Tiempo en Capital Federal

28° Max 20° Min
Cubierto con llovizna
Cubierto con llovizna

Humedad: 74%
Viento: Sureste 31km/h
  • Jueves 26 de Noviembre
    Despejado20°   27°
  • Viernes 27 de Noviembre
    Despejado18°   28°
  • Sábado 28 de Noviembre
    Cubierto con lluvias22°   27°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Pierini: ‘Llevamos las causas de violencia de la Policía Federal’

La defensora del Pueblo hace un balance de su gestión y repasa las grandes cuestiones de la ciudad.

Por Cecilia Alemano
Email This Page

Llena medio vaso con agua y completa la otra mitad con Terma. «Me da no sé qué el agua sola», confiesa. Cuando sienta el clic de la cámara va a hacer una pausa para sacarse los lentes, que apoyará sobre un simpático perrito de cerámica, y sonreírle al fotógra­fo. Con sus 70 años recién cumpli­dos -siete de ellos al frente de la Defensoría del Pueblo de la Ciu­dad- Alicia Pierini está decidida a conservar la coquetería. Difícilmente una mujer así se identifique con el rótulo de ombudsman.

¿Es así?
Sí, por varias razones. Primero por­que es una palabra masculina, aun­que eso sería lo menos grave. El ombudsman es una creación del derecho escandinavo, que no tie­ne nada que ver con el nuestro. Allá funciona como una especie de mecánico que -en un Estado don­de todo funciona- aceita los en­granajes. En democracias imperfectas, en cambio, más que ombuds­mans somos defensores. Nuestra misión no es sólo la defensa de los derechos, sino también su difusión.

¿Cómo le resulta lidiar a diario con temáticas cotidianas de los porteños?
Me gusta. De algún modo ya es­taba familiarizada por mis años en la Legislatura, pero me faltaba el know how. Además ¡soy porteña! Nacida, criada y establecida acá. Nací en Boedo y desde hace 12 años vivo en San Telmo.

Siendo titular de una Defenso­ría tan grande, ¿hay contacto habitual con el ciudadano?
Sí, pero no es donde tengo que in­vertir mi tiempo. Es como si el di­rector del hospital tuviera contac­to con todos los pacientes. Y así como su objetivo, más que tomar­le la temperatura al de la cama 4, es que el hospital marche bien, yo me tengo que ocupar de que esto funcione. Lo mejor que le puede pasar a alguien que acerca su re­clamo a la Defensoría es que lo atienda un especialista en la ma­teria. De todos modos tengo que enterarme porque todo esto (se­ñala una pila enorme de papeles) lo tengo que leer.

¿Por qué cree que la reeligie­ron?
En los prime­ros cinco años hicimos una gestión sólida, con énfasis en la profesionalidad interna. Tam­bién se tuvo en cuenta mi plura­lidad política. Todo el mundo co­noce mi identidad política previa (N. de la R: fue legisladora por­teña por el PJ), pero cuando en­tré me la guardé en el bolsillo. Por último, trabajamos estrechamen­te con la Legislatura. Desde acá le damos apoyo técnico, por medio de profesionales a los que cuida­mos y pagamos bien para que el organismo sea de calidad.

Esta mayor presencia de la De­fensoría ¿Se traduce en un aumento del número de reclamos?
El crecimiento no es tan visible en lo cuantitativo, pero sí en lo denso. Igual es difícil hacer comparaciones de este tipo porque cambiamos el modo de organizar la información. Antes, un reclamo de subsidio de emergencia social, por ejemplo, se trataba persona por persona. Eso «papelizaba» demasiado. Ahora se abre una carpeta madre, y so­bre ella trabajamos. Metodológica­mente es más correcto y está fun­cionando. En esto yo me baso en mi experiencia. Cuando estuve en Derechos Humanos de la Nación organicé los legajos de desapare­cidos por campo clandestino, que es lo que se está trabajando ahora. Entonces los vas conectando unos con otros, y quien investiga va si­guiendo el hilo.

¿Cuáles serían las grandes áreas temáticas que caracteri­zan a Buenos Aires?
Salud, educación, temas sociales, consumidores y urbanismo. Den­tro de salud hay tres sectores: hospital público, obras sociales y medicina prepaga. Educación, que genera reclamos tanto de la escuela pública como de la priva­da; los temas sociales y de vivien­da, que son un rubro fuerte de re­clamo, luego Consumidores, que es un paquete inmenso que abar­ca telefonía fija y móvil, transpor­te y servicios públicos. Y por últi­mo lo que es urbano: las veredas, los baches, el tránsito, las obras, las licitaciones, espacio público, derecho laboral.

¿Los informes técnicos se ela­boran en base a los reclamos o son por iniciativa propia?
Las dos cosas. Por lo general los reclamos disparan una investiga­ción, O porque son reiterados, como los de PAMI o Anses, o por­que tienen una densidad de dere­chos humanos fuerte, como es el caso de las comisarías denuncia­das por gatillo fácil, malos tratos y tortura. Yo pongo la atención en lo cualitativo. Algunos infor­mes surgen porque vemos que hay algo que se reitera pero fal­ta la explicación racional, enton­ces ahí se investiga.

¿En qué terreno tuvo las ma­yores satisfacciones?
Quizá en que somos los únicos que llevan las causas de violencia de la Policía Federal. Que existan no me da ninguna satisfacción pero si no no lo haría nadie. Y de la misma manera monitoreamos a la Metropolitana. Yo participé en la confección de la ley. De hecho, su marco de derechos humanos lo pusimos nosotros. Lo único que había presentado el Gobierno de la Ciudad era el proyecto de crea­ción de la policía pero sin el marco conceptual de la ley marco. Creo que esto es lo más sólido que es­tamos trabajando: la parte nor­mativa de la Metropolitana.

¿Evalúa como positiva la crea­ción de esta fuerza?
Sí, siento que es necesaria.

En ese marco normativo, ¿qué ejes privilegió?
Los principios fundamentales del Derecho y las obligaciones que existen en las convenciones de derechos humanos internaciona­les. Hay una serie de deberes que están en el sistema de derechos humanos que rige a la fuerza, para que la policía no haga lo que ellos llaman «el combate contra el delito». Derechos Humanos tiene otra manera de mirar la cuestión de la inseguridad. En lo que no es­tamos de acuerdo es en que sigan haciendo tarea territorial y no te­mática. Desde mi concepción la policía de proximidad no necesi­ta mirada territorial: se ocupa de las puertas de los colegios, de los hospitales, de los subtes, de los corredores turísticos… En esa dis­cusión hasta hora vengo perdien­do. Pero bueno, ellos son gobier­no y nosotros no.

¿El uso de cámaras avanza so­bre los derechos de los ciuda­danos?
Ni las cámaras ni las armas por sí solas violan ningún derecho. Hay que ver cómo las manejan y para qué. Las cámaras vienen demos­trando que son útiles a la hora del ilícito, por un lado. Y por otro lado, disuaden. Por lo menos al ladrón de baja profesionalidad. Ahora, a los organizados, no es con cámaras cómo se los detecta. Es con trabajo de inteligencia.

¿Introdujo alguna opinión en cuanto al uso de las cámaras al momento de la génesis de la Metropolitana?
Creo que hicimos una recomenda­ción en relación con el derecho a la privacidad de las personas. Es nor­mal en casi todas las dependencias públicas tener cámaras.

¿Qué rol le compete a la De­fensoría en los casos donde los damnificados son inmigrantes?
Desde acá intentamos asesorar­los para que se puedan documen­tar. Después sí los derivamos al Gobierno de la Ciudad, que toma cartas en el asunto. Nuestra fun­ción es articular el trabajo con el área de Desarrollo Social.

DZ/km

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario