Tiempo en Capital Federal

17° Max 14° Min
Cubierto
Cubierto

Humedad: 87%
Viento: Sureste 21km/h
  • Lunes 20 de Septiembre
    Cubierto con lluvias13°   20°
  • Martes 21 de Septiembre
    Despejado  16°
  • Miércoles 22 de Septiembre
    Cubierto con lluvias12°   16°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Mabel Bianco: «El asesinato de Ángeles es un femicidio»

Médica y fundadora del Feim, una ONG consultora de Naciones Unidas en temas de género, Mabel Bianco dice que la violencia contra las mujeres parte de la idea de que son menos valiosas y deben obedecer o atenerse a las consecuencias.

Por Romina Calderaro
Email This Page
mabelbianco mabelbianco

Médica especializada en género y salud y prestigiosa defensora de los derechos de las mujeres, Mabel Bianco, preside la Fundación para el estudio y la investigación de la mujer (Feim), una organización consultora de Naciones Unidas que trabaja desde la inserción laboral de las mujeres hasta su participación política, pasando por los derechos reproductivos y la lucha contra la violencia de género. En esta entrevista, Bianco califica el asesinato de la adolescente Ángeles Rawson como un femicidio, con independencia de quiénes hayan sido sus autores o el móvil del crimen.

¿Por qué el asesinato de Ángeles fue un femicidio?
Porque es evidente que a esta niña la matan por algún motivo vinculado a su condición de mujer. Aunque todavía no sepamos las causas, se trate de un ajuste de cuentas, de una venganza, de un abuso o de cualquier otro tipo de castigo que se aplica sobre una mujer. Había otros chicos en esa familia y sin embargo la muerta es la joven: ha pagado por su condición de ser mujer.

¿Por qué la violencia es especialmente contra las mujeres?
La violencia está basada en un factor cultural, que sigue siendo tan pesado, por el cual las mujeres valemos menos y tenemos que hacer permanentemente cosas que quieren los demás. Cuando no las hacemos, o cuando otras mujeres no las hacen, o cuando hacemos algo que no querían que hiciéramos, pueden venir las consecuencias.

¿Hay actitudes que evitarían que se sufran las consecuencias?
Pienso que esto no se arregla individualmente: necesita políticas públicas y sociedades que maduren y evolucionen. Con el tema de la violencia contra las mujeres y las niñas hay que hacer urgentemente las campañas para desnaturalizar este drama. Con las niñas y las mujeres la violencia va desde el cachetazo, la palmadita, la palabra (el famoso “vos no sabés nada, callate”) hasta la muerte, las conductas más terribles. Hay que promover la igualdad entre varones y mujeres, y para promover esto una ley no alcanza, hay que trabajar mucho con los medios, con los tratamientos individuales. Y tenemos que conseguir que la escuela sea un ámbito donde se hable de la violencia. Y se ejerza una actitud coherente al respecto.

¿Por ejemplo?
Que no se celebre como canchero o piola al chico que tiene dos o tres novias simultáneamente. Son pequeñas cosas que no son tan pequeñas. Esto es lo que me parece que tenemos que empezar a romper. Por eso nosotros hacemos hincapié en las campañas de desnaturalización de la violencia, que tendrían que llegar mucho más y estar mucho más. Tuvimos la de la tarjeta roja, pero tenemos que tener más.

Hay mucha legislación que protege a las mujeres. ¿Sirve para algo?
No. Uno de los grandes problemas que tenemos es que la ley que previene y sanciona la violencia contra las mujeres es maravillosa. Pero aquí no se implementa o tarda mucho en implementarse. Esa ley está desde 2009 y recién el año pasado se hizo el convenio con el Indec para medir la violencia contra las mujeres. Estamos esperando que para este fin de año empiecen a verse algunas estadísticas porque falta información. Los ministerios no han terminado de hacer las cosas. El Ministerio de Salud no ha hecho un protocolo, el único protocolo que hizo es el de atención a víctimas de violencia sexual, pero tampoco lo está utilizando plenamente en la capacitación de profesionales, lo colgó en la página y con eso se quedó tranquilo. Nosotros no nos quedamos tranquilos porque hay muchas víctimas y hay que tener un protocolo para que en todos lados se actúe de la misma manera. Lo mismo pasa en las guardias donde llegan muchas mujeres con un ojo morado, con una fractura y cuando se empieza a preguntar se sabe que la lesión provino de una persona próxima, pero ¿el médico qué hace? No dice nada, no lo pone, lo pone como traumatismo porque no se quiere meter en líos. Si hubiera un protocolo que dijera qué tiene que hacer, cómo lo tiene que hacer y que haya alguien que controle la cosa sería diferente.

¿Y en las escuelas?
En el Ministerio de Educación se ha trabajado el tema de la igualdad a través de los libritos de educación sexual integral y están los comités de convivencia, pero ayer fuimos a uno de los colegios donde hacemos educación sexual integral, y preguntamos sobre la violencia y nos respondieron que todavía no se habían empezado a poner en práctica. El tema de la tecnología es preocupante porque ahora la violencia viene también por vía cibernética. No bien trascendió el caso de Ángeles, lo primero que hicieron los mismos padres y ahora la fiscal fue meterse en el facebook de la chica para ver con quien había hablado.

¿Las familias ensambladas son más riesgosas que las familias tradicionales?
Ya sea en casas de familias, sean ensambladas o no. O en el caso de familiares y de personas conocidas, se debe tener cuidado cuando personas de cualquier edad comienzan a ponerse cargosos con las chicas, quieren establecer un nexo muy personalizado, que le da mucho afecto, mucha confianza. Porque se puede entrampar a una joven y decirle: que quede sólo entre nosotros. La escuela tiene que enseñar la convención de los derechos del niño, enseñarles a los chicos que el límite es que no hagan con tu cuerpo lo que vos no querés que hagan.

¿Qué tiene que hacer una adolescente abusada que tiene miedo de contarlo?
Primero, hablar con alguien de su confianza sin que sea una denuncia, buscar rápidamente el apoyo en alguna ONG o de algún servicio para la mujer, o de las líneas telefónicas, para ver cómo puede ir armándose interiormente para enfrentar la situación y empezar a superarla. Porque solita es muy difícil que lo pueda hacer. Tampoco conviene que rápidamente haga una denuncia. Otra cosa que hay que decirles a los amigos, a los primos, a la familia es que cuando una chica o un chico -sobre todo los más chicos- hacen un comentario de este tipo nunca duden o les digan que no importa. Que los escuchen, que traten de ver qué hay de cierto, de evaluarlo. Pero escucharlos. Porque si se les cierra la puerta y se les dice que no es cierto no vuelven a hablar más. Nos ha pasado en talleres que chicas que ya están terminando secundario o en la universidad nos dicen que fueron abusadas desde los nueve años pero que cuando lo dijeron en su casa no las escucharon. Entonces nunca más lo hablaron. Sólo pudieron hacerlo de grandes. Muchas chicas que vienen a estudiar de las provincias empiezan a mirar de más de lejos la cosa y pueden salir de esa relación perversa. Recién entonces nos dicen “lo dijimos y no nos escucharon”. Lo que primero hay que hacer es escuchar. Luego, tratar de ver si es o no cierto, si hay dudas consultar a algún psicólogo infantil para ver cómo se puede verificar. Y darle atención a la niña porque si está fabulando algo hay que hacer con esa chiquita que por algo está fabulando. Pero si no está fabulando también hay que hacer algo y protegerla. La otra cosa es que hay que capacitar al personal de la justicia y de las fuerza de seguridad. La ley contra la violencia dice eso y no se está cumpliendo. La Corte Suprema tiene una oficina contra la violencia a cargo de Carmen Argibay y se está haciendo capacitación, pero sobre todo para el personal de la Justicia, no para las fuerzas de seguridad que la tendrían que tener. Yo sé que en el ministerio de seguridad han aprobado protocolos, pero hace falta capacitación. Nunca hay que descartar pistas.

Usted comenzó afirmando que el caso de Ángeles fue un femicidio. ¿Podemos repasar las cifras de femicidio en la Argentina?
La cifra que la Casa del Encuentro dio para el año pasado es de 263 asesinatos y el año anterior 282. Como no se tiene más que el diario como fuente, no creemos que sean cifras exactas. Hay quienes dicen que estamos en un número mayor a 300. Entonces tenemos que pensar que matan a una mujer por día por el hecho de ser mujer. Es una cifra y es un dato de inseguridad. Si pensamos que es la punta del iceberg, imaginemos lo que hay por debajo. Entonces hay que poner mucha atención, es un tema que merece el interés de la política, de los organismos públicos que no existen plenamente, queremos que el Consejo Nacional de la Mujer tenga su presupuesto porque no hay política sin presupuesto.

DZ/km

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario