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Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
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TEMAS DE LA SEMANA

Las caras de la gestión del gobierno porteño

Amigos, dirigentes y profesionales del ámbito privado cubren los principales cargos.

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María Eugenia Vidal
Desarrollo Social

La ministra de Desarrollo Social tiene 34 años, está casada y tiene dos hijos, es licenciada en Ciencias Políticas y Relacio­nes Internacionales de la Universidad Cató­lica Argentina. Proviene de las filas del jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, y siempre estuvo vinculada a cuestiones so­ciales. Es la única mujer al frente de un mi­nisterio en la gestión macrista.

Entre otras cuestiones, María Euge­nia Vidal mantiene, mediante convenios con ONG, los hogares para niños en es­tado de vulnerabilidad, ancianos y perso­nas en situación de calle. Además, admi­nistra los subsidios contra la indigencia y solventa soluciones habitacionales tran­sitorias.

Asumió en mayo de 2008, luego de una licencia por maternidad y Macri la con­sidera, en sus propias palabras, «la mejor ministra de Desarrollo Social de la historia de la Ciudad».

A pesar de ser joven siempre trabajó de la mano de Rodríguez Larreta, su padrino político. Lo acompañó en la Anses, en la se­cretaría de Desarrollo Social nacional y el PAMI. Dio sus primeros pasos en la Funda­ción Sophia, que creó el jefe de Gabinete a mediados de los noventa.

Es raro encontrarla vociferando y al­rededor de ella hablan de una mujer muy sensible y que no duda en derramar una lá­grima ante complicaciones en la cartera.

Su marido también se dedica al ámbi­to público: es el diputado provincial por el PRO, Ramiro Tagliaferro.

La titular de Desarrollo Social tiene que cargar con la gestión del área más sensi­ble del gobierno porteño: la relación con los más pobres de la Ciudad.

Recientemente dijo que el gobierno porteño apunta a duplicar la cantidad de camas disponibles para la gente que vive en la calle. «Cuando este gobierno asumió la gestión había 800 camas para la gente que vive en la calle. Hoy alcanzamos las 1.200 camas en todos los paradores que están en la órbita de la Ciudad, y estimamos que an­tes de fin de año alcanzaremos a tener más de 1.500 camas.»

Néstor Grindetti
Hacienda

Tiene 54 años, es casado y tiene dos hi­jos, bonaerense, nacido en Lanús. Se reci­bió de actuario en la Universidad de Bue­nos Aires.

Muy cercano a Macri a partir de su tra­bajo en las empresas del Grupo Socma.

Es uno de los funcionarios clave de la administración porteña: tiene a cargo las fi­nanzas de la Ciudad que, según el Presu­puesto 2010, alcanzan los 17.500 millones de pesos.

Es un hombre de extrema confianza del jefe de Gobierno, a quien conoce des­de hace 25 años cuando comenzó a traba­jar en las empresas de Franco Macri. Ingre­só muy joven de cadete en Socma y llegó a manejar Sideco, la constructora del grupo.

Fue presidente de la Fundación Creer y Crecer, aquella que creó el ex presidente de Boca como base de sustentación para sus candidaturas y como usina de for­mación de técnicos y cuadros políticos. Además, Grindetti fue director del Ban­co Ciudad.

Bajo su ala el Ministerio de Hacien­da realizó el primer censo de municipa­les y efectivizó la estabilización laboral de los empleados porteños a partir del pase a planta de 17 mil contratados.

No oculta sus ganas de ser intendente en 2011 y es uno de los referentes del PRO en la provincia de Buenos Aires.

Tiene como modelo la gestión política y económica del presidente de Brasil, Lula Da Silva, y hasta muestra en su despacho una foto con él cuando el líder del Partido de los Trabajadores estuvo en la Argentina hace dos años. Allí tuvo oportunidad de dialo­gar en un claro portugués,
idioma que do­mina muy bien.

Por otra parte, es fanático de Indepen­diente y suele ir a la cancha. En su ofici­na no sólo hay un banderín del «Rojo»; hay otro de Lanús, casi como ofrenda a su in­fancia en el barrio. Como hobby, le encan­ta tomar fotografías y es aficionado a la jar­dinería. De hecho, en el jardín de su casa tiene una gran variedad de plantas que ha sembrado con cuidado durante años.

Francisco Cabrera
Desarrollo Económico

Es ingeniero en electricidad y electró­nica de la Universidad Nacional de Men­doza. Tiene 54 años, casado, tiene tres hijas.

Sin pasado en la política, tuvo un rol destacado como director ejecutivo del dia­rio La Nación. Organiza los equipos técni­cos de la campaña «Macri 2011».

Tiene a su cargo un área nueva crea­da en la gestión macrista de corte «pro­ductivista». En ella se conjugan proyectos como el Distrito Tecnológico de Parque Pa­tricios, donde a partir de una serie de in­centivos económicos se pretende crear una zona para empresas del sector; la subsecre­taría de Deportes que, por ejemplo refac­cionó este año el Parque Sarmiento; hasta el control de la emergencia en villas a través de una Unidad Especial.

Mendocino de pura cepa, estuvo en el área de marketing de Hewlett Packard du­rante cinco años. Además, fue gerente ge­neral de Máxima AFJP e integró los direc­torios de La Buenos Aires Seguros y de Docthos. Pero la mayor parte de su carrera la desarrolló en el Grupo Roberts, luego ad­quirido por HSBC.

Muy conversador, repite que fue un de­safío salir del ámbito privado al Estado y que las condiciones de trabajo son diferen­tes. Cree que es una experiencia «que to­dos los empresarios deberían pasar».

Jorge Lemus
Salud

Doctor en Medicina por la UBA y di­plomado en Epidemiología y en Adminis­tración de Servicios de Salud. Lemus de 56 años está casado y tiene dos hijos.

Cercano a los radicales, es uno de los epidemiólogos más importantes del país, publicó una serie de libros de consulta aca­démica y es reconocido en el exterior. Jor­ge Lemus es el ministro que menos cono­cía Macri cuando asumió. Llegó al cargo luego de un extenso casting encabezado por el reconocido infectólogo Daniel Stam­boulian, quien terminó recomendándole al jefe comunal que lo sume como ministro.

Fue director del hospital Fernández hasta que asumió en la cartera de Salud. Años atrás, durante el segundo gobierno de Carlos Menem, se desempeñó como subsecretario de Atención Médica del Mi­nisterio de Salud de la Nación. Ha sido también director del Programa de Refor­ma de la Atención Primaria de Salud así como investigador del Conicet. Es titular de la cátedra de Salud Pública en la Facul­tad de Medicina, director de la maestría en Administración en Servicios de Salud de la 7UCES y de Epidemiología en la Universidad del Salvador.

A pesar de esto, su ministerio fue uno de los más conflictivos. Sufrió paros y denuncias por falta de insumos en varios de los 33 hos­pitales de la Ciudad. Tuvo que dar marcha atrás con una polémica medida para centra­lizar la compra de insumos. Dos jueces reco­mendaron a la Legislatura su destitución por la crisis en el Tobar García y la no interven­ción de una ambulancia ante un llamado de emergencia desde la Villa 1-11-14.

Hernán Lombardi
Cultura

Casado, tiene dos hijas y 47 años. Es in­geniero civil, con dos estudios de posgra­do; uno en Economía y otro en Hotelería y Turismo.

Es radical, trabajó con la Alianza y hoy juega en las filas de Gabriela Michetti.

El Ministerio de Cultura del PRO es otra de las apuestas de Macri para mostrar ges­tión. Con los festivales, como el de tango, y la actividad en los centros culturales, Lom­bardi ha logrado mantener los eventos cul­turales como una marca registrada.

Ex ministro de Cultura, Turismo y De­portes de la Nación cuando Fernando de la Rúa era presidente, Lombardi siempre estu­vo vinculado al radicalismo y fue uno de los dirigentes del denominado Grupo Sushi.

Llegó a la cartera luego de que el editor Luis Rodríguez Felder, número puesto para el cargo, despotricara contra el arte conceptual y las vanguardias y hablara de la cultura en términos de «eficacia» y «rentabilidad».

El ministro no sólo tiene experiencia en el Estado. También es dueño de varios em­prendimientos millonarios del sector tu­rístico, como Torres de Manantiales. Ade­más fue promotor del lujoso hotel Axel, el primero dedicado a la comunidad homo­sexual, ubicado en San Telmo.

Entre otros hitos en su vida, en abril de 2001 canceló a último momento su lugar en el avión en el que murieron el empresa­rio Agustino Rocca y el periodista de La Na­ción Germán Sopeña. Se suponía que irían juntos al sur pero De la Rúa lo llamó de ur­gencia a la Casa Rosada.

El mundo del espectáculo nunca le fue ajeno: estuvo varios años de novio con So­ledad Silveyra. Dejaron en el camino una buena relación, a tal punto que Baltasar Ja­ramillo, hijo de la actriz, trabaja con él en el ministerio. Está casado con Vivian Sanz.

Lector de novelas de ficción, es capaz de quedarse 45 minutos en la bañera con un libro abierto.

Daniel Chaín
Desarrollo Urbano

Tiene 56 años, está casado, y tiene tres hijos. Arquitecto de la UBA, tiene un posgra­do en Economía Urbana de la Universidad Di Tella realizado en 2003. Tiene su agrupación política y línea directa con Macri.

El Ministerio de Desarrollo Urbano se ocupa, a grandes rasgos, de dos cuestio­nes centrales. Por un lado las grandes obras de infraestructura y por el otro los temas de tránsito y transporte.

Por ejemplo, Chaín arrancó con la fa­raónica obra del entubamiento del arroyo Maldonado que permitirá mitigar las inun­daciones de la avenida Juan B. Justo y las calles aledañas. En materia de tránsito, se implementaron los carriles exclusivos y los contracarriles en varias avenidas, como Pueyrredón, Garay y un tramo de Triunvira­to. El último estreno fue el de Santa Fe.

Chaín proviene de las empresas del Gru­po Socma, en especial, al igual que Grindetti, de Sideco. Además fue parte de los equipos técnicos que desarrollaron el plan urbano de la Fundación Creer y Crecer desde 2003. Piensa que «no hay obras menores» ya que, repite, una muy pequeña puede llegar a ser muy importante para un grupo de vecinos que pasaron años reclamándola.

Por otro lado, fue uno de los funciona­rios de Macri que contrajo gripe A al igual que el jefe de Gabinete.

Vecino de Palermo, solía jugar al golf asiduamente, aunque desde que es minis­tro tuvo que dejarlo. También fue jugador de rugby en un pequeño club: Los Cedros.

Guillermo Montenegro
Seguridad y Justicia

Es abogado, ex juez federal, tiene 46 años, casado y tiene tres hijos. Pertenece al grupo de Michetti, que lo acercó al gobierno.

Tiene en sus manos una de las claves de la gestión que propuso Macri: la puesta en funcionamiento de la policía porteña. Ade­más tiene a su cargo el control de multas de tránsito, la relación con la Justicia y la segu­ridad en escuelas y hospitales.

Cuando fue juez en lo Penal Económico tuvo que lidiar con la causa IBM-Banco Na­ción, la megacausa por la apropiación ilegal de menores en la dictadura y el caso Skan­ska (la causa por presuntos sobreprecios en la construcción de gaseoducto).

No bien comenzó a avanzar con la po­licía porteña, designó a Jorge «el Fino» Pa­lacios para comandarla, un ex comisario que fue despedido en 2004 y que manejó la custodia de Boca. Su designación provo­có rechazos masivos de la oposición y de las organizaciones sociales, y luego terminó re­nunciando tras su procesamiento en la cau­sa por el atentado en la AMIA.

Metido de lleno en la actividad políti­ca, planifica ir por la intendencia de San Isi­dro en 2011.

Diego Santilli
Ambiente y Espacio Público

Tiene 42 años, casado, con tres hijos varones. Es contador público. Peronista, trabajó con el menemismo y el duhaldismo. Hoy está más cerca de Michetti pero quie­re ser candidato a jefe de Gobierno por su cuenta. Es uno de los dirigentes más cono­cidos del macrismo. Hijo del ex presidente de River, Hugo Santilli, forma parte de la denominada «pata peronista» del PRO. Tie­ne amplia experiencia en el ámbito público: en los noventa fue director de Planeamien­to Estratégico de la Secretaría de Produc­ción de la Municipalidad de la Ciudad, coordinador de la Dirección de Administra­ción del Ministerio del Interior y director de Recursos Humanos en la Dirección de Mi­graciones. Durante el primer mandato de Aníbal Ibarra fue director del Banco Ciudad y en 2003 fue electo legislador porteño por el macrismo. Dos años después fue reelecto y desde fines de 2007 se transformó en vi­cepresidente de la Legislatura porteña.

Carismático, llegó a la cartera de Espa­cio Público aunque era número puesto para un ministerio de Transporte que finalmente nunca se creó. De hecho, cuando Macri le ofreció ser ministro, según cuenta, «llevaba mi carpeta con el plan de Tránsito y Trans­porte». Entre otros temas, debe lidiar con el contrato para la recolección de residuos; la li­citación por el mobiliario urbano que se en­cuentra judicializada por irregularidades en la adjudicación, el arreglo de baches y veredas, y los problemas presupuestarios en Espacios Verdes, donde se generó una fuerte deuda desde mitad de 2009. También tiene la difícil tarea de la urbanización de la Villa 31. Su mu­jer es la periodista Nancy Pazos, con quien se acaba de mudar a Puerto Madero.

Esteban Bullrich
Educación

A los 40 años está casado y tiene tres hijos. Es licenciado en Sistemas. Líder de Recrear, luego de quedarse con el parti­do y pelearse con Ricardo López Murphy. Siempre jugó con Rodríguez Larreta pero en los últimos tiempos intentó acercarse a Michetti.

Es, ante todo, un político de raza. Actual diputado nacional de licencia para hacerse cargo de Educación, es un histórico aliado político del jefe de Gabinete a través de la Fundación Sophia.

Fue el «delfín» de Ricardo López Mur­phy. Entre 2005 y 2007 fue diputado na­cional por la entonces alianza entre el Bu­lldog y el macrismo. Para las elecciones presidenciales, se presentó como candi­dato a vicepresidente junto a su entonces líder político por el partido Recrear pero quedó en el séptimo lugar con el 1,4% de los votos.

Luego de un traumático proceso, tras los comicios, logró que Recrear se fusiona­ra con el PRO, un tema que siempre lo en­frentó a su ex jefe político.

Como diputado nacional fue uno de los denunciantes del caso Skanska, donde se investigan presuntas coimas a funcionarios del gobierno nacional cobradas con factu­ras apócrifas. Por otro lado, fue uno de los pilares de los acuerdos de la oposición por sus buenos vínculos con Adrián Pérez, el entonces jefe del bloque de la Coalición Cí­vica, entre otros.

Cuando Macri asumió, reemplazó du­rante seis meses a Vidal en el Ministerio de Desarrollo Social, quien estaba de licencia por maternidad. Luego, para 2009 quedó segundo en la lista a diputados nacionales que encabezó Gabriela Michetti.

Desde que estalló el escándalo por el espionaje siempre fue una carta para ocu­par el área educativa tras la salida de Ma­riano Narodowski. Es licenciado en Sis­temas por la Universidad Caece y tiene un máster en administración de empre­sas en EE.UU. Pero también desde 2002 es responsable del área educativa de la Fundación Carta Política. Desde ese lu­gar impulsó el programa Formar Argen­tina, para incentivar la educación inicial y la calidad docente. En el sector priva­do, desde 2002 es titular de la consultora Fruitful Thinking SA., dedicada a la Pro­ducción, Comercialización y Exportación de productos frescos, en especial fruta. Entre 1992 y 1998 estuvo trabajando en la textil Alpargatas.

 

Fuente Redacción Z
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