Tiempo en Capital Federal

28° Max 21° Min
Cubierto con llovizna
Cubierto con llovizna

Humedad: 62%
Viento: Sureste 28km/h
  • Jueves 3 de Diciembre
    Nubes dispersas18°   26°
  • Viernes 4 de Diciembre
    Cubierto18°   23°
  • Sábado 5 de Diciembre
    Despejado16°   21°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Laura Novoa: ‘Ser madre sola y trabajar es muy difícil’

La actriz habla sobre su personaje en Dulce Amor, sus proyectos y su relación con la maternidad.

Por Camila Bretón
Email This Page
4641166-laura_novoa_390.jpg

Laura Novoa es una mujer que agradece todo el tiempo el momento que está viviendo. Agradece poder vivir de lo que siempre deseó, agradece tener la posibilidad de hacer teatro comercial por primera vez y agradece cuando alguien se le acerca a pedirle una foto o un autógrafo. Madre de dos hijos, dice con una sonrisa humilde que ir a ver teatro off es casi una obligación para quien consiguió vivir de la actuación porque «hay muchísimos actores que podrían estar en el lugar de una, que tienen el mismo o más talento. Eso ayuda a tener los pies sobre la tierra».

¿Cómo es tu papel en la obra La mujer del domingo?
Yo soy la amante de los domingos de un hombre casado (Claudio García Satur). Soy la joven en discordia. La obra habla de algo eterno y que siempre pasa y seguirá pasando. Hay una escena que hace la gran diferencia con este tema, quizás ya tocado, que es cuando la amante va a la casa y tienen una conversación los tres: la mujer (Virginia Lago), la amante y el marido y sin que ninguno sea malo o bueno, sino mostrando los tres puntos. Lo interesante del autor, Ted Willis, es que muestra a tres seres humanos intentando vivir y su búsqueda constante de ser felices.

Habla de la oportunidad que le da uno a las vueltas de timón y los cambios reales y el final es bastante sorpresivo.
Bastante distinto a tu papel en Dulce amor, donde interpretás a la esposa mala.

Sí, mi personaje en la telenovela es un trabajo que me da mucho placer hacer, más allá de la repercusión de los twitters y la gente. Gaby es una chica que no tiene filtros, que habla superagudo, que dice cualquier barrabasada sin medir nada y a la vez pelea por un amor no correspondido. Me parece que es una mala como todos tenemos adentro, pero que tapamos, y creo que eso es lo que hizo que tenga tanta repercusión en el público: su maldad, las dificultades y la cosa de reírse de ella. No es una mala que asuste.

¿Cómo hacés para organizar tu tiempo entre tu trabajo en la tele, el teatro y la maternidad?
La verdad que ser madre sola y trabajar es muy difícil. Igual no me quejo porque hay mucha gente que quiere ser actor y tiene que trabajar de otra cosa. Yo tengo la suerte de estar trabajando de lo que deseé, pero la maternidad también me es muy importante y soy muy presente. Cuando tengo una hora libre en las grabaciones en general me voy hasta Colegiales, donde vivo, los llevo a la plaza, vuelvo, voy al teatro y los fines de semana estoy con ellos. Creo que las mujeres tenemos un gran desafío de género que tiene que ver con que somos el sostén afectivo de los hijos y además tenemos que realizarnos como personas para asegurarnos un piso para el después. Hay que laburar mucho para que la mamá no se coma a la mujer ni que la mujer se coma a la mamá.

Tu personaje en la televisión tiene mucha repercusión, ¿cómo te llevás con eso?
Bien, me da mucha ternura. Siempre me imagino a los actores como enfermeros del alma que vamos volando todos vestiditos de blanco con un maletín curando heridas, porque me parece que la gente tiene mucho amor hacia el trabajo del artista, sea cual fuere su color. Personas que están enfermos en sus casas y la televisión es el espacio donde vuelan y se olvidan de sus dolencias por un rato. Me gusta sentir que el arte puede curar las heridas, entonces cada vez que se me acerca alguien con tanta ilusión y me pide una foto, siento que para él signifiqué algo que ni siquiera puedo imaginar.

¿Siempre supiste que querías ser actriz?
Sí, creo que amé esta profesión desde muy chica. Me parece que tiene que ver con que mis viejos eran actores (Elena y Pepe Novoa) y cuando ves cómo ellos quisieron y amaron su profesión, que no la padecieron sino que la agradecieron, eso se va trasmitiendo. Me acuerdo que de muy chica le pedía desesperadamente a mi viejo que me dejara trabajar, pero él me decía que estudiara, entonces empecé a ir a clases desde muy chica. Soy egresada del Instituto Vocacional de Arte, ex Labardén, y a los 17 empecé a trabajar de vestidora en una obra de Lía Jelín. Después seguí estudiando con Agustín Alezzo, Augusto Fernandes, Jacques Lecoq en París, entre otros. Creo que no soy tan talentosa, sino laburadora, que haber llegado hasta acá tiene que ver con la perseverancia, con saber que nada sale porque sí y hay que laburar.

DZ/rg

 

Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario