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TEMAS DE LA SEMANA

La argentinidad al palo

Cómo sigue la campaña electoral con la Presidenta en reposo. El atentado contra el gobernador de Santa Fe. Juan Cabandié en su laberinto.

Por Reynaldo Sietecase
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No sólo no participará de la campaña electoral, tampoco podrá volver a la gestión hasta que se lo indiquen los médicos. Dicen que no lee diarios ni mira televisión. Ese fue uno de los consejos que recibió del equipo de la Fundación Favaloro. También le pidieron que limite el contacto con funcionarios. La idea es que cumpla el reposo sin excepciones. Cuesta pensarla en semejante pasividad. Es como si a un león le prohibieran la ingesta de carne de un día para otro. Cristina Kirchner no es un paciente fácil. Su idea de la actividad política es full life. Sus hijos tuvieron un rol fundamental para que la mandataria acepte que, en ciertas situaciones, el médico manda más que la Presidenta.

El personalismo de Cristina Kirchner sumado al tradicional presidencialismo argentino no hacen sencillo reemplazarla. La gestión recayó en la llamada mesa chica del kirchnerismo. Integrada por el secretario general, Carlos Zanini; el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina y, en lo operativo, el secretario Legal y Técnico, Oscar Parrilli. Cuando se habla de política, no se queda afuera de las conversaciones Máximo Kirchner. La representación formal está a cargo del vicepresidente Amado Boudou, que si bien ya superó las primeras andanadas mediáticas (se llegó a decir que no podía asumir porque estaba procesado, lo cual es falso), seguirá pagando costos por los procesos judiciales abiertos en su contra. Su estilo de motociclista rockero hace el resto. Se resolvió que aparezca lo “justo y necesario”.

La Presidenta ya había decidido, antes de su internación, no participar de la campaña. Daniel Scioli se puso al frente de la estrategia electoral, convirtiéndose en el principal motor de la candidatura de Martín Insaurralde. En esa decisión hay partes iguales de convicción y conveniencia. Acortar la distancia con el candidato del Frente Renovador Sergio Massa es fundamental para que sus aspiraciones en el 2015 se mantengan intactas. En el gobierno descuentan derrotas en los principales distritos pero apuestan a lograr una buena elección a nivel nacional que permita consolidar al Frente para la Victoria como primera minoría en ambas cámaras. Objetivo posible, dado que renueva los legisladores de su peor perfomance (2009).

Los más optimistas no descartan que la Presidenta pueda grabar un mensaje de apoyo a los candidatos para el cierre de la campaña. La mayoría de las encuestadoras registran un aumento en la imagen positiva de Cristina Kirchner pero, a la vez, una ínfima variación en el sentido del voto en relación a las PASO. El efecto en los resultados es incierto.
Después de unos días de cautela, Massa –primero en las encuestas bonaerenses– les pidió a sus colaboradores no perder la iniciativa. Esta semana lanzó una propuesta para pagar una suerte de aguinaldo a los jubilados. La plata saldría de ahorros del Anses. En el peronismo deberían reformular la frase de Juan Perón: mejor que realizar es prometer.

Atentado

Dos noticias sacudieron a la clase política. El accidente que dejó en grave estado al gobernador de San Juan, José Luis Gioja, y el atentado contra la vivienda del gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti. El primero es producto de la fatalidad; el segundo, de las mafias. Contra el destino no se puede actuar. Es un imperativo democrático actuar contra el crimen organizado.

Bonfatti o alguno de sus familiares pudieron perder la vida. Catorce casquillos de bala quedaron regados en su casa. El mensaje es claro: si podemos con el gobernador, podemos con cualquier que trata de impedir los negocios. En principio se investiga a delincuentes dedicados al narcotráfico. Rosario hace meses que se convirtió en un campo de batalla de bandas armadas.

El gobernador hizo una conferencia de prensa ratificando su decisión de ir a fondo en la lucha contra los narcos. Acababa de sufrir uno de los peores atentados desde el retorno a la democracia. A su lado estaban el ministro de Defensa, Agustín Rossi, y autoridades de todas las fuerzas políticas. Hermes Binner y Jorge Obeid, ex gobernadores y candidatos a diputados, se sentaron juntos. La reacción solidaria, la imagen de unidad, duró poco. Un día después Rossi cuestionó a Binner y lo responsabilizó por el crecimiento del narcotráfico. Los socialistas lo tildaron de oportunista y denunciaron la falta de apoyo de las autoridades federales. Si la clase política no enfrenta con unidad, decisión e inteligencia los desafíos que plantea el narcotráfico, la pelea estará perdida antes de comenzar.

Chapear

Sorpresa: “chapear” no es un argentinismo. “Chapear”, en su expresión original “chapar”, figura en el Diccionario de la Real Academia como “guarnecer o cubrir con chapas”. Según el glosario de jergas y modismos de Argentina, chapear es un término de origen policial que indica “mostrar o exhibir la medalla o chapa policial para ingresar a algún lugar u obtener ventajas”. Los mexicanos le dicen “charolear”: “impresionar con la influencia de un cargo público”.

Eso hizo el diputado porteño Juan Cabandié en mayo. No sólo exhibió su condición ante un control de tránsito en Lomas de Zamora, sino que pidió por teléfono que le aplicaran a la agente un “correctivo”. De ese distrito es el primer candidato del FpV en Buenos Aires, Martín Insaurralde. Belén Mosquera, la agente de tránsito, fue despedida.

Cabandié argumentó que lo demoraron injustificadamente (habló de una hora), le revisaron sus pertenencias y lo maltrataron, que le pidieron el recibo de pago del seguro y él exhibió el resumen de la tarjeta de crédito con el débito automático. Dijo estar convencido de que querían que les diera plata (coima). No sería ésta una escena infrecuente. Pero aun si fuera así, de ninguna manera se justifica su reacción.

En el video filmado por un gendarme, el dirigente tuvo otra frase desafortunada: “yo me banqué a la dictadura”. Lamentablemente Cabandié, como sus padres, fue una de las tantas víctimas del aparato represivo. Su militancia, al igual que la de otros nietos, debería funcionar como ejemplo para la sociedad, no como un escudo.

Insaurralde tuvo que pedir disculpas personalmente a la agente relevada y despidió al director de Tránsito de su municipio. Cabandié, finalmente, también reconoció el error: “Fue un momento de calentura. No reaccioné bien”.

Los costos del affaire son difíciles de mensurar. El video llegó en el momento en que, según dicen las encuestas, Insaurralde habría acortado un par de puntitos de la diferencia que le lleva Massa. En el entorno del legislador porteño pusieron el acento en la oportunidad en que “apareció” el video, su difusión por partes y lo relacionaron con “una operación” para perjudicarlo. Es muy probable que tuviera como objetivo dañar a Cabandié. Pero el hecho existió. Dijo lo que dijo.

El pedido de coima y el “chapeo” son parte del paisaje nacional. Legisladores y funcionarios de todo nivel se creen con privilegios e inmunidades, distintos ante la ley. Por esa razón, cada vez que lo creen conveniente, te exhiben el carné, el cargo y hasta el apellido. Hay una pregunta que ya es un clásico de la chantada: “¿Vos sabés con quién estás hablando?”. Hasta que el empleado que cumple con una tarea de control no pueda responder con tranquilidad: “con un ciudadano cualquiera”, todo seguirá igual.

DZ/sc

Fuente Redacción Z
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Periodista. Escritor. Cazador de historias. Argentina @Sietecase http://ReynaldoSietecase.com.ar