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TEMAS DE LA SEMANA

Ferraro: ‘La ley no permite que un hombre le done sangre a su marido’

Reportaje al legislador de la Coalición Cívica.

Por Romina Calderaro
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Cuando tenía apenas diez años, Maximiliano Ferraro organizó una protesta en su escuela primaria para que la maestra no insistiera con su flamante idea de darles tarea a los alumnos. Como el colegio era doble turno, al joven le parecía injusto tener que agregar una obligación a su ya cargada agenda cotidiana. La maestra le dijo que tenía que acatar la orden y que cuando fuera grande podría ocuparse de intentar cambiar las normas. Él le contestó que lo iba a hacer, porque tenía pensado ser presidente. Hasta ahora no consiguió tan enorme objetivo, pero sí dedicó su vida a la política y, por estos días, desde su banca de legislador por la Coalición Cívica, intenta cambiar el formulario que deben llenar los donantes voluntarios de sangre en el distrito. La pregunta, al varón, sobre si ha tenido sexo con otros hombres, le parece discriminatoria e inconducente. En esta entrevista con Diario Z explicó por qué.
Si hoy uno quiere donar sangre en la ciudad de Buenos Aires, tiene que completar un formulario en el que una de las preguntas es, para los varones, si tuvieron sexo con otros hombres. En caso de que contesten afirmativamente, no pueden donar sangre. Usted presentó un proyecto de ley para eliminar esa pregunta del formulario.
Sí. Y el proyecto es muy similar al que presentó a nivel nacional el diputado socialista Roy Cortina. Nosotros creemos que se puede modificar el formulario para garantizar los derechos personalísimos de la gente, las acciones privadas de cada uno de nosotros y a su vez también garantizar la seguridad transfusional y todo lo que tenga que ver con la donación de sangre. Lo que en realidad se les debe preguntar a los donantes es si han tenido conductas sexuales de riesgo. Esto es, si no se han protegido de las enfermedades de transmisión sexual o si les ha fallado últimamente el método de protección elegido. A su vez, el oficialismo de la Ciudad debería entender que la donación de sangre es un acto voluntario y altruista que hay que fomentar y promover. En vez de espantar a los eventuales donantes discriminándolos, tenemos que crear un banco de sangre en cada uno de los hospitales de nuestro país que no sea de reposición. Para que cuando una persona necesite operarse, no haga falta salir corriendo a buscar donantes.
¿Para qué es necesario completar un formulario si la sangre se analiza después?
Porque el formulario pasa a ser como una declaración jurada. Cuando el profesional hace completar el formulario, si en ese momento uno contesta que tuvo relaciones de hombre con hombre, queda exceptuado para la donación de sangre. No pasa a la etapa de extracción de sangre.
Pero está claro, si se habla de VIH, que hay homosexuales que no tienen el virus y heterosexuales que sí lo tienen.
Por eso decimos que hay que hablar de conductas de riesgo que no tienen que ver con un comportamiento homosexual de una persona, sino con conductas de riesgo que puede tener cualquiera. Y ocurre esta paradoja: la Argentina les garantiza a dos personas, hombre-hombre, mujer-mujer, la posibilidad de contraer matrimonio. Si uno de los hombres quiere donarle sangre a su marido porque tiene un problema de salud, la ley no se lo permite.
¿Qué dice el PRO de esta iniciativa?
El sector que por ahí no quiere que avance esto, lo que plantea es que tiene miedo de generar problemas en los departamentos de hemoterapia y que la sangre no tenga todo el recorrido de seguridad que tiene que tener.
Le cambio de tema. Usted también presentó un proyecto para que los exámenes preocupaciones para ingresar a cualquier dependencia del Estado porteño se hagan en hospitales públicos. ¿Hoy en día no es así?
Hoy observamos que en muchos organismos descentralizados, como el Consejo de la Magistratura y otras dependencias, los exámenes se los encargan a empresas privadas. Y creemos que pueden hacerse en el hospital Rawson, donde hoy se hacen los preocupacionales para entrar en el gobierno porteño propiamente dicho.
¿Y por qué le parece que es mejor que los haga el hospital público?
Porque es el lugar donde el empleado público también tiene que tener todas sus garantías. Me parece que si el Estado quiere realmente ser un Estado presente, un Estado eficiente, realmente tiene que potenciar y hacerse cargo de sus propios espacios. Yo creo en el hospital público, yo creo en el sistema público de salud, por qué no entonces que el futuro empleado de cualquier lugar de la administración pública de la ciudad de Buenos Aires se lo haga en ese lugar.
Esos exámenes van directo a la empresa. Lo que plantea usted es que el empleado debe tener una copia.
Claro. Porque allí se manejan datos personalísimos que es importante que el futuro empleado tenga, porque se trata de su propia persona. Hoy no se da copia al empleado y nosotros también sabemos que en muchos lugares de la ciudad de Buenos Aires, cuando uno va a los departamentos de recursos humanos o a las direcciones de recursos humanos no se entregan copias de esos certificados que fueron enviados por las empresas que hicieron los preocupacionales. Pueden existir actos discriminatorios, ya que una persona puede ser descartada del empleo porque se le hizo un análisis, por más que esté prohibido, de VIH, pero no solamente hablamos de VIH. Podemos hablar de mujeres que están embarazadas, que estén en 9 o 12 semanas que ni siquiera se les note la panza u otro tipo de enfermedades preexistentes que sean motivo de discriminación. También estamos invitando a las empresas privadas a que se sumen a esta iniciativa.
¿No se puede obligar a las empresas privadas en vez de invitarlas?
Para obligar a las empresas privadas habría que crear una ley que modifique las leyes nacionales de trabajo. Por eso reivindico la tarea que ya han iniciado muchas organizaciones sociales, muchas organizaciones vinculadas a la lucha contra el VIH-sida en el Congreso Nacional. Están trabajando transversalmente y con estas organizaciones se puede lograr sacar las mejores leyes en este sentido y convencer a muchos funcionarios que a veces tienen una mirada que uno se sorprende.
DZ/km

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