Tiempo en Capital Federal

22° Max 16° Min
Cubierto con lluvias
Cubierto con lluvias

Humedad: 89%
Viento: Sur 27km/h
  • Lunes 29 de Noviembre
    Nubes dispersas16°   26°
  • Martes 30 de Noviembre
    Despejado16°   25°
  • Miércoles 1 de Diciembre
    Cubierto17°   22°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 28/11/2021 08:25:31
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Gastón Soffritti: «No consigue el que deja de intentarlo»

Llegó a la televisión de niño, a pesar de que su mamá no quería. Participó de tiras exitosísimas y ahora apunta al teatro para adultos.

Por Teté Coustarot
Email This Page
soffrittti gaston soffritti

Antes de encontrarme con Gastón Soffritti, me puse a repasar su biografía y me impresionó que con 23 años haya hecho todo lo que hizo. Nos vimos en el camarín, antes de que comience la función de Sexo con extraños, la obra que protagoniza junto a Guillermina Valdez en el teatro Metropolitan Citi.

Venís de enormes éxitos y ahora apostás por algo que no es fácil: el teatro. ¿Cómo empezó esto?
A principios del año pasado, terminé Vecinos en guerra (la tira que hizo para Underground) muy agotado y decidí hacer un viaje de dos meses con unos amigos, sin saber qué iba a hacer después. Más adelante, volviendo en el auto con un amigo que produce obras, le dije que tenía ganas de hacer teatro y que no me llamaban mucho para eso. Entonces, empezamos a buscar una obra que tuviera pocos personajes y fuera fácil de montar, además de que me separara del público de mi edad. Sumamos al proyecto a otro amigo y creamos una productora que se llama Blackwings –“alas negras” en inglés, porque los tres son hinchas de San Lorenzo. Nos encontramos con Sexo con extraños y le mandamos un e-mail a la autora directamente –Laura Eason, guionista además de la serie House of Cards– como si fuera una especie de juego. Nos respondió y le dio curiosidad que quisiéramos hacer la obra sin que todavía se haya estrenado, estaba a punto de hacerlo en Nueva York.

¿Y después aparece Guillermina en tu cabeza?
Había una lista en la que aparecían muchos nombres. Guillermina estaba embarazada cuando compramos la obra, pero a los dos o tres meses de que tuvo el hijo fue un nombre que ya empezaba a aparecer en mi cabeza. Cuando le di el libro, me dijo “es lo que estaba esperando, este personaje es el que quiero ser yo”.

En la obra vos hacés de un blogger, es algo que tiene que ver con tu edad.
En la Argentina todavía no tiene peso esto del blog, quizá sí lo tenga más adelante. Una de nuestras dudas era si el tema iba a pegar en la gente. Vimos muchas obras acá y en Nueva York y ninguna tenía tanta actualidad. Pero además la nuestra toca el tema universal del amor. Y también está el tema del prejuicio, porque hay una diferencia de edad bien marcada, ella le lleva 15 años a él.
Primero es una fantasía y planea cosas; después, a medida de que se va concretando, se hace mucho más fuerte.
Yo creo que los únicos que no consiguen algo son los que dejan de intentarlo.

Empezaste con una participación en Café Fashion, eras muy chiquito…
Sí, tenía ocho años y fui a contar unos chistes a Canal 9, que en ese momento era Azul Televisión. Yo le había dicho a mi mamá que quería hacer algo en televisión y ella no quería saber nada, pero ante mi insistencia me terminó llevando a castings.

Después empezaste a hacer tiras y tiras y tiras.
Hice Yago, Rincón de luz, Floricienta, Chiquititas, dos años de Patito feo, Sueña conmigo, Graduados, Vecinos en guerra, Noche y día…

Fueron tiras con una enorme repercusión y llevadas al teatro.
Sí. Con Patito Feo fue una cosa increíble. Por ejemplo, cuando fuimos a México, Iron Maiden hacía una función en el Arena Monterrey y nosotros hacíamos tres. Éramos como los Rolling Stones de los chicos.

Sin embargo, sos un chico muy normal. ¿Cómo sobrellevaste tanta exposición?
Es subibaja constante. Tuve la suerte de contar con una familia muy contenedora, a mis abuelos que me acompañaron durante toda mi infancia y también grupos de amigos muy sanos. Es el día de hoy que mi novia no lo puede creer. “Vos no parecés actor”, me dice.

¡Y qué te parece!
Tuve etapas complicadas, como durante el final de Graduados. Ese año me había ido a vivir solo y ya no tenía a mi papá y a mi mamá al lado. Pasé a tener plata, auto, minas alrededor… Fueron cinco o seis meses de mucha locura y un día me colapsó la cabeza. Estaba estresado y empecé a hacer terapia de decodificación, una especie de psicología más tirada para la metafísica.

Ésa es la clave, estar plantado en tu eje. A mí me pasó desde chica, yo trabajo hace 40 años, y sirve para decidir qué es lo que querés.
Yo antes decía a todo que sí. Uno cree que decir que no está mal y a veces eso me complica.

No quiero irme sin saber, ¿cuáles son tus lugares en Buenos Aires?
El primer lugar es mi casa. Después, la cancha de San Lorenzo. Gracias a eso estamos todos acá. Yo iba a la cancha con Diego –Corán Oria, productor de la obra–, que lo conocí en Patito feo y nos volvimos a encontrar para hacer este proyecto y las primeras reuniones sobre la obra fueron en la cancha. Para mí es un lugar que genera algo muy especial.

DZ/sc

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario

Columnistas
Diario Z