Tiempo en Capital Federal

22° Max 16° Min
Cubierto con lluvias
Cubierto con lluvias

Humedad: 89%
Viento: Nordeste 26km/h
  • Lunes 29 de Noviembre
    Cubierto con lluvias17°   25°
  • Martes 30 de Noviembre
    Parcialmente nuboso16°   26°
  • Miércoles 1 de Diciembre
    Cubierto con lluvias17°   22°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 28/11/2021 19:56:05
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

La columna de Zabo: Reirse de uno mismo

La columna de Zabo: reirse de uno mismo

Por Nicolás Zabo Zamorano
Email This Page

¿Cómo puede ser que tratando bien a alguien, y estando pendien­te de sus necesidades, te diga: «Me estas asfixiando»? No se explica, no tiene sentido. Encima después de esa situación uno comprende que se ave­cina un rumor sobre cuán pesado sos dentro de una relación y probable­mente pierdas la oportunidad de estar con gente por tu nueva fama de paranoico obsesivo compulsivo que en realidad nunca fuiste. Como si no fuera difícil conseguir con quien acostarse, acabas de sumar un obstáculo a la la lista. Felicita­ciones.

Es loco, porque tampoco podés cometer el error de darle mucha li­bertad a la otra persona: enseguida va a pensar que en algo raro andas. Ahí es cuando comienza la parte de los llantos espontáneos y los «si vos querés estar con otras personas está todo bien, porque yo quiero que seas feliz» mientras por dentro sueñan con ser la reencarnación en vida de Lorena Bobbit y arrebatar tu masculinidad apenas te acerques a un orificio distinto del legal­mente preestablecido. Mientras algún amigo suyo intenta pegarte, no podés evitar pensar que todo co­menzó con un «No, corazón, no me jode que salgas con tus amigos hoy, divertite».

Obviamente, nada de esto se compara a lo peor que podes hacer con tu pareja al lado: ¡Mirar a otra persona que no sea tu pareja! Ahí sí, preparate para el desastre que pro­ducirá el huracán hormonal. Planteos insoportables como que ya no es lo mismo que al principio, que su mejor amigo (que en realidad siempre estu­vo enamorado de él o ella) le escribió un tema basado en el color de sus ojos y se lo dedicó en el último recital (que, para ser justos, no lo fue a ver ni la madre) y vos no le dedicas ni una paja; que sólo de un lado se hacen las cosas para mantener la relación, junto con un montón de quejas que escuchas, pero no llegas a procesar en tu cabeza y donde todo llega como «bla bla bla». Durante el descargo tu cerebro se apaga y va largando sistemáticamente respuestas au­tomáticas como «Sí, amor, tenes razón» hasta que del otro lado quedan conformes.

Todo esto si tuviste la ¿suerte? de entablar una relación. Si tenés un máster en rechazos (yo doy clases y conferencias por el mundo sobre este tema) estarás tan acostumbrado a los «vos sabes que sos súper im­portante para mí, pero sólo te quiero como amigo». tal vez simplemente hayas logrado producir tanto des­dén en alguien que hasta le abriste la puerta para que se pase de bando ¿Quién sabe?

Pero un día llega esa persona que no estas asfixiando, con la que no te vas a sentir lo suficientemente aten­to ni a quien se te ocurrirá engañar. Mientras tanto: seguí quejándote.

DZ/km

 

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario