Tiempo en Capital Federal

22° Max 16° Min
Cubierto con lluvias
Cubierto con lluvias

Humedad: 89%
Viento: Nordeste 26km/h
  • Lunes 29 de Noviembre
    Cubierto con lluvias17°   25°
  • Martes 30 de Noviembre
    Parcialmente nuboso16°   26°
  • Miércoles 1 de Diciembre
    Cubierto con lluvias17°   22°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 28/11/2021 21:16:23
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Conflictos junto a la Rivera

Asentamiento Rodrigo Bueno y carritos que venden comida, dos situaciones que afectan a la Costanera.

Email This Page

Dos situaciones conflictivas afectan des­de hace tiempo a la Costanera Sur, tanto al paseo como a la Reserva Ecológica: los ca­rritos que venden, entre otros comestibles, bondiolas y choripanes dignos de degustar, y el asentamiento Rodrigo Bueno en la ex Ciu­dad Deportiva de Boca, que según algunos intenta avanzar sobre la Reserva.

De las decenas de carritos que ofrecen su mercadería, sólo 10 tienen habilitación muni­cipal. Otro grupo está protegido por amparos judiciales y un tercero ni siquiera eso. «Los carritos en la Costanera están desde antes de la Reserva, son una tradición… ¿Que no se cumplen normas de higiene? Decime cuándo se intoxicó alguien aquí. Si querés intoxicarte andá a McDonald’s, acá podés comer tran­quilo», dice uno de los puesteros.

En 2009, la policía, acompañada por esa patota de calle que había organizado el gobier­no de la Ciudad (la UCEP, Unidad de Contro del Espacio Público), comandada por barrabravas, levantó con camiones 17 de esos puestos. La
mayoría volvió a instalarse poco después.

El Gobierno de la Ciudad contraataca con otras armas. La Costanera Sur, habitual refu­gio de los porteños no solo los fines de se­mana sino también las noches de verano, casi no tiene luminarias desde avenida Belgrano hasta el Norte. Realmente desalentador.

Más serio es el problema de la Rodrigo Bueno, donde viven unas 4 mil personas. Hay ciudadanos paraguayos, peruanos y una mayoría de argentinos del interior. Hace tiem­po, el gobierno de la Ciudad negoció con un centenar de familias, que se fue del lugar,a cambio de un subsidio. Sus casas fueron de­molidas, pero no se retiraron los escombros. De este modo quedaron amontonados e im­piden el escurrimiento del agua de lluvia para que el resto del barrio se inunde ante cada tormenta más o menos fuerte.

En esas 70 hectáreas, que pertenecieron a la Ciudad Deportiva de Boca, Macri se propo­ne consumar un negocio inmobiliario multimi­llonario: prolongar Puerto Madero con la cons­trucción de otro barrio de lujo, Solares de Santa María, en sociedad con la empresa IRSA. Si se desaloja el asentamiento y el proyecto avanza, esos terrenos hoy contaminados e inundables pasarían a cotizarse -sólo el potrero virgen- a unos 200 millones de dólares.

DZ/km

 

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario