Tiempo en Capital Federal

28° Max 23° Min
Parcialmente nuboso
Parcialmente nuboso

Humedad: 71%
Viento: Este 26km/h
  • Miércoles 1 de Febrero
    Cubierto23°   26°
  • Jueves 2 de Febrero
    Cubierto con lluvias21°   25°
  • Viernes 3 de Febrero
    Parcialmente nuboso21°   26°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 31/01/2023 20:23:05
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

La bella y la bestia, de león y cociña: Casa de brujas

Las terroríficas instalaciones de los artistas chilenos coparon el Museo de Arte Moderno.

Por Julia Villaro
Email This Page
leon_cociña

Cuántas formas existen de representar y recrear el miedo? Para Cristóbal León y Joaquín Cociña el miedo es una casa grande y vieja, atestada de objetos, de la cual no se puede salir. Una casa habitada por muñecos y tomada por una fuerza incontrolable que, con pulso acelerado, cambia las cosas: hace brotar cintas como lianas, cubre de blanco lo negro y de negro lo blanco, quita el aire, inmoviliza y nos susurra al oído un relato, con tono de suave amenaza.
Más o menos de eso se trata La bella y la bestia, la muestra audiovisual que estos artistas chilenos han montado en el Mamba y que podrá verse hasta el 6 de abril. Fusionando las artes plásticas –dibujo, escultura, objeto– con la animación e instalados en el género del terror –no faltan en sus películas cuencos de ojos vacíos llorando lágrimas negras, gritos, paredes que sudan, ruido blanco–, León y Cociña presentan, en una sala del museo completamente a oscuras, tres de sus cortometrajes animados, Luis, Lucía y Los Andes, y pasajes de su primer largo, La casa lobo, cuyo set de filmación también se exhibe en la sala, instalado con el objetivo de registrar imágenes en el museo e incorporar ese material fílmico en su próxima obra.
Las proyecciones se desarrollan en simultáneo, los sonidos se replican y la luz pálida de los proyectores se refleja en nuestros rostros. Todo se vuelve parte de una misma experiencia, como si un prisma tenebroso nos revelase sus diversas aristas. Al set –intacto– accedemos apenas ingresamos a la sala, mediante un “boquete” realizado en la pared que nos convierte así en voyeurs, mirones para nada inocentes; el terror no tiene nunca espectadores inocentes, nos hace siempre cómplices, con ese irresistible morbo que genera: ¿quién no se ha cubierto los ojos con la mano en alguna escena de Blair Witch, La llamada o incluso Pesadilla, sólo para entreabrir los dedos y espiar por una hendija el momento más tenebroso?
Herederos apócrifos de Disney –como señala el texto en la antesala de la muestra– o suerte de hijos de Tim Burton sin final feliz –una Coraline que no puede cerrar esa puerta secreta–, a lo que no pueden sustraerse estos artistas chilenos es a su impronta latinoamericana. El terror como metáfora social y política de un mundo instalado en la era del miedo y un continente castigado por décadas de dictaduras sangrientas, la casa que no podemos abandonar es la pobreza endémica, la corrupción, la violencia… Si al conceptualismo sajón de las décadas de 1960 y 1970, pulcro y meticuloso, Latinoamérica contrapuso su “conceptualismo caliente”, hecho de las papas sucias de Grippo y los cristos crucificados en aviones de guerra de Ferrari, es bueno saber que la sangre latinoamericana –esa “condensación de luz” que los artistas mencionan en Los Andes– sigue intacta, buscando su propio camino, su propia forma de contar la historia.

La bella y la bestia. Hasta el 6 de abril, en el Mamba (San Juan 350). Martes a domingo de 11 a 20. Entrada: $10.

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario