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Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
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TEMAS DE LA SEMANA

La presión fiscal llegó a las nubes

Por las cargas impositivas, un trabajador debe destinar al fisco el 50 por ciento de sus ingresos.

Por norman-rozenthal
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Entre impuestos nacionales y tasas municipales, la carga fiscal para los porteños se ha convertido en una verdadera mochila de plomo. La asfixia la soportan los trabajadores autó­nomos y también los que están en relación de dependencia. Las empresas chicas y las grandes. Y la mala noticia es que el gobierno porteño pretende aumentar dicha carga.

Un ciudadano común con una esposa y dos hijos, una casa y un auto trabajará no menos de dos meses del año para pagar gravámenes: ABL, IVA, Ingresos Brutos, Ga­nancias, Bienes Personales y un largo etcé­tera. ¿Cuánto se lleva el fisco por cada peso que ganan los porteños? La conclusión de los especialistas es que casi estamos traba­jando más para el Estado que para nosotros: el fisco se lleva cerca del 50 por ciento.

Por eso, ya se habla de porcentajes con­fiscatorios de los que ningún ciudadano está exento. El impuesto más paradigmáti­co, respecto a la actividad económica, es el de Ingresos Brutos (IIBB). Actualmente, si se considera solamente este impuesto, la Ciu­dad aparece como la segunda jurisdicción del país de mayor carga fiscal después de Misiones. Si se analiza de forma conjunta la carga provincial y la de los municipios, la Capital ocupa el 7° puesto.

Ante la propuesta de diputados macris­tas de elevar IIBB al 3,5%, la economista del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Ia­raf), Sofía Devalle, afirma que «si bien se trata un tributo que pagan las empresas, a la larga es de esperar que gran parte se ter­mine trasladando a los precios, con lo cual en definitiva, cualquier cambio que tienda a aumentar el IIBB seguramente terminará re­cayendo sobre el consumidor».

En Capital, la alícuota general de IIBB es hasta ahora de 3%. «Este impuesto es ab­solutamente distorsivo. Pero es el mejor so­cio de un gobierno provincial porque siem­pre cobra. El 13 del mes siguiente hay que pagarlo llueva o truene», explica la conta­dora Florencia Franchino.

Pero hay más, como muestra, el siguien­te ejemplo por la venta de un auto usado: el año pasado, un bonaerense le vendió un auto a un porteño. Sólo por cambiar de ju­risdicción, el nuevo propietario comenzó a pagar 200 pesos más de patente.

«Con el regreso del impuesto de sellos, todos los contratos de alquiler, para vivien­da, las compra venta de in­muebles, compra venta de autos, se llevan una alícuota general de 0,8 por ciento». Similar es lo que ocurre con el impuesto al sello sobre tarjetas de crédito: todo el consumo vía plástico paga 0,8 por ciento. Este último, es un tributo que sólo existe aquí y en la provincia.

Respecto al impues­to inmobiliario, en algunos casos, sufrió el aumento de 300% en varias zonas, pese a que la valuación fis­cal de las propiedades si­gue siendo infinitamente menor al real. Un ejemplo: un departamento con una valua­ción fiscal de $346.242 paga un impuesto de $5.287,20 al año (se abona en 6 cuotas de $881,20). Lo que da un total del 1,53% sobre el valor de la propiedad. Otro im­puesto altísimo que se lleva Rentas.

A éstos, junto con los impuestos nacio­nales, se les deben sumar los indirectos. Se tratan de las cargas administrativas que está imponiendo el gobierno porteño para poder «poner en orden su sistema». Son los famo­sos reempradonamiento en IIBB y el régimen de empleadores, entre otros. «Tantos regíme­nes de informadores, de empleadores, gene­ran un costo altísimo», explica Franchino.

Más allá de tener al contribuyente con la soga al cuello, el gobierno porteño va en camino de reformar algunos impuestos para recaudar más. El agujero fiscal es muy grande, cerca de mil millones de pesos pro­ducto de los aumentos salariales.

La primera idea fue subir el ABL. ma­crismo baraja esta posibilidad hace tiem­po. El jefe de Rentas (hoy día AGIP), Carlos Walter, ya les presentó a los legisladores un «diagnóstico» a través del cual afirma que es necesario revaluarlo, para que paguen más las propiedades de mayor valor. El pro­yecto debía ser tratado por la Comisión de Reforma Tributaria del Parlamento porteño pero la oposición lo freezó.

Por las mismas vías, el Ejecutivo mandó un nuevo proyecto para subir medio punto Ingresos Brutos. El diputado de PROÁlva­ro González, quien encabeza las comisio­nes de Presupuesto y Reforma Tributaria, cree que la reforma llegará a tratarse en al­gunas «semanas largas. Falta tiempo, pero mi idea es también tratar a lo largo de este año la renta financiera y el ABL». Más carga para la mochila.

 

Fuente Redacción Z
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