Tiempo en Capital Federal

26° Max 17° Min
Muy nuboso
Muy nuboso

Humedad: 61%
Viento: Nordeste 25km/h
  • Miércoles 2 de Diciembre
    Cubierto con llovizna21°   28°
  • Jueves 3 de Diciembre
    Nubes dispersas19°   27°
  • Viernes 4 de Diciembre
    Muy nuboso con lluvia18°   23°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Mitos y falacias sexuales

La dificultad de dejar atrás algunas creencias.

Email This Page

Por Juan Carlos Kusnetzoff
SEXÓLOGO
Facultad de Medicina
Universidad de Buenos Aires

Cuando la ignorancia o el miedo de cualquier origen se presentan, aparecen indefectiblemente los mitos como una forma defensiva de «luchar» contra ellos, con nuestra vida sexual ocurre lo mismo.
Los mitos son creados popularmente, para explicar lo que no se puede explicar. Forman parte de las etapas precientíficas de la humanidad. Pero, sin embargo, persisten e insisten.
Contrariamente a lo que se supone, los mitos no son patrimonio de la gente inculta, también «sobrevuelan» en la mente de personas instruidas e incluso pueden ser parte de los consejos o indicaciones de los profesionales
médicos o psicólogos no formados ni educados sexualmente.
La información sobre sexo y la calidad de la misma ha tenido una expansión notable desde mediados del siglo XX hasta el presente. Las personas están mucho más críticas y minuciosas y la presencia de la mitología sexual se ha reducido significativamente. Sin embargo, conviene no engañarse: diluidos muchos mitos, son sustituidos por otros.
En la antigüedad se suponía que los problemas sexuales de toda índole eran casi siempre incurables. Actualmente estamos en el punto opuesto: la gente suele pensar que el abordaje y la cura de un problema sexual es relativamente fácil. Se cree que con comprimidos o inyecciones se arregla el problema en forma instantánea.

¿Qué es un mito?
Es una idea o un conjunto de ideas muy cargadas de emocionalidad, transmitidas fundamentalmente por vía oral, sostenidas de generación en generación y que tienen pretensión de ser verdades.

Las poluciones nocturnas indican un trastorno sexual
También denominados «sueños húmedos» son característicos de la vida adolescente o juvenil. Hay que tomar en cuenta que el desarrollo de la actividad sexual alcanza su punto máximo entre los 16 y 22 años de edad, actividad referida al desarrollo reproductivo. La sabia naturaleza -se sabe- privilegia la reproducción. Para ello, llena a pleno los conductos eyaculatorios de líquido seminal y los hace llegar «al borde». Es por ello, que estas edades son las de la masturbación. Esos líquidos llegados «al borde» y prontos para desbordar suelen aparecer por la noche cuando la corteza cerebral «duerme» y se liberan los centros inferiores. Esa liberación permite el desborde y se produce entonces la polución nocturna.
No está demostrado que a cada polución le corresponda un sueño erótico. Estas poluciones son mucho más frecuentes cuando hay una abstinencia prolongada y no tienen nada que ver con la actividad masturbatoria, como suelen indicar los padres que reprochan insistentemente a los hijos cuando descubren la humedad en las sábanas.

Las mujeres no experimentan orgasmos nocturnos
Este mito es correlativo a que las mujeres no se masturban, O lo hacen en proporción muchísimo menor que los hombres. De tal manera, podemos afirmar que las mujeres tienen sí sueños eróticos y en un porcentaje altamente significativo tienen orgasmos nocturnos. Muchos ponen en duda esto porque -a diferencia de los hombres- no existe señal externa alguna que denuncie orgasmos en una mujer.
La frecuencia de estos hechos alcanza su máxima expresión en mujeres de alrededor de cuarenta años de edad. Independientemente de si fueran casadas o solteras, con pareja fija o no, hayan tenido educación religiosa o no.

Las mujeres eyaculan al igual que lo hacen los hombres
Se acepta, en general, que las mujeres no eyaculan, que las eyaculaciones son patrimonio de los hombres. Sin embargo, se constata esporádicamente que hay mujeres que, llegadas al clímax orgásmico, emiten con fuerza un líquido al que, exageradamente, llaman eyaculación femenina. Deberemos recordar que los genitales femeninos
tienen con los masculinos un origen embrionario común. Y que, anatómicamente, poseen pequeñas glándulas a los costados de la uretra denominadas glándulas de Skene, que reciben la denominación de ser las representantes de la «próstata femenina». Estas «eyaculaciones» femeninas carecen de espermatozoides y pueden presentarse cuando se acaricia y presiona el área denominada «Punto G», sobre el techo de la entrada del conducto vaginal.

 

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario