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TEMAS DE LA SEMANA

Jorge Selser: ‘Usar la mortalidad infantil en campaña es perverso’

El candidato a vicejefe de Proyecto Sur denuncia la política de salud de la gestión de Macri.

Por Franco Spinetta
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Después de que se barajaran varios nombres para vice, Pino lo eligió a usted. ¿Lo tomó por sorpresa?
No, la posibilidad ya existía. Lo tomé como un gran honor personal: acompañar a una figura como Pino, que ha dado testimonio audiovisual sobre la defensa de lo público, un hombre que ha luchado por una idea y que ha sido consecuente.

¿Qué le aporta usted a la fórmula?
Yo vengo de una militancia socialista y además soy médico de los hospitales municipales desde hace 27 años. Dediqué 14 años a la actividad médica gremial.

Según las encuestas, Proyecto Sur disputa el segundo lugar con el kirchnerismo. ¿Cree que va a mantener el 24 por ciento que obtuvo en 2009?
Estoy convencido de que vamos a superar ese porcentaje. Nosotros empezamos 2009 con una intención de voto baja de acuerdo con las encuestadoras, pero terminamos ascendiendo al 24,5 por ciento. Hoy somos una fuerza en ascenso, se incorporaron cinco partidos políticos a un movimiento que es amplio y que atrae a los jóvenes.

¿No cree que la claudicación de Solanas de competir por la presidencia pueda perjudicarlos?
No, Proyecto Sur no ha abandonado la disputa nacional. Pino ha manifestado que vamos a tener una propuesta. Mucha gente que nos sigue siempre nos pidió que Solanas vaya por la Ciudad. En realidad no creo que nos afecte.

¿Se equivocó al deslizar la posibilidad de acordar con el FpV en una eventual segunda vuelta?
En realidad esto surgió de una entrevista donde me preguntaron si estábamos dispuestos a dialogar con el kirchnerismo. Nosotros dialogamos todos los días con el kirchnerismo, pero eso de ninguna manera significa apoyarlos, y mucho menos hablamos de una segunda vuelta. Es absurdo pensar en eso cuando todavía no pasamos la primera. Nosotros estamos convencidos de que vamos a estar en el ballottage.

¿Hay una cercanía con el FpV que no existe con el PRO?
No, las tres son posiciones distintas. Por supuesto que con el PRO tenemos enormes diferencias, pero también las tenemos con el kirchnerismo. No hay ningún tipo de diálogo que no sea el rutinario que hemos mantenido en la Legislatura. No estamos pensando ni en alianzas ni en apoyos. Lo que yo dije se interpretó mal y eso le llamó la atención a Pino. Estuvimos hablando y el malentendido ya fue superado. Muchos aspectos de la política económica del gobierno nacional tienen una fuerte impronta neoliberal: la megaminería, la nueva ley electoral que es proscriptiva, la falta de democratización de la democracia, los convenios firmados en relación con las políticas energéticas y petroleras, la no discusión en el Congreso sobre la ilegitimidad de la deuda externa e ignorar el juicio Olmos, que establece que una parte de la deuda es espuria. También tenemos diferencias respecto de la política neoliberal de Macri.

¿Qué opina de la fórmula que presentó el FpV?
Bueno, la eligió la Presidenta. Creo que el Gobierno tiene una interpretación incorrecta de lo que significa la Ciudad. Buenos Aires tiene la potestad de elegir a su jefe de Gobierno, y el gobierno nacional entiende que debe ser elegido por la Presidenta. Está claro que el candidato fue elegido a dedo. Para el kirchnerismo la Ciudad es un trofeo. Los ciudadanos no pueden ser rehenes de la lucha entre el Gobierno y el macrismo.

En los cuatro años de gobierno PRO, ¿hubo avances o significaron un retroceso?
Hubo un tremendo retroceso en casi todas las áreas, especialmente en lo social. Macri nos deja 33 hospitales en situación ruinosa, 46 Centros de Salud abandonados, escuelas sin finalizar las obras. Faltan vacantes en el nivel inicial, especialmente en la zona sur, no se cumplió con la escolarización secundaria obligatoria. No hubo avance en la promoción de viviendas sociales y no se ejecutaron los presupuestos. Lo mismo que en transporte, donde se había prometido agregar 10 kilómetros de vías de subte por año, y se inauguró una sola estación. Y por otro lado, dieron una cantidad de permisos de construcción que quebraron la identidad de muchos barrios.

¿Cómo se explica la falta de gas en el hospital Borda?
Tanto el Borda como el Tobar García y el Moyano estaban en la mira del jefe de Gobierno para su total demolición. Los problemas con el gas en el Borda ya tienen dos años y generan inconvenientes para calefaccionar y para calentar la comida. Concuerda con la concepción que tiene el macrismo de la Ciudad. Si uno observa, por ejemplo, cuál es la solución que el Ministerio de Desarrollo Social tiene para las personas en situación de calle, que pretende alimentarlas con jugo en polvo, una magdalena y un paquete de galletitas, se da cuenta de cual es la interpretación que tiene sobre lo que significa la calidad alimentaria. A eso, más una frazada, lo llaman kit de invierno. Tenemos denuncias de la gente que no quiere ir a los paradores porque son una inmundicia, no hay control médico, es un verdadero desastre. Por otro lado, las zonas residenciales fueron perjudicadas por los permisos exagerados de construcción y la falta de control de obras. ¿Qué acceso a la vivienda que puede tener la clase media cuando el metro cuadrado cuesta tres mil dólares?

Proyecto Sur centró su campaña en los hospitales. ¿Cuáles son los puntos críticos en materia de salud?
El nivel de conflicto en los hospitales se ha agudizado. Todos los días hay protestas. Estuvimos en una asamblea de 400 personas en el Hospital de Niños, cuando el Gobierno dice que son cuatro locos sueltos. Estaban todas las organizaciones gremiales comprometidas, porque corre peligro de cierre la sala de terapia intermedia. Los insumos que se envían a los hospitales son de mala calidad y las respuestas terapéuticas no son las mismas, con lo cual hay que suministrar a los pacientes dosis más altas. La compra de medicamentos está centralizada en una empresa que se llama Progen, que ganó una licitación muy dudosa, hecha a medida por el Gobierno y que monopoliza la entrega de medicamentos. Progen compra y luego reparte a través de Ocasa. Yo denuncié que los valores que paga Progen son más altos que lo que pagan los hospitales. Pero al ministro de Salud, Jorge Lemus, no le entra una bala.

El PRO muestra como un logro de gestión la baja de la mortalidad infantil.
Eso es falso. Usar la mortalidad infantil como propaganda de campaña es de un grado de perversidad desconocido. El PRO hizo el anuncio antes de que terminara el año pasado, lo cual es imposible porque la mortalidad es la cantidad nacidos vivos durante un año. Hicieron una proyección. Pero para llegar a ese número hay que tener datos de los institutos públicos y privados, además hay que cruzar los datos con Nación porque un chico puede nacer en Capital y morir en provincia. Es muy poco serio. Pero tienen que tapar el fracaso de su gestión en el área social.

Uno de los argumentos del macrismo es que el sistema de salud colapsa porque mucha gente de la provincia y extranjeros se atienden en hospitales porteños.
Tenemos una estadística de 2009: la realidad es que el 50 por ciento de las personas que se atiende en los hospitales de la Ciudad son de la provincia. La cantidad de extranjeros no llega al uno por ciento. Pero esto no sucede sólo ahora, siempre fue igual. ¿Por qué pasa esto? Los hospitales porteños fueron beneficiados durante años por el presupuesto nacional. Esos establecimientos construyeron a lo largo del tiempo mucho prestigio. Ésa es una excusa perversa, porque la Constitución Nacional establece que todo habitante puede curarse, estudiar, transitar y educarse en cualquier lugar del país. Entonces la Ciudad no es un gueto: todos los días ingresan tres millones de personas a trabajar, que gastan, comen, se divierten y tributan ingresos brutos. No se puede discriminar al paciente porque sea de la provincia. Es una barbaridad que sólo se le puede ocurrir a Macri.

¿Cuántos hospitales más hacen falta?
Faltaría sólo terminar el de Villa Lugano y después poner en valor el resto. Lo que habría que aumentar son la cantidad de Centros de Salud Comunitarios (Cesac) para que la gente pueda atenderse en su barrio sin la necesidad de viajar. Si uno va al Cesac porque se cayó y no tienen aparato de radiología, entonces no sirve, porque toda la atención se deriva al hospital. Los aparatos de rayos se fabrican en la Argentina, con lo cual el costo es bajísimo, al igual que un electrocardiógrafo, un ecógrafo para el seguimiento de las embarazadas, son cosas muy elementales y muy pocos Cesac los poseen. Nuestra idea es concentrar el control de las embarazadas, de las patologías permanentes, de la salud de los niños, la inmunización, la vacunación en los Cesac, y dar los medicamentos gratuitos. Hoy la Ciudad está en condiciones de hacerlo a través de la creación de un laboratorio de producción pública, una ley que vetó Macri y que volví a presentar. Todo esto le costaría al Gobierno 120 millones de pesos. ¿Cuál es comparativamente el costo de un chico que está enfermo que no tiene la posibilidad de comprar el medicamento y luego hay que internarlo por una neumonía? Si atendiéramos todas esas enfermedades en los Cesac, podríamos controlar el 80 por ciento de ellas. Si diéramos el medicamento, evitaríamos la internación.

¿Está de acuerdo con la despenalización del aborto?
Sí, pero creo que no es un tema para tocar hoy. Me parece que primero tenemos que avanzar en el cuidado de la mujer, en educación reproductiva y procreación responsable.

¿Y qué opina de la eutanasia?
Lo mismo. Nosotros hemos presentado un proyecto en la Legislatura de voluntad anticipada, que tiene que ver con otorgarle posibilidad a la persona para que elija hasta dónde quiere ser tratada y hasta dónde quiere sufrir. Es un gran debate.


27 preguntas de la A a la Z

A. Edad: 58 años.
B. Barrio donde vive: Congreso.
C. Estado civil: Divorciado, como todo político.
D. Signo: Escorpio.
E. Religión: Soy socialista.
F. Equipo de fútbol: No me gusta el fútbol.
G. ¿Sus hijos van a escuela pública o privada?: Mis hijas van a una escuela confesional, el Santa Teresita.
H. Nivel educativo: Universitario, en la Universidad de La Plata.
I. ¿Cree en la amistad entre el hombre y la mujer?: Sí.
J. ¿Qué vicio le gustaría dejar? ¿Y cuál no?: No tengo vicios.
K. ¿Hace terapia? ¿Hace cuánto tiempo?: Sí, hace tres años.
L. ¿Qué está leyendo ahora? El Pibe, de Gabriela Cerruti.
M. ¿Cuál es su lugar preferido de la Ciudad?: La Casa del Pueblo.
N. ¿De chico qué quería ser cuando fuera grande? Médico.
Ñ. Dibujito animado preferido: El Llanero Solitario.
O. Una salida nocturna: A cenar, antes bailaba.
P. Su comida preferida: Paella a la valenciana.
Q. Un defecto: Debo de tener muchos.
R. Una virtud: Ser socialista.
S. Personaje preferido: Alfredo Palacios.
T. Hecho que cambió su vida: Mis hijas.
U. A qué hora se despierta y se acuesta: Me levanto a las 6 de la mañana y me acuesto a la 1.
V. ¿Cena en su casa?: Casi nunca.
W. Un programa familiar preferido: Vamos al cine con mis hijas.
X. Una cábala: No tengo. No les encuentro sentido.
Y. Primer trabajo y a qué edad: Fui empleado del hipódromo de San Isidro, a los 20 años.
Z. Vacaciones: Salgo poco de vacaciones. Por lo general, elijo la ciudad de Federación, en la provincia de Entre Ríos.

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