Tiempo en Capital Federal

21° Max 14° Min
Despejado
Despejado

Humedad: 50%
Viento: Sureste 34km/h
  • Martes 1 de Diciembre
    Nubes dispersas17°   26°
  • Miércoles 2 de Diciembre
    Cubierto con lluvia20°   28°
  • Jueves 3 de Diciembre
    Parcialmente nuboso19°   28°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Día del padre: afianzando vínculos

Se celebra  desde 1958, Primero, en honor a San Martín. En los 60 se resolvió incluir a todos los padres y festejarlo el tercer domingo de junio. Las claves para establecer un buen vínculo con los hijos.

Por Cecilia García Olivieri
Email This Page
IMGP4290

Un gigante de tres metros. Así se sintió Alejandro Cervera el día que vio nacer a su hija Julia, en Mérida, Yucatán, México. Cuando la sacaron de la panza de su mujer, el mexicano pudo abrazar a la bebé, esa personita extraña que él había ayudado a traer al mundo. Todavía emocionado recuerda que, cuando salió de la sala de partos, se sentía tan grande que no podía cruzar la puerta.

Ya pasaron nueve años de ese día en que, de golpe y porrazo, se convirtió en padre y todo se movió de lugar sin retorno. “Porque eso hacen los hijos, corren del eje el universo para que tengamos chance de ver todo de otra forma”, señala.

Hoy, como hace casi una década, el mexicano celebra el Día del Padre en Buenos Aires, lejos de su tierra, pero con las emociones intactas.

En la Argentina, el Día del Padre se celebra desde 1958. La fecha homenajeaba a José de San Martín, Padre de la Patria. En la década de 1960 se modificó el calendario y se resolvió que las celebraciones incluyeran a todos los padres que habitaran el territorio argentino y que se realizara, como ocurre en la actualidad y como sucede en otros lugares del mundo, el tercer domingo de junio.

“Cuando vi a la nena por primera vez, me llené de adrenalina. Sentí mucha vida de golpe y, en cierta forma, también nací otra vez y me sentí enorme”, recuerda el yucateco.

Para la psicóloga Patricia Iennaco, especialista en niños y adolescentes, esa reacción tiene un motivo concreto: “Esta forma de sentirse gigante, omnipotente, es la manera de ver concretada la paternidad por primera vez”, explica. Para Iennaco, al no ser el papá quien lleva el embarazo, en cierta forma lo vive como una incógnita. “Es ahí, en el momento del nacimiento, donde el hombre siente la grandeza de dar una vida; hasta que no lo ve, no se le hace real y el impacto es, sin duda, fuerte”, agrega.

Ese 14 de febrero de 2006, en México, Julia nació por cesárea en una clínica privada. Estuvo un ratito con los papás y la volvieron a ver dos horas después. No hubo complicaciones, simplemente así ocurren los nacimientos por cesárea en gran parte del territorio mexicano. Los bebés son llevados al “cunero” (nursery), donde son bañados, arropados y colocados debajo de un foco para que reciban calor. El contacto con la madre lo tienen recién horas más tarde.

“En México el nacimiento gira en torno a la madre y todo es más distante y ascéptico, sin demasiado contacto con el bebé. Cuando nació mi hijo Martín acá en Buenos Aires hace cuatro años –también por cesárea y en una clínica privada–, todo fue diametralmente opuesto y lo viví como algo mucho más integral; me hicieron sentir parte del nacimiento. Desde que nació, no nos despegamos de él ni un segundo. Viví una paternidad intensa y siento que eso marcó mi relación con el niño para siempre y también cambió para mejor mi relación con Julia, mi hija mayor”, explica el mexicano, para quien el mayor acierto de su paternidad reside en ser una buena mancuerna con su mujer argentina, madre de sus hijos, para criarlos lo mejor posible. “Creo que lo mejor que les podemos enseñar es a valorarse y respetarse a sí mismos, que siempre crean en ellos para que sean seres felices”, añade.

Lo que falta

En sus sesiones de encuentros vinculares, la psicóloga Iennaco analiza desde hace más de 15 años la relación padres-hijos. “Los papás están más involucrados hoy en día en los tratamientos de sus hijos; sin embargo, hace falta más mirada, escucha, tiempo, interés y límites. Éstos son cinco puntos imprescindibles para ser un buen papá hoy en día”, explica.

Para Iennaco los tratamientos funcionan cuando los padres se involucran. “Un nene puede trabajar en terapia cuestiones puntuales, pero si no continúa en la casa, nada se logra. Hoy en día la mamá y el papá están más en igualdad de roles en la crianza; es notorio y facilita muchísimo los buenos resultados”, remarca.

La especialista puntualiza también que hoy en día, ante la diversidad familiar, la figura paterna no tiene porqué estar encarnada en el padre biológico. “Puede ser un abuelo, un tío o también la puede ejercer la mujer. La función paterna tiene que ver con quién instala la ley, con qué se puede y no hacer. Para Iennaco los límites organizan y contienen, porque ayudan a vivir en sociedad, siempre y cuando sean claros. “El límite no es castigo; es decirle no para ofrecerle un sí”, afirma.

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario