Tiempo en Capital Federal

20° Max 14° Min
Despejado
Despejado

Humedad: 62%
Viento: Sur 21km/h
  • Miércoles 30 de Septiembre
    Despejado15°   21°
  • Jueves 1 de Octubre
    Cubierto15°   18°
  • Viernes 2 de Octubre
    Nubes dispersas  14°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Pop coreano: Buenos Aires, esquina Seúl

El K-Pop gana adeptos, con concursos organizados por la Embajada, cursos de baile y fanáticos del género que popularizó el Gangnam Style.

Por Roberto Durán
Email This Page
DSC03458
DSC01814
DSC02891
DSC02948
DSC02956
DSC02963
DSC03360
Anterior Siguiente

Allá en los 90, hablar de K-Pop (pop coreano) era una rareza fuera de los países asiáticos. Pero fue en aquellos años que el boom comenzó a gestarse.

Los grupos asiáticos incorpo­raron a su música el tecno, el rock y el hip hop y entonces explotó el éxito de Seo Taiji and Boys. Llega­ron las agencias buscadoras de talento, los sellos discográficos y los adolescentes ávidos de grupos para hacerse fans. El crecimien­to perduró varios años hasta que un día llegó la canción “Gang­nam Style”, de Psy, la del “baile del caballo”, y se convirtió en el vi­deoclip más visto en la historia de YouTube. Los medios occidenta­les comenzaron entonces a hablar del pop coreano. En América Lati­na, Argentina es la meca. Se orga­nizan concursos de talentos, hay academias para aprender a bailar­lo y nuevos valores que surgen en este lado del mundo.

Desde hace cuatro años, el Centro Cultural de la Embaja­da de Corea organiza en Bue­nos Aires el concurso K-Pop La­tinoamérica, que forma parte del K-Pop World Festival. Este año, hicieron audiciones unos 200 grupos provenientes de 12 países de la región. La ganadora fue la argentina Victoria Caffe­ratta, de 19 años, con una can­ción llamada “U&I”, de la artista coreana Ailee. Recibió un diplo­ma, un teléfono celular último modelo y la posibilidad de par­ticipar del mundial.

“Llegué al K-Pop a través de YouTube en 2009. Vi muchos vi­deos y me enganché con la músi­ca y los looks. Empecé a estudiar canto, tomé clases de vocaliza­ción en una academia y otras de hip hop para aprender a mover el cuerpo”, cuenta Cafferatta, que viene de una familia de músicos y se define como una “apasionada por el K-Pop”. Victoria dice que quiere dedicarse a actuar, cantar y bailar, aunque también le inte­resan la psicología y la filosofía. Con todo, entre tantos intereses, el pop coreano es uno de los prio­ritarios. “La mayor ac­tividad en Buenos Aires pasa por el Centro Cultural Coreano. Allí hay clases de caligrafía, películas y activi­dades de la cultura corea­na. Además, todos los meses se hacen even­tos en lugares rotati­vos. Comienzan a for­marse bandas argentinas, con sus clubes de fans, como pasa en Corea”.

Christian Basso fue uno de los integrantes del jurado de la última edición del certamen. El músico, uno de los fundadores de La Portuaria, llegó al género casi de casualidad. En 2007, com­puso la música para la película co­reana Secret Sunshine, del acla­mado director Lee Chang-dong, nominada a la Palma de Oro en Cannes. “A partir de eso, empecé a meterme en la cultura coreana y conocer el movimiento del K-Pop. Se habla del pop coreano como si fuese un género, pero como mú­sico te digo que es más que nada un movimiento en el que conviven la electrónica, el hip-hop, el rock y, claro, el pop. Tiene que ver con una estética muy fuerte”, analizó.

Esa imagen de la que ha­bla Basso incluye excelentes vi­deoclips, colores vivos en la ves­timenta, coreografías y una producción que no tiene nada que envidiarle a las mejores de Hollywood. “El idioma no es un problema. Algunos se engan­chan tanto que aprendieron el idioma y otros sólo cantan por fonética. El nivel es cada vez me­jor. Fue muy difícil la selección en el concurso. Victoria, la ganado­ra, es una artista con gran poten­cial. También está en auge el J-Pop de Japón, con una estética más sobrecargada. Yo le reco­miendo a todo el mundo aventu­rarse a conocer estos movimien­tos. Van a descubrir cosas muy interesantes”.

Jin Yi Hwang fue otra de las integrantes del jurado del con­curso. Llegó al país a los ocho años, se recibió de locutora y trabajó en el noticiero de Tele­fe. “Es notable cómo creció el interés de la sociedad argentina por el pop coreano. El año pa­sado explotó, pero en Europa, Asia y Estados Unidos se cono­ce desde hace más de una déca­da. El género refleja mucho de la cultura coreana, desde lo es­tético y coreográfico”, apunta la periodista.

Además, dice que la músi­ca inculca otros valores. “Cada vez más chicos aprenden coreano para entender las letras y encuen­tran en ellas valores como el res­peto a los mayores, la familia y la importancia de defender las con­vicciones”.

Pero no todo es cuestión de concursos ni voces en el pop co­reano. Yamila Belén Caliva co­menzó a seguir bandas corea­nas y engancharse con la música. Ahora, está dictando un semina­rio de K-Pop. “Estudié jazz y hip-hop en la escuela de Reina Reech, así que decidí crear un espacio de encuentro para los K-Popers. Me gusta enseñar y compartir tiempo con los chicos”, dice Caliva, de 24 años, que está estudiando corea­no y traductorado de inglés.

El gran punto de encuentro suele ser el “barrio chino” de Bel­grano. Allí, en la plaza, los chicos pasan la tarde. Son jóvenes de en­tre 15 y 25 años. “K-Poppers”, se­gún ellos. Un fanatismo algo más complejo que otros, según Victo­ria, la soberana del K-Pop Latino­américa.

“El K-Pop no es algo que po­dés encontrar con facilidad. No comprás un disco en Musimun­do. Tenés que pedirlo por inter­net, sale caro y tarda en llegar. Algo distinto a la masificación del pop en general. El Baile del Caba­llo fue un hit de un artista inter­nacional. Ser fan de un grupo de pop coreano no es lo mismo que ser fan de Justin Bieber”.

 K-Pop Básico

Aunque no es necesario saber coreano para dis­frutar de la música, acá van algunos términos fre­cuentes entre los seguidores del K-Pop.

• Oppa: Significa “hermano mayor”. Los fans lo usan para referirse a sus ídolo. A un oppa se le guar­da cariño y respeto. Su versión femenina es “unni”.

• Bias: Es “favorito” y los K-Popers lo utilizan para nombrar a sus grupos. Cuando se elaboran los rankings, se habla del “Ultimate bias”.

• Fandom: Son los clubes de fans de grupos o cantantes de K-Pop. Son tan influyentes en Corea que pueden llegar a alterar la agenda de los artistas. Algunos de los más famosos son los fandom del gru­po TVXQ.

• Netizen: Son los “ciudadanos de Internet”, los más activos en blogs y foros de los grupos.

Fuente Redacción Z
Email This Page
Comentarios (1)

Deja tu comentario