Tiempo en Capital Federal

33° Max 25° Min
Despejado
Despejado

Humedad: 51%
Viento: Nordeste 26km/h
  • Martes 26 de Enero
    Muy nuboso con lluvias26°   34°
  • Miércoles 27 de Enero
    Muy nuboso con lluvias25°   33°
  • Jueves 28 de Enero
    Cubierto con lluvias23°   28°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Postales urbanas: Palermo-Bolivia-Palermo

Hay más de una disputa sorda ahí en los Palermos.

Por Eduardo Blaustein
Email This Page

Hay más de una disputa sorda ahí en los Palermos. Palermos en plural, para incluir la variedad y no hablar sólo de Palermo Rúcula, bautizado así por el periodista Esteban Schmidt. Hay una batalla callada que parecen ir perdiendo viejos progres que puede que no fueran aborígenes del territorio, pero sí de los primeros que entraron a reciclar en masa casas chorizo en los 80. Fue una legión de músicos, de actores, de ibarristas, de arquitectos, de exiliados de retorno, de gente que llegó a comprarse setenta o cien metros cuadrados antes de que las inmobiliarias se apiolaran y pusieran cuatro ambientes por las nubes. Eso fue hace siglos, perdimos.
Puede que estén perdiendo esos progres por el avance de los venidos del Hollywood, productores, publicistas, diseñadores, alguna porción que quizá fue radical sushi y hoy PRO. Macri, con brochazos gordos, persistentes, pinta su aldea de amarillo incluyendo las ferias del barrio. La ausencia del bar El Taller contrasta con la de locales más cercanos a lo cool que a Cuba.
Está la conocida conflagración inmobiliaria: se imponen por demolición cuadras enteras de antiguas casitas que en dos años, desde Dorrego hasta pasar Scalabrini, pasaron a rodear macizas manzanas de ocho pisos.
Hay otra guerra que es para los que laburan en la zona y también pierden: es casi imposible comer las mínimas calorías necesarias para reponer la fuerza de trabajo por menos de 500 pesos (que nos perdone el compañero Moreno). Otra derrota, agravada por falsas promesas gourmet.
Y hay disputas que tienen algo particularmente interesante. En ese magma bullente de decenas (¿centenas?) de locales de ropa, de diseño o no, se sabe que hay un local en especial que se llama Bolivia. Bolivia seguramente con afecto. Bolivia sugiriendo, desde la oferta hacia la demanda, una empatía más paternal que fraterna hacia los hermanos latinoamericanos, tan pobres y tan pintorescos, tan puros.
Comprar una pilcha en Bolivia (buena pilcha) equivale a comprar una notebook, pero eso no es lo interesante. Lo interesante es que se llame Bolivia, que la web de la red de locales se llame boliviaparatodos (como el fútbol, el bife y el pescado), y que el nombre mismo, Bolivia, (¿tan sushi?) sea la continuación de una búsqueda de muchos años entre ciertas clases porteñas pertenecientes a los campos de la comunicación y el diseño. Estéticas ante las que no se sabe si recelar por frívolas o ladris o amistarse por simpáticas o creativas. Metiéndose en las páginas de boliviaparatodos uno puede detenerse en los afiches retro que adornan los locales: Bonavena célebremente apunta con un rifle, Jack Nicholson se muestra de marinero, bigotes y torso medio desnudo en una película de 1973, Claudia Cardinale abre sus pechos hermosos en un spaghetti western, más la típica y previsible de Brigitte Bardot. Es un síntoma de la época: reconocer calladamente y con elegancia que si no se abreva en el pasado no hay nada nuevo por decir. El kirchnerismo ofrece una variante, pero homenajea al pasado con épica sonora de redoblantes.
Fusionando marketing y época, desde hace algunos meses existe en Buenos Aires una cadena de fast food llamada Nac & Pop. Compitiendo con la oferta imperial de hamburguesas, en Nac & Pop se comen panchos denominados Coca Sarli, lomitos con mayonesa apodados Ricoteros y Luca, churrasquitos de bondiola. Fue bueno el título de La Nación sobre el surgimiento de la cadena: «Nace una resistencia nacional en comidas rápidas». Estudiantes y oficinistas parece que han hecho engordar la cantidad de locales iniciales. Que el dios del kirchnerismo encuentre algún pequeño capitalista que vea la oportunidad para poner su local en Palermo. Los bolivianos que trabajamos en la zona se lo vamos a agradecer a la hora del almuerzo.

DZ/LR

 

Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario