Tiempo en Capital Federal

24° Max 16° Min
Muy nuboso
Muy nuboso

Humedad: 46%
Viento: Sureste 32km/h
  • Sábado 5 de Diciembre
    Despejado15°   22°
  • Domingo 6 de Diciembre
    Despejado17°   23°
  • Lunes 7 de Diciembre
    Despejado18°   24°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Lanzamientos 2015: Esto se pone divertido

La novedad de la coalición Frente Amplio-UNEN le pone pimienta a la situación política. Sus dirigentes todavía dejan abierta la incógnita sobre la incorporación del macrismo. Del lado del kirchnerismo, Daniel Scioli sigue puntero en las mediciones, muy cerca de Sergio Massa.

Por Eduardo Blaustein
Email This Page
unen_amdan3_69910 Télam Buenos Aires 22/04/2014 El Frente Amplio UNEN es lanzado en un acto teñido por las diferencias internas, agudizadas en las últimas horas, luego de que desde el radicalismo y la Coalición Cívica se alentó la posibilidad de un futuro acuerdo con el PRO de Mauricio Macri. Foto: Alejandro Amdan/Télam/cf

Una paradoja a la vez rara pero simpática asoma en el horizonte electoral: las cosas se ponen divertidas, con nuevas dosis de suspenso, sin que eso signifique que las opciones electorales en juego aparezcan del todo consistentes, necesariamente interesantes y mucho menos arrasadoras. El lanzamiento el martes pasado de la coalición Frente Amplio UNEN es la novedad que le pone pimienta a la cosa y eso también tiene subcondimentos extraños. Porque no hubo discursos en el acto de ninguno de los 18 referentes principales que se mostraron aunque sí una cuidada puesta en escena. Porque se presentó una declaración de objetivos bonitos a alcanzar para el país pero sin una sola referencia a cómo se conseguirían esos objetivos. Porque quedaron pateadas las definiciones acerca de la eventual inclusión del PRO en el nuevo armado político. Y porque la mejor aclaración fue la que indica que los candidatos a cargos nacionales “se elegirán en Primarias Abiertas y Obligatorias”. Está muy bien esa referencia a la herramienta de las PASO, que fueron cuestionadas y resistidas por los opositores cuando el oficialismo generó e hizo aprobar la ley.

¿Por qué el lanzamiento del nuevo espacio político influye en el escenario 2015? Porque un cálculo rudimentario permite hablar de tres espacios que pueden aspirar a obtener por lo menos entre el 20 y el 25 por ciento de los votos (con eventual entrada al ballottage) y una cuarta, el PRO de Mauricio Macri, con cada vez más problemas para crecer a expensas de los otros. Porque UNEN se convierte en la mejor apuesta no peronista para suceder al kirchnerismo, relegando ahí también al PRO. Porque refuerza la percepción de que los 25 puntos de intención de voto a favor de Sergio Massa que muestran las encuestas son menos de lo que muchos esperaban tras las últimas elecciones intermedias.

Aun con una visible incomodidad, los dirigentes de la nueva alianza electoral, con la siempre ruidosa excepción de Elisa Carrió, comienzan a unificar el discurso acerca de la incorporación o no del macrismo. Es bueno recordar que alguna vez Carrió se incorporó a un armado electoral liderado por Aníbal Ibarra diciendo que había que frenar a Macri, que Macri era un límite. Mucho más recientemente dijo que es un inepto y lo llamó “estúpido”, aunque lo dijo en inglés. Acaso la referente política de UNEN más dura en relación con un acuerdo con el PRO sigue siendo la diputada del GEN Margarita Stolbizer, quien dijo que “Macri debe o puede liderar la renovación de la centroderecha y nosotros la del centroizquierda”. Fernando Solanas dijo que “la incorporación de Mauricio Macri es un disparate” y que “el PRO quiere entrar a UNEN porque los números no le dan”. Sin embargo también abrió la puerta para un acuerdo posterior al ballotage. Ahí es donde comienzan a unificar el discurso los referentes de UNEN: nada con el PRO, por ajeno y derechoso. Pero acaso sí un acuerdo hacia una eventual segunda vuelta. Un acuerdo que presumiblemente se establecería con UNEN fortalecido y el PRO debilitado. Eso, si las cosas les salieran bien.

¿La nueva Alianza?

La reacción del oficialismo era previsible: comparar esta alianza con el fracaso trágico de la otra Alianza que llevó a Fernando de la Rúa a la presidencia y plantear la inquietante pregunta acerca de qué consistencia interna tendría UNEN gobernando. ¿Podría efectivamente gobernar a una sociedad tan chúcara como la argentina?

Los medios de comunicación tienen y tendrán en este asunto un rol no determinante pero sí trascendente. Hay algún grupo comunicacional, que aparece decididamente aliado a Sergio Massa. Hay otro aún mayor que claramente lo posicionó y lo respalda pero parece jugar con cartas variadas. En el caso de un diario tradicional, algunos interpretan que ciertas críticas a la gestión de Mauricio Macri son un modo de forzarlo a que se alíe con UNEN, o de señalarle que el PRO por sí solo no tiene chances, o de apostar a un gobierno no peronista, aún con todo lo que tiene de ambigua la denominación “peronista”. Las cosas en los últimos días se han puesto más cambiantes y dinámicas. Si es por el kirchnerismo, de perdurar la inercia de estos últimos tiempos, todo indica que la apuesta, silenciosa o no y aunque jugando con otros precandidatos, sería a favor de Daniel Scioli, que sigue puntero en las mediciones y compitiendo de muy cerca con Sergio Massa. Qué será del kirchnerismo como espacio político de aquí a dos años es una incógnita difícil de despejar.

Giros y persistencias

Otra novedad de menor envergadura pero poderosa. El oficialismo se decidió a desplegar la discusión por el anteproyecto de reforma del Código Penal. Es una movida interesante insistir serenamente con esa iniciativa que pareció herida de gravedad tras la primera reacción oportunista y un tanto pusilánime de casi toda la clase política. Es bueno que el kirchnerismo no se enrede con presuntos climas de época, como los que parecieron reflejar los días de linchamientos masificados y “comprendidos” en los medios. Y es bueno, en el mismo sentido, que el Gobierno haya tomado distancias del proyecto de ley de “regulación” de las protestas sociales, objetado desde las propias filas hasta el CELS, particularmente en lo que tiene que ver con la calificación de cuál protesta es “legítima” y cuál no. Semanas atrás fue la Presidenta la que había hablado de los modos de protesta en Estados Unidos como un modelo más prolijo para expresarse en el espacio público. Como sea, es sugestivo que el oficialismo trate de evitar “desperfilarse”.

Para relanzar la discusión sobre la reforma, el Ministerio de Justicia apostó en una primera instancia a una discusión de perfil académico y a una convocatoria a universidades tanto como a las asociaciones integradas por jueces y fiscales. Ricardo Gil Laavedra, uno de los integrantes de la comisión que trabajó en el anteproyecto subrayó en el primer encuentro: “Nada más peligroso en esta materia que actuar sobre la base del prejuicio, del egoísmo y del oportunismo” y alertó sobre el peligro de discutir con meras consignas o “frases demagógicas”. Raúl Zaffaroni dijo que pretender que el nuevo Código salga de las esquinas o los medios de comunicación es absurdo: “Jamás ningún país ha sancionado un Código Penal de esa manera”. La apuesta a iniciar una vasta discusión social hasta llegar al Parlamento aparece como una buena estrategia que acaso logre superar el populismo conservador a lo Sergio Massa y su sintonía automática con los peores discursos mediáticos.

DZ/rg

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario

Columnistas
Diario Z
Periodista, escritor, autor de Decíamos ayer. La prensa argentina bajo el Proceso.