Tiempo en Capital Federal

16° Max 9° Min
Cubierto
Cubierto

Humedad: 42%
Viento: Noroeste 20km/h
  • Miércoles 17 de Agosto
    Cubierto con lluvias10°   14°
  • Jueves 18 de Agosto
    Despejado  12°
  • Viernes 19 de Agosto
    Despejado  15°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 16/08/2022 17:00:10
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Cómo vive la Ciudad el mundial de fútbol

La Ciudad vibra con la Copa del Mundo. Habrá pantallas en las plazas y permiso en las escuelas para ver a la Selección. Las cábalas y ritos de los porteños.

Por Juan Carlos Antón
Email This Page
mundial_seleccion

Me llegó un e-mail del trabajo por el Mun­dial con dos opcio­nes: mirar el partido en el auditorio con servicio de ca­tering o verlo desde casa” (Juan, empleado). “Acá van a poner te­levisores en mute en todos los pi­sos, todos los partidos. Está pro­hibido pintarse la cara o hacer ruidos” (Esteban, diseñador gráfi­co). “Voy a cocinar para mis ami­gos. Asado con papas al horno y mucho fútbol” (Sergio, abogado). Éstos son algunos testimonios de los millones de porteños (y ar­gentinos) que desde hoy comen­zarán a disfrutar de los partidos de Brasil 2014. En todos los ám­bitos –trabajos, casas y clubes–, la “fiebre mundialista” ya se instaló y durará, si todo va bien, hasta el 13 de julio.

Por empezar, la Ciudad quie­re pegar su nombre a todo lo que esté relacionado con el evento. Se instalaron pantallas LEDen plazas y espacios públicos de Retiro y Par­que Centenario para que los parti­dos puedan verse de manera gra­tuita. En tanto, a través del Banco Ciudad, la comuna esponsorea a integrantes del equipo, como Ja­vier Mascherano y Ezequiel La­vezzi. Asimismo, en los días pre­vios al comienzo de los partidos, se realizaron acciones en distintos puntos de la geografía porteña. Por ejemplo, se montó una cancha de minifútbol y un “laboratorio de fútbol” en Plaza San Martín con la participación de cracks del pasado como José Tiburcio Serrizuela, Ri­cardo Bochini y Daniel Bertoni.

En las escuelas porteñas, en tan­to, hay libertad para tomar el tema del Mundial como se crea conve­niente, aunque sin suspensión de clases ni permiso para ingresar o salir antes. Sí se sugirió que el cam­peonato tenga un correlato peda­gógico, como sucedió en mundia­les anteriores (ver recuadro).

Familia y amigos

Por supuesto, la fiesta tam­bién se instalará dentro de las ca­sas. De hecho, muchas familias están organizando reuniones para juntarse a comer y ver los partidos de la Selección. Asimismo, grupos de amigos ya están mirando sus agendas junto con el fixture para coordinar los encuentros. Y el asa­do será una de las comidas pre­dilectas. Agustín (30 años, pro­gramador) explica: “Lo que voy a hacer es juntarme con mi grupo de amigos, aunque cero fútbol to­dos. Y morfar algo: asado, empa­nadas, lomito, etcétera”.

Precisamente, Rubén La Torre, director de la obra Barrilete cós­mico, que está de gira y vuelve en septiembre en el teatro Boedo XXI, llevó al escenario a un con­junto de amigos que se reúnen para ver la final del Mundial 86. “Amí todo lo que es encuentros, pasión, cábalas, esa mística que se crea en los partidos del Mun­dial siempre me sedujo y me pare­ció que estaba bueno reflejarlo en teatro y por supuesto, todo eso está en aquella final gloriosa”.

El dramaturgo señala que “es difícil escaparle a esta locura del Mundial, y si es una excusa para juntarse, está perfecto. Los argen­tinos lo vivimos todo con pasión. Es una cuestión cultural, de la pe­lota, de los amigos, de dividirse en dos equipos. Algo similar sucede en el teatro: hay un director que plantea, unos actores que juegan y un público que participa”.

Sin embargo, La Torre advier­te que con su obra también hace una crítica: “A veces el fútbol al ser tan pasional, sirve para que se evadan temas de violencia o se ta­pen cosas políticas, para distraer o llevar a la masa. Eso, claro está, no es bueno”.

A la hora de explicar por qué tanta pasión, el teatrista señala a los medios de comunicación: “Son muy importantes para que con­sumas lo que ellos quieren. No­sotros acá la pasión la tomamos como algo natural pero es cierto que a la Argentina le va bien en los mundiales. Sin embargo, hay países como Honduras, por ejem­plo, donde también se sigue con esta pasión y yo creo que los me­dios sin duda, tienen que ver con que esto suceda”.

Al respecto, según un estudio en proceso sobre las emociones que rodean al Mundial –elabora­do por las universidades de Va­lencia y la Jaume I de Castellón–, la mitad de los argentinos consul­tados dice que se sentirá “extre­madamente feliz” si su selección gana, porcentaje que disminu­ye entre los hinchas españoles y brasileños. El estudio está dividi­do en dos partes, antes y después del Mundial, y analizará el impac­to emocional que tanto a escala individual como grupal generarán las insatisfacciones y las alegrías del evento deportivo.

El proyecto se realiza en la Ar­gentina, España, Chile, México, Uru­guay, Honduras y Estados Unidos y revela que la mayoría de los partici­pantes cree que su equipo llegará a octavos de final. En tanto, dos de cada tres argentinos se ven en la fi­nal y con victoria. Asimismo, revela que los chilenos serán los más feli­ces si son campeones pero también los más sorprendidos si eso ocurre. La sorpresa y la sensación de tris­teza por no ganar se sentirán sobre todo entre los ar­gentinos.

Identidad

Pero, ¿por qué tanta pasión en la Argentina? Santiago Gómez, director del Centro de Psicología Cognitiva, señala que se trata de una cuestión de identidad: “Con el Mundial se da algo que no ocu­rre tanto o casi nada con las festividades patrias. De pronto, los balcones de los edifi­cios empiezan a po­blarse de banderas, la gente sale a feste­jar, hay una exacer­bación de la nacio­nalidad. Viene el Mundial y nos vol­vemos naciona­listas, nos toca a todos”. Lo cierto es que cada cuatro años, esa sen­sación se exacerba como nunca: “Se trata de una cuestión social y cultural. Tiene que ver con noso­tros, con nuestra identidad, con lo que nos representa, por eso se lo vive así. Es constitutivo de lo que somos. Antes, en el mundo se nos conocía por Maradona, aho­ra por Messi. Es la identidad pro­pia que nos representa como ar­gentinos”.

Cábalas

Lorena, 33 años, casada y ma­dre de tres hijos, es contunden­te: “Voy a mirar el Mundial senta­da en el mismo sillón que siempre para darle suerte a la Selección. Los chicos quieren traer amiguitos pero no, yo prefiero estar tran­quila y seguir las rutinas que me dieron resultado. Siempre que las cambié, perdió”.

Este tipo de rituales, se sabe, serán muy comunes en los próxi­mos días. Muchos llegan incluso a ver los partidos con los mismos amigos, usar la misma ropa, to­mar la misma bebida. “El evento potencia estas conductas –explica el psicólogo–. En tanto y en cuan­to se den sólo por los partidos, está bien. Lo peligroso es cuando ocurre una repetición en el tiem­po y se transforman en una obse­sión. En estos casos, la persona se angustia mucho.”

¿Por qué recurrir a estas cába­las? “Se trata de pensamiento má­gico –explica el profesional–. Es pensar: ‘Yo creo que si me sien­to en el mismo lugar, me va a dar suerte y va a ganar la Argentina’. La persona le otorga un poder a las cábalas. La función que cum­plen es dar tranquilidad, bajar la ansiedad y la angustia. Tienen que ver con tratar de controlar lo que humanamente no se puede con­trolar. Quien sigue una cábala sien­te que se está involucrando en lo que está pasando, como si tuviera algo que ver en el resultado.”

La fiesta, la emoción y has­ta las cábalas están bien pero, por supuesto, que todo en su jus­ta medida. Gómez advierte que “hay emociones que son buenas como la pasión o el entusiasmo, pero también a veces aparece el exceso emocional como romper muebles o deprimirse. Todas és­tas son maneras negativas y hay que evitarlas”.

Los antimundial 

No pienso hacer nada. Mi vida y rutinas seguirán marchan­do igual que siempre”, dice Car­los, 45 años, empleado. Como él, hay muchos a quienes el Mundial y el fútbol no les mueve un pelo, los aburre y directamente apagan el televisor si aparece un partido. “Mucha gente me dice ‘me siento como bicho raro. A mí no me gus­ta’ –explica el licenciado Gómez–. Yo lo que les planteo es tomarlo como al que no le gusta la pesca, pero sí lo que sucede alrededor: la picadita, el asado. Está bueno quedarse con eso, con la previa, preparar el mate, comer facturas. Es una forma de integrarme por­que si no quedo aislado. El Cam­peonato del Mundo es un even­to social que sirve para compartir con el otro, para socializar. Está la previa, el partido, el pospartido. A nivel de las relaciones interper­sonales se vive como una fiesta y como tal hay que aprovecharlo.”

Las oficinas, las casas y los co­legios ya están listos para vivir el Mundial a partir de hoy. Gorrito, vincha y bandera, todos alentan­do a la Selección y esperando al 13 de julio para levantar la Copa. Sólo queda cruzar los dedos.

En el tablón y en las tablas

Durante el mes del Mundial se ofrecerán en la Ciudad diferen­tes espectáculos teatrales, ciclos y actividades que hacen referencia al fútbol en general y al superevento en particular. Cuatro obras de tea­tro –La pelota se mancha (teatro Tadrón), El estadio de Arena (teatro Sarmiento), La comedia del fútbol (Espacio Onírico) y Es un sentimien­to (Andamio 90)– están actualmen­te en cartel y tratan, en diferentes registros, diversos temas relaciona­dos con el mundo del fútbol. Barra­bravas, negocios sucios, cábalas y la amistad aparecen en escena.

En el Centro Cultural San Martín se ofrecerá Hija de Dios, protagoni­zada por Dalma Maradona, quien en primera persona cuenta qué significa ser hija de quien fue el jugador nú­mero uno del mundo. También allí se presentará el Ciclo Cultural Mundial, una selección de películas, como Me­tegol y Héroes, vinculadas con la pa­sión que se vivirá en estos días. Ade­más, en el mismo espacio, el colectivo Gaucho Ladri ofrecerá la muestra de artes visuales “Desperté con un gol”.

En el Teatro San Martín, se verá la performance Abran cancha, de­dicada a indagar la maquinaria del fútbol. Se ofrecerá el 18 y 19 de junio a las 19 y habrá una mesa re­donda para debatir los temas que surjan de la performance.

DZ/rg

Fuente Redacción Z
Email This Page
Comentarios (1)

Deja tu comentario