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TEMAS DE LA SEMANA

El croupier de Macri

Daniel Angelici, uno de los empresarios más importantes de juegos de azar en Argentina.

Por ezequiel-spillman
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Daniel «el Tano» Angelici habla con Mauricio Macri a diario pero está lejos de ser un personaje de alto perfil en el ámbito político porteño. Aunque en el mundo del fútbol, sí: es el tesorero de Boca Juniors. Además es un importante empresario de juegos de azar, en especial bingos, y uno de los inversores del restaurante Madero Tango en Puerto Madero.
Sin embargo, no son muchos los que conocen el poder que mantiene, desde las sombras, en el macrismo: diputados, legisladores, ministros, directores generales y una importante estructura en la Justicia de la Ciudad.
Radical de pura cepa, fue quien organizó a los radicales PRO, lanzados oficialmente en 2005 y que, al igual que los peronistas, son un apéndice macrista de dirigentes del histórico partido.
«Rapiñó muchos radicales del partido y le ofrecía a Macri cargos potentes en medio de la crisis de la UCR», describe en diálogo con Diario Z un ex legislador que militó activamente durante los 90 y se refugió en la Coalición Cívica.

Juegos de azar y negocios
Angelici es, ante todo, uno de los empresarios más importantes de juegos de azar de la Argentina. Su imperio lo llevó a ser titular de la Cámara Argentina de Salas de Bingos y Anexos (Casba), con intereses en cinco sociedades de apuestas y un stud de caballos de carrera.
Además de dueño de World Games SA, tiene intereses en cuatro sociedades anónimas más relacionadas con el juego: Binarge, American Games, Betec y Cronopios. Esta última cruzó los límites de la provincia de Buenos Aires y se dedica a la instalación y explotación de juegos de azar en Córdoba.
En el rubro gastronomía, el Tano es uno de los inversores del coqueto restaurante Madero Tango, un emprendimiento que comparte con el ex militante de Franja Morada y titular de la Legislatura, Cristian Caram. El dirigente radical es amigo de Angelici, quien lo ayudó en la campaña de 2003 (Caram era candidato a jefe de Gobierno) y juntos lograron que el ignoto Roberto «el Gallego» Vázquez sea legislador porteño.
Madero Tango está ubicado en Dique 1, en la esquina de Alicia Moreau de Justo y Brasil, y allí se organizan cenas-show con espectáculos de tango. El emprendimiento millonario apunta, centralmente, a los turistas.
El variopinto mundo de la política lo conoce mucho, pocos están dispuestos a hablar públicamente de sus actividades. El ex jefe de Gabinete del Ministerio de Relaciones Exteriores, Eduardo Valdez conoció en carne propia el poder de Angelici cuando intentó impulsar en la Junta de Ética de la Legislatura porteña una denuncia contra el diputado Patricio Di Stéfano. «Sencillamente me dije ron ‘no vas a tener suerte, el presidente
es Oscar Zago, un hombre de Angelici y no va aceptar nada contra el gobierno de la Ciudad. Es socio fundador del Pro'», informó a DIARIO Z, Valdez, ahora dedicado a la actividad privada.

Su poder
La estructura de poder que conformó Angelici es un conglomerado de funcionarios y legisladores que lo acompañan. Diario Z relevó a sus principales operadores:
– Laura Alonso: la electa diputada nacional comenzó a relacionarse con el Tano cuando éste le solicitó que Poder Ciudadano, donde era directora ejecutiva hasta lanzarse a la arena política de la mano del PRO, fiscalizara las elecciones en Boca. Sin embargo, el nexo con Angelici es su marido: Ernesto «Larry» Ochoa. También (obviamente) radical, «Larry» fue director de Juventud cuando Fernando de la Rúa era jefe de Gobierno y fue asesor del bloque de la UCR en la Legislatura.
Hoy es jefe de Fotocopiadora del Consejo de la Magistratura porteño, donde abundan los radicales ex Franja.
– Legisladores: Oscar Zago y Martín Ocampo son sus legisladores de confianza. Ambos con bajo perfil, a diferencia de Alonso, el primero fue reelecto en 2009 en la lista que encabezó Fernando de Andreis, y el segundo ingresó en 2007.
Si bien en la interna del macrismo en la Legislatura no tienen demasiado peso, ambos fueron titulares de comisiones. Zago estuvo al frente de la Junta de Ética, donde entre otras cuestiones se perdonó a los diputados de los votos truchos. Ocampo fue presidente de la comisión de Reglamento Interno e Interpretación y llevó al ex legislador radical Tom Costanzo para presidirla.
Hoy Zago retendría la Junta aunque existe una fuerte presión de Proyecto Sur junto al ibarrismo para dividirla y crear una nueva dedicada a investigar a los organismos de control como la Auditoría, el Ente de Servicios Públicos y la Defensoría.
Por su lado, Ocampo podría tener mejor suerte: tendrá a su cargo o bien la comisión de Justicia o la de Asuntos Constitucionales.
– En la Corporación Sur el Tano puso a Sebastián «el Enano» De Stéfano, un ex miembro del Consejo de la Magistratura. Abogado radical de fuste, posee una cátedra en la Facultad de Derecho de la UBA e incluso edita una revista sobre cuestiones jurídicas.
– En la Defensoría del Pueblo, uno de los directores
adjuntos, José Palmiotti, a quien también le dicen el Tano, reporta a Angelici.

– En la Obra Social de la Ciudad de Buenos Aires, nombró a Eduardo Alberto Barragán, un militante radical que trabajaba en la Legislatura porteña. Y por la Dirección de Asuntos Jurídicos paso el angelocista Jorge Zelaschi.
– El Instituto de la Vivienda (IVC) también lo tuvo como protagonista: no bien asumió Macri colocó a José Luis Giusti como director (luego fue titular de la Unidad de Coordinación del Plan Estratégico pero fue reemplazado a los pocos meses por el michettista Rodrigo Herrera Bravo). Con su salida, ingresó otro allegado al Tano: Claudio Niño, quien renunció luego de un año de gestión. Hoy fuentes macristas aseguran que Angelici mantiene a varios funcionarios de menor rango en la estructura del IVC.
– La Justicia: una de las obsesiones del Tano es la Justicia porteña.
Angelici tiene relación con el Consejo de la Magistratura (con infinidad de ex militantes de Franja Morada que ingresaron a finales de los 90 y principios de los 2000 cuando recién se creaba la institución). Además quiso hacer pie en el Tribunal Superior porteño y esto le valió un fuerte enfrentamiento con el jefe de Gobierno.
Es que Macri impulsó a la fiscal Daniela Bruna Ugolini (cuya postulación no tiene los votos para ser elegida por la Legislatura) y Angelici quiso colocar a Carlos Balbín, un camarista radical de carrera.
«Se lo adueñó en realidad, nunca fue de él, pero observó que lo de Ugolini no andaba y le tiró un plan B a Macri a ver si recogía el guante y se anotaba unos porotos», cuenta un juez porteño que prefirió el anonimato.
– Colocó al director de Técnica, Administración y Legales del Ministerio de Desarrollo Urbano, Cristian Andrés Fernández. Sin embargo, salpicado por la causa del arroyo Maldonado, por la cual se denunciaron presuntos sobreprecios y posible contaminación del acuífero Puelches, y donde la Justicia frenó las obras, fue reemplazado por Fernando Codino.
Según los denunciantes, de la Coalición Cívica, aducen que Fernández firmó y avaló supuestos documentos que permitieron que la obra cueste $40 millones más.
– Fue quien impulsó al funcionario del ex presidente De la Rúa como ministro de Cultura, Hernán Lombardi, también de origen radical pero ahora afiliado al PRO.
– Algunas voces macristas también aseguran que tiene, en las sombras, ascendencia en la Oscba (la obra social de los municipales) y algún director en uno de los CGP.

El Tano, el pequeño militante
En el radicalismo pocos recuerdan su paso por el partido. De hecho, dicen que tuvo una efímera actuación por la Franja Morada en Derecho pero sin pena ni gloria. A pesar de lo que él suele decir entre sus allegados, nunca construyó una aceitada relación con Enrique «Coti» Nosiglia (quien habla con Macri sin mediaciones), ni con Rafael Pascual ni con Jesús Rodríguez, los dirigentes más reconocidos de su generación. De hecho, Rodríguez nunca lo quiso en su estructura de poder y lo despreciaba como dirigente. En la UCR sólo lo reconocían por ser un puntero con ascendencia en la zona norte de la Ciudad. De estos años sólo le quedaron algunos funcionarios menores en un par de CGP de la zona más cara de Buenos Aires.
Sin embargo, cuando empezó a crecer en el negocio de los bingos, comenzó a dejar progresivamente la política partidaria. Recién regresó en 2005 con Macri cuando colocó a Oscar Zago como legislador porteño.
Hoy la estructura de Angelici promete seguir creciendo bajo el amparo del PRO y con la poca impronta de cuadros autóctonos del macrismo.

Fuente Redacción Z
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