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TEMAS DE LA SEMANA

Juan Leyrado: ‘Los sentimientos son la materia prima de los actores’

El actor vuelve a la tele con Graduados después de siete años de ausencia.

Por Camila Bretón
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De lunes a viernes Juan Leyrado almuerza en los estudio de Telefé y aunque prefiere hacerlo solo y leer sobre filosofía, física cuántica o alguna novela, no siempre lo logra. A las seis, cuando termina con la grabación de la tira diaria, se sube a su camioneta y maneja hasta el Metropolitan 1, en la calle Corrientes. A veces, antes de entrar en el teatro, decide caminar hasta el bar de la esquina y pedir por ejemplo un tostado, un café o una gaseosa. Allí sentado aprovecha para hablar por teléfono con su mujer o hijos y repasa el guión con las escenas que tiene para el día siguiente. Una hora después, entra al camarín que comparte con Darío Grandinetti, Hugo Arana y Jorge Marrale y se sube al escenario para hacer Mineros, obra dirigida por Javier Daulte, estrenada el último 19 de enero. Ya de noche, vuelve a su casa escuchando música clásica o jazz y piensa. Piensa en comida, en lo que tiene ganas de cenar y en la copa de vino que degustará cuando se siente a la mesa y mire el capítulo de Graduados que dejó grabando en su televisor. «Uno no puede irse directamente a dormir después de dar una función. Leí por ahí que existe un elemento químico en el cuerpo que se desgasta mucho cuando uno hace trabajos creativos o expone muchos los sentidos. Ese contacto con los sentimientos que es la materia prima de los actores se repone con comer y si te fijás, en la historia siempre se ligó mucho el tema del teatro y después la comida,» dice Juan Leyrado, una noche de otoño, a las 8 de la noche, sentado en un bar, el de la esquina, el mismo donde se sienta casi todos los días mientras come un tostado de jamón, queso, tomate y toma una Coca-Cola.
¿Por qué decidiste volver a trabajar en la televisión?
Se dio así, la última tira que hice fue Gasoleros, que estuvo dos años al aire y fueron más de 400 capítulos, entonces cuando me propusieron hacer este programa lo pensé mucho, más que nada por el hecho de las energías, de estar grabando todo el día y venir a dar función al teatro. Pero estoy contento por haber aceptado, me hace bien. Yo soy un ser bastante pensante y de pronto orientar el pensamiento y hacer una actividad que me gusta, me hace descansar un poco de mí mismo (risas). Además el programa me parece divertido y me gusta la gente que lo hace y los que trabajan.
¿Qué fue lo que te entusiasmó para hacer la obra Mineros?
Creo que fueron las ganas de seguir trabajando Con Darío Grandinetti, Jorge Marrale y Hugo Arana. Cuando nuestro productor, Pablo Kompel, nos trajo la obra estábamos haciendo Baraka en Barcelona y Mineros apareció como algo importante, era una obra muy difícil, hubo que arreglarla mucho, sacar personajes. La verdad que Javier Daulte hizo un gran laburo de adaptación. Por otro lado el tema me parece muy interesante, el arte, la pintura relacionada con aquellos que sienten que es inalcanzable, que no tienen derecho de poder transitar lo artístico porque pertenecen a otra clase.
¿Hace cuanto tiempo que trabajan los cuatro juntos?
Hace 17 años Darío Grandinetti, Hugo Arana, Miguel Ángel Solá y yo hicimos una obra que se llamó Los Mosquiteros, que era un delirio y estuvo 5 o 6 años en cartelera. Después Miguel se fue y vino Marrale. Los cuatro conformamos un grupo que se llamó Errare Humanum Est porque eso nos permitía equivocarnos todo el tiempo. Hicimos la obra Los lobos, produjimos algunas cosas más y hace unos cuatro años nos volvimos a juntar para hacer Baraka. La pasamos muy bien laburando y nos conocemos mucho.
¿Siempre supiste que ibas a dedicar tu vida a la actuación?
No, no tenía ni idea. La realidad es que yo me fui haciendo como persona en el teatro, me fui construyendo. No es simplemente un trabajo que me permite vivir, sino que me pone frente a mí mismo cuando tengo éxito, cuando tengo fracaso. Todo ese ejercicio me hace recorrer mucho mi vida, mi interior y a mí me gusta esa cosa de la investigación de mí mismo.

En pocas palabras

• Casado hace 30 años, tiene tres hijos y dos nietos.
• Obtuvo el Martín Fierro por Gasoleros y Desde adentro.
• Participó en más de 50 obras de teatro en la Argentina y el exterior.

 

DZ/LR

 

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