Tiempo en Capital Federal

10° Max 7° Min
Cubierto
Cubierto

Humedad: 62%
Viento: Sureste 18km/h
  • Jueves 17 de Junio
    Muy nuboso  11°
  • Viernes 18 de Junio
    Nubes dispersas  10°
  • Sábado 19 de Junio
    Cubierto  11°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Juana Viale: «Es lindo dejarse sorprender»

Tras su vibrante paso por el Bailando 2015, la actriz brilla en teatro y diseña nuevas apuestas. “Hay que enamorarse de los proyectos”, dice.

Por Teté Coustarot
Email This Page
juana_viale
juanaviale
Anterior Siguiente

Hay una chelista en el escenario que acompaña los movimientos de Juana Viale y Victoria Céspedes, sus desplazamientos increíbles y un diálogo que recorre la esencia del ser y actos con los que, las dos protagonistas y amigas debajo de las tablas, brillan en La sangre de los árboles. La esperé a Juanita en el camarín del teatro Picadero y le dije que su misión en la vida era sorprender.

¿Cómo encontraron esta obra?
Surgió con la uruguaya Vicky, las dos estábamos viviendo en Chile solas y sin amistades. Un día, después de una clase magistral de teatro y mientras tomábamos una cerveza, dijimos: “Somos amigas, somos actrices, lo único que nos impide estar trabajando somos nosotras”. Estuvimos nueve meses buscando una obra contemporánea en la que fueran dos mujeres y no había muchas. Nos contactamos con Lucho Barrales –su actual director y dramaturgo– para mostrarle un texto y dijo que iba a reescribirlo, aunque nunca lo hizo, sino que armó una obra en conjunto para nosotras a partir de ensayos, estudios e investigación.

Es una obra que recorre tantas cosas, es tan universal.
No es localista, habla de la esencia del ser, de donde venimos, que al fin y al cabo son temas supercotidianos, pero de los que uno no habla todo el tiempo.

Estás haciendo un camino como actriz sumamente interesante. Podrías haber hecho una gran comedia para el verano y sin embargo elegiste un camino lindo y distinto.
Es bien distinto y encuentro que me llena mucho esta obra. Nosotras tenemos nuestro ritual, nos juntamos con la uruguaya y con Ángela –la chelista– y tenemos nuestros momentos de charla y de la vida. Además, la obra siempre es un disparador para encontrarte con alguien después de la función y quedarte hablando, eso me llena mucho.

¿Tenés pensado quedarte a vivir en Buenos Aires?
Sí, voy a hacer base acá y con la obra saldré a festivales que son de una semana o diez días, no tengo otro proyecto por ahora.

¿Sos de planificar en la vida?
No, porque encuentro que es lindo dejarse sorprender, hay que enamorarse de los proyectos, dejarse llevar por las oportunidades. Es un reflejo de la vida, son oportunidades que se te presentan.

¿Cuántos años tenías cuando nació tu hija Ámbar?
Tenía 20 años.

¿Te hace críticas de tu trabajo?
Mucho, mucho, el tono de voz, si nos equivocamos, si paramos, en qué texto la gente se rió más. En Chile era aún más compañera porque ahí sí que estábamos solas, siempre venía a las funciones, salía a vender entradas, a volantear. Ámbar es genial

¡Es un personaje! En cada generación de tu familia hay un personaje. También es muy agradable ver la evolución con tu hermano Nacho, cómo los dos encontraron su camino.

A Nacho le está yendo increíble como productor. Hace poco hicimos Estocolmo, una serie que aún no salió en ningún lado. Es relindo como actriz poder escuchar cuando se habla bien del productor, y no porque era mi hermano. Nos llevamos un año y ahora al apoyarnos y crecer juntos a nivel profesional, siento que es como una manada de bueyes que no podés parar.

En Twitter hubo una rebelión para que vuelvas a Bailando por un sueño, me gustó la reacción de la gente.
Fue muy lindo porque me sentí re querida, re contenida. Es muy lindo abrir el Twitter y que tengas miles de mensajes. Teníamos ganas de quedarnos.

Me hubiese gustado verte en el aquadance, porque yo te vi en la pileta toda la vida, eras como un pececito.
Era una de las cosas que decía cuando llegaba a las piscinas, pensaba que ése era mi medio. Algún día haré un unipersonal adentro de una pileta. Fue un gran esfuerzo para mí y Barbi –su coach– y Facu –su pareja de baile–, me ayudaron a lucirme en muchas galas, porque es como pasar de cero a cien en un segundo. Una persona que no bailó nunca y de repente comienza a bailar salsa, cumbia… Por cada baile tenía un dolor nuevo. Había técnicas, tenía que seguir la música, la coreografía y los ochos… fue divina la experiencia

Sabiendo que te vas a quedar a vivir en Buenos Aires, quiero saber ¿cuáles son tus lugares preferidos de la ciudad?
Disfruto mucho cuando regreso de llevarla a Ámbar al colegio y paso por los bosques de Palermo, por el golf y veo el lago con los gansitos y los árboles todos florecidos en primavera. Freno el auto y me detengo a mirar. También voy mucho a La cantina de Coki, en Amenábar y Concepción Arenal. Es la cantina de una amiga mía, donde nos reunimos siempre. Las personas nuevas que van se terminan haciendo amigos porque por ahí yo me pongo a cocinar o les sirvo el plato y al final les terminás preguntando cómo llegaron hasta ahí. Es una gran comunidad que se arma. En ese lugar conocí a grandes amigas, como a la uruguaya…

Me despedí de Juana contenta, sabiendo que su camino aún no había encontrado techo. Su gran apuesta, ahora, es la obra de teatro que hace junto a su amiga y gran actriz. “Es nuestra niña que está naciendo”, me dijo y contó sobre los planes de llevarla a hacer gira por Uruguay y otros festivales. A pesar de que la conocía de toda la vida, Juanita me seguía sorprendiendo.

  • La sangre de los árboles. Teatro Picadero, Pasaje Discépolo 1857. De jueves a domingo. Desde $ 250.

DZ/sc

 

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario