Tiempo en Capital Federal

16° Max 9° Min
Cubierto
Cubierto

Humedad: 42%
Viento: Noroeste 20km/h
  • Miércoles 17 de Agosto
    Cubierto con lluvias10°   14°
  • Jueves 18 de Agosto
    Despejado  12°
  • Viernes 19 de Agosto
    Despejado  15°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 16/08/2022 16:19:50
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Liliana Felipe: ‘La égalité, la fraternité y la homosexualité’

Tan cordobesa como argenmex, la autora de ?Las histéricas somos lo máximo? vuelve a la patria.

Por
Email This Page

Entro, me siento al piano, doy un par de alaridos y me retiro. El resto es lo mismo de siempre», dice lo más suelta de cuerpo Liliana Felipe sobre el show que prepara para los porteños, el 24 y el 25, en el auditorio del teatro SHA. Y lo dice desde la seguridad que le proporciona saber que en Buenos Aires tiene un público devoto de su mirada rebelde y anticonfesional. Compositora, cantante, pianista y actriz, los años no le regalaron a esa walkiria rubia y de voz poderosa una actitud moderada, y menos que menos en el terreno artístico.
«No insistan, el arte no comprometido no me interesa», afirma sin atenuantes.
Liliana Felipe es cordobesa y en 1976 se radicó en México. Los militares secuestraron a su hermana y a su cuñado, que permanecen desaparecidos. Actualmente colabora con HIJOS y dio un par de conciertos, en 2008 y en 2010, donde funcionaron la ESMA y La Perla.
En México fundó con su compañera, Jesusa Rodríguez, el teatro bar El Hábito, que se hizo famoso como espacio de la cultura independiente, y participa en diversas luchas populares. En los últimos años, la pareja dio su apoyo a los hondureños en resistencia contra el golpe de Estado de 2009, que hicieron suya la canción «Nos tienen miedo porque no tenemos miedo». La letra de la canción repite varias veces esa frase y continúa «están atrás, van para atrás, piensan atrás, son el atrás, están detrás de su armadura militar».
De nuevo en Buenos Aires, con su contundente cargamento de músicas en la valija, Liliana Felipe piensa jugarse en un espectáculo que como siempre trae canciones de las que compone con su compañera, a las que sumará temas de Enrique Santos Discépolo.
¿Desde qué lugar te relacionás con un personaje como Discépolo?
Me relaciono con él como compositor. Me gusta cómo aprovecha los tres minutos de una canción para decir algo y me gusta lo que dice. Lo elegí por ser un tipo que tomó una posición y la defendió contra todo.
¿Tu vida en algún punto tiene que ver con letras de tango o con melodías tangueras?
Desde chica escuché tangos. Me gustan mucho. Ya mayorcita descubrí la inteligencia de este género y hoy hasta me resulta afrodisíaco.
Con Jesusa se casaron dos veces por amor a la ceremonia. Ella la convenció a Liliana de que el tango valía la pena.
Te casaste varias veces con la misma mujer. ¿En verdad estás de acuerdo con el matrimonio como institución?
El reconocimiento o la tutela del Estado no me interesan. Nos hemos casado, a favor de la égalité, la fraternité y la homosexualité.
¿Cómo es tu relación con Jesusa?
Muy buena. Nos divertimos, nos aburrimos y celebramos la vida juntas. De vez en cuando fingimos que todavía nos queremos después de treinta años.
¿Cómo fue cambiando la relación laboral de ustedes a lo largo de los años? ¿Cómo trabajan las canciones? ¿Qué y cómo discuten cuando hablan de trabajo?
Como cambian los amaneceres y los atardeceres, todos los días son diferentes. Trabajamos cada canción como si fuera una planta, depende de cómo viene de torcida la raíz. Discutimos a los gritos, pero todavía queda sin romper algo de la vajilla.
Sos reconocida como feminista. ¿Qué lugar ocupan varones y mujeres en tu vida?
En mi vida cercana, en el territorio de mi intimidad, no hay varones y mujeres, hay personas. En el mundo exterior veo a los hombres muy golpeados por el rol que la sociedad les impone y mujeres dispuestas a recuperarse de la golpiza a que han sido sometidas y mejor preparadas para lo que venga. Estoy por la igualdad. Y por supuesto por la igualdad en la diversidad.
¿Existe un arte lésbico?
Para mí no. Hay arte bien hecho o mal hecho. De cualquier género.
¿Cuáles de tus canciones te parece que podrían sobrevivir cien años? ¿El parámetro sería la belleza o su utilidad para las luchas sociales?
No creo que ninguna de mis canciones sobreviva cien años, ni oído que lo resista. En cuanto a lo segundo, insisto en que el arte no comprometido no tiene que ver conmigo.
¿Qué te gusta y qué te subleva de Buenos Aires?
Me gusta el airecito fresco que a veces corre entre las piernas y me sublevan la mayoría de los taxistas. Me gusta ver a la gente que quiero y extraño.
¿Qué diferencias encontrás entre Buenos Aires y otras ciudades latinoamericanas?
Hay tantas diferencias entre cada ciudad como entre cada persona. Recomiendo leer Las ciudades invisibles, de Ítalo Calvino.
¿Seguís soñando con una revolución?
Sí. Con una revolución en la que todos hagamos lo que nos gustaría que nos hagan.

 

DZ/LR

 

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario