oficinas en Buenos Aires. Nada que no tenga un toque de Buenos Aires trasciende al gran público. Es como una catapulta. Y estoy ahora un poco en ese instante: volando por el aire.

Cuando te fuiste del país en los años 60 justo era el auge del folklore.

A.: Sí. Me fui cuando el folklore estaba en su punto más alto. Fui a Cuba en 1962 y tuve la oportunidad de conocer al Che Guevara. Y tuve la sorpresa de que él cantara mi tema “El mensú” en la Sierra Maestra. Algo increíble.

También viajaste por los lugares más exóticos del mundo durante diez años. ¿Esa experiencia transformó tu música?

A.: Yo jamás imaginé ir a parar a Tanzania, Abu Dabi, Kenia. A mí me decían “África” y yo pensaba en Tarzán y la mona chita. Ahora tengo un bagaje de cosas grandiosas. Ese viaje produjo un cambio en mi forma de hacer música, porque uno no puede evitar hacer la comparación entre su geografía y la geografía del mundo.

¿Qué piensan de los músicos que fusionan el folklore con otros géneros?

T.: Todo lo que sea híbrido no es bien parido. ¿Qué necesidad tiene la música nuestra de ponerle barnices exteriores con giros musicales extranjeros?

A.: Eso es ser sumisos a una potencia extranjera que nos tiene agarrados por el lado económico y que también quiere agarrarnos por el lado de la cultura.

 

DZ/nr

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario