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TEMAS DE LA SEMANA

Facundo Suárez Lastra: ‘El acierto del PRO es sólo comunicacional’

Ex intendente dice que la habilidad de Macri es hacerse presente a través de obras chicas y carteles

Por patricia-carini
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¿Cómo es ser radical versión 2011 en la Capital?
Mucho mejor que ser radical 2001. Te diría que estamos casi en el cielo. La Ciudad se llevó una decepción muy grande con Macri. No creo que los porteños tengan un problema ideológico con él. Tienen un problema con la gestión, por eso ha caído su imagen. Macri hoy arranca como candidato a Presidente, pero su imagen no merece crédito. Eso le genera un espacio al radicalismo, que no sólo hizo cuatro buenos gobiernos en Buenos Aires, sino que además tiene propuestas, equipos y capacidad de centrar algunos ejes muy sensibles al electorado. Por eso yo diría que hoy es posible ser porteño y radical. Los últimos años después de la experiencia de De la Rúa había que ser muy guapo para mantenerse en el radicalismo.oim: ‘En la Ciudad conviven barrios faraónicos con subvillas’

Va a ir a internas próximamente. ¿Cuál es la idea, hacer una alianza?
Primero hay que tener en cuenta que el radicalismo ha crecido. Tanto que las dos personas que compiten conmigo en la interna en algún momento se fueron del partido y se convirtieron en candidatos de otras alternativas. Me refiero a Silvana Giúdici, que fue candidata en la lista de Aníbal Ibarra, y Enrique Olivera, que estuvo en el espacio del Acuerdo Cívico y Social antes de la Coalición Cívica. La verdad es que nosotros les damos una gran bienvenida.

La interna nacional entre Sanz y Alfonsín también marca.
Sí. Creo que el hecho de que tengamos el dirigente más popular de la oposición y con mayor potencial político, que es Ricardo Alfonsín, y una interna con un dirigente como Sanz, un cuadro político muy reconocido, muy valorado, redunda en un proceso interesante.

¿Cómo cree que es el efecto Julio Cobos en la Ciudad?
Creo que fue muy bueno al principio. Los radicales tenemos un deber de gratitud con Cobos, porque con él se produjo el reencuentro entre la sociedad y el radicalismo. Recuerdo haber entrado en una columna radical, en el acto del campo, donde había miles de ciudadanos porteños que aplaudían al radicalismo. Eso no pasaba hace diez años. Cobos generó ese espacio de recuperación importante, y luego se fue desperfilando por completo.

¿Cómo piensa hoy aquel fenómeno de los radicales porteños a favor del campo?
Aquélla fue la principal derrota del Gobierno. Fue un grito de la sociedad argentina hacia la incomprensión del gobierno respecto del principal fenómeno productivo argentino. Ese fenómeno es el que está haciendo crecer al país, el que le está generando una riqueza sin precedentes en la historia, el que le da una perspectiva de desarrollo sobre la base de una enorme capacidad productiva y un horizonte de muy buenos precios de sus productos. El sector productivo del campo es muy dinámico, muy competitivo. Hay ingeniería, juventud, inteligencia, inversión. El Gobierno, por una política absolutamente insensata, ha reproducido un modelo de mirada del campo que atrasaba cincuenta años. La oligarquía que el Gobierno quiso combatir no existía. Pensar que había que castigar al sector más productivo y dinámico de la Argentina era una locura, y de hecho me parece que fue la primera gran derrota -si no la única gran derrota- que tuvo el Gobierno. Por eso estuvimos en la calle, y por eso la calle nos recibió también.

Regresando a los capitalinos, muchos apoyaron al campo como reacción contra el kirchnerismo.
Es cierto, pero también tenía que ver con la mirada que había sobre el sector productivo del campo. Yo, por ejemplo, soy productor. Tengo frutales y viñedos, y están en excelente momento. No es la soja ni mucho menos, pero los precios de las uvas finas y los de las frutas de exportación son muy buenos y muy rentables.

Lo suyo es más divertido que la soja… tiene vino, un poco más divertido.
Tiene mucho más glamour, prestigio y es agradable. Pero bueno, conozco bien lo que ha pasado con el campo, ya que formo parte del grupo CREA y voy a las reuniones todos los meses. Eso pasa en la provincia de Mendoza, y ocurre en todas las provincias productivas argentinas: cultura de trabajo, organización empresarial, responsabilidad social de los empresarios, que no tienen nada que ver con las conductas de la vieja oligarquía. Entonces me parece que quien forma parte de esto que está pasando, y ve un Gobierno que tiene una mirada tan equivocada en relación con lo que está sucediendo, dice «no, esto no va». Entonces creo que se jugaba mucho más que la defensa de la rentabilidad de la soja. Se jugaba la mirada que tenía la Argentina de sí misma en el futuro.

Usted fue intendente entre 1987 y 1989, ¿cuál es el diagnóstico que hace en 2011?
Buenos Aires está despojada absolutamente de recursos. Le ha pasado algo que no ocurrió en ningún lugar de la Argentina, que es que absorbió una cantidad de funciones enormes que no tenía. Cuando yo era intendente, la Ciudad tenía solamente la educación primaria y veintidós hospitales. Hoy tiene la educación primaria y secundaria públicas completas, cuenta con mil millones de pesos en subsidios estatales a la educación privada y tiene once hospitales más. . Hoy la ciudad de Buenos Aires recauda los mismos impuestos que cuando yo era intendente. El único impuesto nuevo que es casi insignificante es el impuesto a los hechos. Pero la Ciudad fue despojada en todos estos años. Primero la dictadura, luego el terrorismo de Menem, que le fueron dando funciones sin recursos. Y esto hace que esté acotada en su capacidad de inversiones. Es un territorio que genera mucha riqueza, con capacidad contributiva muy grande, pero no tiene capacidad de inversión en obra pública ni infraestructura, porque no tiene un nivel de gasto público acorde con la riqueza que genera. Ejemplo: contribuimos en 25 mil dólares, es el producto bruto geográfico territorial, de 25 mil dólares por habitante-año. Esto nos pone en el nivel de un país europeo medio. El gasto público de la ciudad de Buenos Aires por año es de 14 mil pesos por habitante, lo que nos pone en el nivel de una ciudad pobre de América Latina. Entonces, no gastamos en los hospitales públicos, la Ciudad no construyó un solo hospital nuevo. El único hospital que hizo fue el Garrahan, y yo fui el intendente que lo inauguró.

Hospital al que esta administración le acaba de sacar cien millones de pesos de presupuesto.
Exactamente. Los hospitales los hizo la Nación para atender el área metropolitana, ése fue el concepto. En algún momento la dictadura y luego el peronismo dijeron «que se haga cargo la Ciudad». Ahora vienen las quejas porque atiende al área metropolitana, porque el 50 por ciento de los pacientes que concurren al hospital público son básicamente del área metropolitana y algunos del interior del país. El problema no es que tengamos que atender, los hospitales se hicieron para eso, el problema es que tenemos que financiarlos entre todos.

¿Por qué ocurrió tremenda desfinanciación?
La razón hay que buscarla en la falta de liderazgo político. Porque los líderes no tuvieron la actitud de discutir con el gobierno nacional y replantear la organización institucional. Carlos Grosso quiso ser presidente y compitió con Carlos Menem, y Menem lo castigó pasándole escuelas sin los recursos correspondientes, algo que no hizo con las demás administraciones del país. Luego vino Fernando de la Rúa, que competía con Menem, y ahora Mauricio Macri compite con Cristina Kirchner y ni se hablan. Hacen una policía propia que cuesta mil millones de pesos, y no le transfieren los recursos ni las competencias y la Ciudad lo paga con menores condiciones de seguridad.

¿Cuál es para usted el acierto mayor que ha tenido Macri en estos tres años de gestión, y cuál la peor parte de su administración?
El acierto central ha sido comunicacional. Digamos, en el acierto está su principal defecto. Macri da la sensación de que efectivamente hace mucho. Uno ve colores amarillos por todos lados. Es notable que un partidario de la nueva política desarrolle un vicio de lo peor de la vieja política, que es la vinculación entre los colores del partido y el Estado, que tanto se ha criticado al peronismo en la historia. Han hecho arreglos de veredas, plazas, pequeñas cosas en todos lados. Ahora, de las cosas importantes, la infraestructura de soporte básico, la red de subterráneos, el mantenimiento de las escuelas y hospitales, en todo eso, el nivel de inversión no llega al 40 por ciento. Y en lo que es publicidad y mostrarse, en arreglos de veredas y en bacheos, el presupuesto está ejecutado en un 140 por ciento, repito, 140 por ciento. Me parece que el único premio que se le puede dar a Macri es a la picardía política, el haber demostrado que está en todos lados, y el principal castigo lo merece porque, teniendo la masa de recursos más grande que jamás haya tenido ningún jefe de gobierno, no ha encarado ninguna inversión estratégica importante. Cuenta con 25 mil millones de pesos de presupuesto. Esto es seis mil millones de dólares contra el promedio de tres mil millones de dólares en los últimos 10 años de la Ciudad.

 

¿Cocina?
Mi mujer cocina mucho y bien, y yo algo cocino.

¿Cocina y lava los platos?
Lavo los platos todos los días.

¿Vino tinto o blanco?
Soy del vino tinto, tengo finca en Altamira, donde sale el mejor malbec de la Argentina, así que tengo casi obligación de preferir el vino tinto, pero también, en una jornada de calor, con un buen pescadito, un rico cabernet sauvignon blanc me encanta.

¿Qué está leyendo en estos días?
Mucha ficción, literatura en general. De todo un poco.

¿Va al cine?
Sí, este último año por razones personales no fui en los últimos meses, pero en general suelo ir. También me gusta ir al teatro.

¿Deportes?
Hago gimnasia tres o cuatro veces por semana, bicicleta, escalador, abdominales y esas cosas, y nada más. Pero deportes, deportes, no. No tengo tiempo.

¿Mira deportes?
Sí, me gusta mucho el fútbol, sigo a Racing, y me gusta muchísimo ver rugby.

«Sigo a Racing» quiere decir que sufre con Racing.
Sufro… bueno, pero es como el radicalismo, en el último año el radicalismo y Racing están demostrando que se puede ser bastante mejor.

DZ/km

Fuente Redacción Z
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