Tiempo en Capital Federal

21° Max 15° Min
Despejado
Despejado

Humedad: 69%
Viento: Nordeste 12km/h
  • Miércoles 14 de Abril
    Despejado17°   21°
  • Jueves 15 de Abril
    Despejado18°   22°
  • Viernes 16 de Abril
    Despejado18°   23°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Proyectos legislativos: un mercado de capitales transparente

Análisis político por Eduardo Blaustein.

Email This Page
2668872-cristina_y_maravilla_martinez_390.jpg

El anuncio presidencial sobre el envío al Congreso de un proyecto que busca transparentar la actividad bursátil es un paso oportuno para retomar la iniciativa política y al mismo tiempo darle un respiro al clima casi asfixiante que se vive por el proceso de judicialización de la Ley de Medios. La idea es introducir mayor autoridad reguladora estatal en las operaciones bursátiles mediante la reforma de una norma que data de 1968, durante la dictadura de Juan Carlos Onganía. «Estamos enviando un proyecto para un nuevo marco institucional, por un mercado de capitales más transparente, simplificado y confiable», dijo la Presidenta.

De la eficiencia de la Comisión Nacional de Valores dependerá que las nuevas regulaciones sean eficaces y ágiles. Lo mismo sucede con la exigencia de que las compañías de seguros dediquen parte de sus recursos a proyectos de desarrollo productivo e infraestructura. La medida replica lo que se está exigiendo a los bancos. Al respecto, Cristina Fernández dijo que las entidades financieras ya otorgaron el 41 por ciento de los casi 15 mil millones demandados por el Estado luego de que se sancionara la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Es un avance a la hora de conseguir más recursos -otros 7.000 millones en el caso de las aseguradoras- para el sostenimiento de la actividad económica, en una época menos holgada que un año atrás.

Si es importante que el Gobierno sostenga la iniciativa es entre otras razones por el exceso de energía que se está gastando en la disputa por la aplicación de la Ley de Medios, que no debería engullir la agenda compleja de la discusión nacional.

Instituciones y uniformados

El affaire del renunciado jefe policial santafesino Hugo Tognoli es otra muestra de los peligros de la autonomización de las fuerzas de seguridad respecto de los gobiernos y también de ciertos límites y tibiezas de nuestros progresismos, en este caso de la alianza liderada por Hermes Binner. Las expresiones anteriores de los riesgos de esa autonomización se manifestaron tanto en el conflicto de Gendarmería y Prefectura como en el cambio de itinerario de la fragata Libertad decidido en la Armada y aprobado mediante el silencio por el ministro de Defensa. En la provincia de Buenos Aires, donde siguen denunciándose casos de torturas y hacinamiento carcelario, el problema con el manejo de la policía es estructural.

Que algunos gobernadores no puedan o no quieran dar esas peleas con sus fuerzas de seguridad -por supuesto, difíciles y riesgosas- no puede ser adjudicado al oficialismo nacional. Éste también tiene sus deficiencias de gestión y a la vez timonea con viento a favor iniciativas propias. Es más que interesante que el proyecto del voto a los 16 años esté pronto a ser aprobado sin que aparecieran esos fantasmas absurdos que en una primera reacción típicamente oposicionista-porque-sí habían planteado algunos. Otra iniciativa legislativa, la vinculada con las ART, parece más diseñada por la UIA que por lo mejor del oficialismo, al punto que en el interior del kirchnerismo existen diferencias que no fueron las señaladas por el diputado y especialista en derecho laboral Héctor Recalde.

Son contradicciones propias de ese sistema de gobierno complejo que es el kirchnerismo. Tanto Néstor como Cristina debieron sostener la gobernabilidad en esa trama que abarca a gobernadores, referentes o intendentes que seguramente no tienen demasiado que ver con el kirchnerismo más puro. No hay fuerzas políticas homogéneas en la Argentina excepto las minúsculas, lo que no las salva de contradicciones flagrantes. A la vez, por la potencia y méritos de las gestiones kirchneristas, la fuerza hegemónica que decide los rumbos centrales del país es lo que hoy se llama cristinismo. Eso implica no sólo que haya «menos PJ» que en otros gobiernos peronistas, sino también una interesante renovación generacional y política en muchas intendencias del conurbano.

De manera persistente, distintas áreas de Gobierno se fueron nutriendo con cuadros progresistas provenientes de organizaciones de derechos humanos o de centros de estudios dedicados a la producción y discusión económica o jurídica. En otras áreas no sucede lo mismo y el Estado sigue pidiendo a gritos mejores gestores que permitan que se aceleren los procesos de inclusión, de construcción de obra pública, o que doten de mucha más eficacia la pelea contra la inflación. La incorporación en segundas y terceras líneas de esos nuevos cuadros y técnicos (en Economía, en Justicia, en la nueva YPF, últimamente en la Afsca) es un avance en términos de diversidad.

No voy en tren, no voy en subte

El fallo reciente del juez Claudio Bonadío, que procesó a dos ex secretarios de Transporte además de a los empresarios de TBA por la tragedia anunciada de Once, es un golpe demostrativo de lo que puede suceder cuando la ineficacia tiene relación con tramas oscuras de negociados que no terminan de desarmarse. En otros casos, sea por la firmeza de sus convicciones o por dureza negociadora, las posiciones del Gobierno tarde o temprano suelen imponerse. Así como el kirchnerismo obtuvo una victoria parcial en el Consejo de la Magistratura para designar nuevos jueces, del mismo modo pareciera que el gobierno porteño terminará haciéndose cargo del subte. Para poder financiar ese traspaso, el gobierno del PRO, además de elevar tarifas, aplicaría o elevaría uno o más impuestos (nafta, patentes, peajes, que ya subieron una buena cantidad de veces). Si efectivamente esa fuera la decisión final, el gobierno nacional habrá conseguido trasladarle un dolor de cabeza propio a Macri. El dolor se extenderá seguramente en ruidosas sesiones en la Legislatura porteña. Mientras tanto, el macrismo sigue mostrando inconsistencias no sólo de gestión sino las referidas a su proyección y armado nacional, al menos en relación con las ambiciones presidenciales de su principal referente. Que Mauricio Macri, que en su momento respaldó lo sustancial de las políticas de Carlos Menem, se junte para la foto con Hugo Moyano, habla del oportunismo feroz de quienes por ahora sólo consiguen expresarse por espasmos.

DZ/km

Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario