Tiempo en Capital Federal

10° Max 7° Min
Cubierto
Cubierto

Humedad: 62%
Viento: Sureste 18km/h
  • Jueves 17 de Junio
    Muy nuboso  11°
  • Viernes 18 de Junio
    Nubes dispersas  10°
  • Sábado 19 de Junio
    Cubierto  11°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Educación sexual: Autodidacta en materia erótica

Vera Killer recuerda cómo Milo Manara la ayudó a dar sus primeros pasos en autoerotismo cuando tenía 12 años y el Dr K. cuenta qué quieren saber los chicos cuando preguntan sobre sexo.

Por Vera Killer
Email This Page
01203920101_g

Los pongo en autos. A mis 12 terminé leyendo, por un error operativo de mi madre, la novela erótica Claudine en la escuela, de Colette. Fue entonces cuando conocí a las mariposas que se instalaron en mi estómago.

De ahí pasé a robarme las obras completas del Marqués de Sade de la biblioteca de mi padre y, entre lo prohibido y todo lo demás, las mariposas comenzaron a revolotearme el cuerpo entero. Eran como caricias cálidas.

Cuando terminé ese material me sentía una sabia de casi 13 años y estaba lejos de aquel enamoramiento inicial de las heroínas victorianas, que ya me resultaban demasiado inocentes. Mi instinto me llevó a seguir con la colección de revistas Fierro y la providencia me encontró de frente con El último recreo, un cómic con guión de Carlos Trillo y dibujos de Horacio Altuna. Oh.

Es una historia posapocalíptica que trabaja en los bordes de lo que puede pasar. Estalló una bomba selectiva que aniquila sólo a los que alcanzan la madurez sexual. Un grupo de púberes intenta sobrevivir, entre otros peligros, a sus instintos básicos, que podrían matarlos. Es el no va más del dejarte con las ganas. Todo está a punto de suceder y, viñeta tras viñeta, mis mariposas fueron dejando de hacerme cosquillas y comenzaron a arder.

En poco tiempo estaba otra vez sin nada para leer, y con una especie de desesperación que no sabía como saciar. Aún en la ruta del cómic, y con cada vez más experiencia en la selección de material gracias a una rápida mirada de portada, encontré al amor de mi vida, mi amante más fiel hasta el día de hoy.

El libro, del tamaño de una revista, era en ese entonces una novedad editorial y ahora es un clásico. Gasté todo mi chanchito en comprar El clic, de Milo Manara, y todavía me parece la mejor inversión de mi vida.

Me sumergí en la historia como si entrara al mar. Un científico rapta a una mujer muy fría y le implanta un aparato en el cerebro que la vuelve insaciable. Después de liberarla, él puede activarlo por control remoto y se dedica a enloquecerla. Ella termina satisfaciendose como puede, avergonzada y a la vez feliz.

Seguí sus pasos como la alumna aplicada que puedo llegar a ser cuando algo realmente me interesa y lo único que voy a decir es que desde entonces mis mariposas del ardor y yo somos amigas íntimas.

DZ/dp

 

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario