Tiempo en Capital Federal

21° Max 14° Min
Despejado
Despejado

Humedad: 65%
Viento: Suroeste 22km/h
  • Sábado 19 de Octubre
    Cubierto15°   21°
  • Domingo 20 de Octubre
    Cubierto15°   18°
  • Lunes 21 de Octubre
    Nubes dispersas14°   20°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Los subtes de mi ciudad

Macri no dijo como financiará el subte ni cuánto subirá el pasaje. Pero se supone que buscará un nuevo endeudamiento de la Ciudad, que reforzará la carga impositiva.

Por Laura Mendoza
Email This Page

Hemos llegado a la conclusión de que si no nos hacemos cargo de la operación del subte en estas condiciones, lo que va a venir en adelante va a ser mucho peor.» Tarde pero seguro, el jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, sorprendió el martes 13 con la decisión, después de diez meses de cabildeos, de tomar el toro por las astas y aceptar el traspaso del servicio. Un hombre que no se deja guiar, se ve, por aquello de «no te cases ni te embarques».

«Sorprendió» es el verbo justo y necesario, porque sólo dos personas de su entorno más cercano estaban al tanto de la operación. Ni siquiera sus diputados jefes en la Legislatura, Cristian Ritondo y Fernando de Andreis (quienes en esos momentos negociaban un acuerdo con los metrodelegados Enrique Rossito y Roberto Pianelli) conocían la decisión que fue hecha pública directamente en conferencia de prensa.

Dicen muy cerca de Macri que fueron cuatro los disparadores en la toma de decisión.

1) Los resultados de la consultoría encargada al Metro de Barcelona sobre el estado general del servicio (las conclusiones fueron «alarmantes», sobre todo el diagnóstico hecho sobre la centenaria Línea A;

2) la convicción de que si no se resolvía el reclamo salarial de los metrodelegados en paritarias, antes de fin de año enfrentarían una huelga más dura aún que la que dejó este invierno sin subtes a la ciudad durante 11 días consecutivos;

3) la convicción de que la vía de negociación entablada hace meses con el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, había caído en saco roto; y

4) el mensaje del multitudinario 8N a la oposición, que incluye la necesidad de que esa masa de indignados no capitalizada por ningún referente encuentre un líder político. En otras palabras, si Mauricio Macri no se mostraba capaz de resolver el tema de los subtes y asumir un desafío, no podía aspirar a nada en 2015.

Es posible que cuando esta edición de Diario Z esté en la calle, el jefe del gobierno porteño haya girado a la Legislatura el proyecto de ley para que el traspaso se haga efectivo. Cómo se recordará, el Congreso votó una ley obligando el traspaso a la ciudad de los servicios de subterráneos, del Premetro y de 33 líneas de colectivos metropolitanos. Tanto unos como otros aún reciben subsidios de la Nación, y los recibirán hasta el 1 de enero de 2013. Así se estableció en el acta firmada por la Ciudad y la Nación el 3 de enero de este año, aunque sólo para el caso de los subtes.

Macri, acto seguido, aumentó unilateralmente el pasaje de 1,10 a 2,50 y pocos días más tarde anunció que daba marcha atrás con el acuerdo porque el Estado nacional no acompañaba la operación con los recursos correspondientes, del orden de los 1000 millones de dólares, según Macri. Y que en esas condiciones, no podía encarar la renovación necesaria de semejante infraestructura.

El exprimidor

Todos se preguntan ahora cómo financiará las obras. En principio, el proyecto de ley incluiría el aumento de tasas municipales, un incremento específico en el ABL y en la patente automotor; también el aumento del valor del peaje en las autopistas de AUSA. Y un incremento adicional del pasaje del subte, claro, cuyo valor rondaría los 5,50 pesos, pero que nadie se arriesga a confirmar. Es más, la vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal, lo acaba de descartar de plano.

La carta ganadora en el asunto dependerá -y ahora los macristas se muestran confiados en obtenerlo- del aval que Cristina pueda firmarle a la Ciudad para endeudarse en el exterior, como está pidiendo la Ciudad para la obra del arroyo Vega.

Si esto no sucediera, hay un plan B en marcha, que consiste en endeudarse directamente con bancos y no con organismos de crédito internacional, lo cual no requerirá de avales del Estado nacional, aunque sí de la aprobación de la Legislatura. Este año el Gobierno de la Ciudad obtuvo el ok para endeudarse por 220 millones de pesos, suma destinada al pago de indemnizaciones al gremio de Camioneros, de Hugo Moyano. Y propuso endeudarse por mil millones más para contraer un empréstito a doce años con el brasileño Bndes. La iniciativa proponía la compra de 120 vagones, aunque destinados sólo a la línea H, cuyo gerenciamiento exclusivo pertenece a Subterráneos de Buenos Aires (Sbase). El proyecto de ley propuso un mecanismo llamado «licitación con financiamiento». El ganador de esa licitación, elegirá el banco que solventará el crédito. Esa licitación, lanzada por Sbase, ya tiene un ganador, la empresa francesa Alstom (la misma que se candidateó para construir el tren bala a Rosario en 2008), que además cuenta con una terminal de construcción de vagones y material rodante en San Pablo.

Por su parte, y hace ya casi un mes -como también informó en su momento Diario Z- el ministro de Hacienda Néstor Grindetti encabezó una comitiva de la Ciudad y participó de la reunión anual del Banco Interamericano de Desarrollo, que tuvo lugar en Beijing, China. El BID organizó esa reunión anual, en este caso para actuar como asesor del gigante asiático en función de qué inversiones puede encarar en América Latina. Sólo dos gobiernos provinciales argentinos estuvieron invitados: el de la Ciudad y el de la provincia de Córdoba.

Grindetti exploró allí la posibilidad de actualizar las conversaciones que hace más de dos años mantuvo la Ciudad con empresarios chinos del sector ferroviario. La idea es obtener un crédito, pero a través del Exim Bank. Esta banca -según trascendió desde la Comisión de Presupuesto de la Legislatura- estaría dispuesta a financiar el 85 por ciento de una inversión de mil millones de dólares, con una tasa de repago de 15 años más otros cinco de gracia. Los chinos oferentes -la empresa Crec, que habría sido acercada en su momento por Franco Macri, con intereses también en China- por su parte aportaría la obra de ingeniería civil, la construcción de vagones y el sistema de señalización. Este paquete de ofertas chinas se desechó. Fue Mauricio Macri quien en su momento lo abortó (cuando se pensaba construir la línea G, que iba a unir Retiro con Villa del Parque), porque consideraba demasiado alto el costo, cuando empresas europeas cotizaban menos por la obra. Sea como fuere, y dado que la necesidad tiene cara de hereje, ahora se habría reactivado todo pensando en el primero de enero de 2013.

Un dato marginal: Macri sorprendió con la decisión pocos días después de que la ciudad atravesara el conflicto con los recolectores de basura, inundaciones y cortes de luz. Y que las encuestas, entre ellas una de Managemet and Fit, encargadas por funcionarios de primera línea del Pro, alertaron, justo en la semana de la mayor protesta anti-K, que la imagen de Mauricio Macri se había chamuscad

Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario