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TEMAS DE LA SEMANA

Cierre de sesiones: Felices fiestas en el Parlamento

En un fin de año agitado por la renovación de bancas, la Legislatura votó leyes clave, designó nuevas autoridades y adjudicó los cargos en distintos organismos públicos a los legisladores salientes.

Por Franco Spinetta
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La Legislatura cerró el año con todo. Cada cuatro años, al apuro por votar a última hora los proyec­tos pendientes que se vive todos los años, en esta ocasión se sumó el recambio de la mitad de la cá­mara y autoridades. El resultado son varios proyectos de ley apro­bados y otros tantos que quedaron por el camino. La llegada de caras nuevas, por otra parte, conforma un mapa político que no difiere de­masiado de los últimos dos años.

Christian Ritondo (PRO) retuvo la vicepresidencia primera, seguido de Dante Gullo (FpV) y Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica). Gabriela Alegre presidirá el bloque del FpV, en tanto el del PROquedará a car­go de Carmen Polledo. Unen con­formará un interbloque con presi­dencia rotativa.

El Poder Legislativo de la Ciu­dad encaró la última parte del año después del parate en tiempo de elecciones. El cuello de botella se produjo en noviembre, con nu­merosos proyectos que el partido del jefe de Gobierno deseaba apu­rar antes del recambio del 10 de diciembre. Formaba parte de los acuerdos el reparto de 7 cargos en organismos autónomos como la Defensoría, el Ministerio Público y el Ente Regulador.

En el terreno político, la Legis­latura que se va no es muy diversa de la que viene. Serán 16 bloques para 60 legisladores, con profusión inédita de monobloques: 8. La he­gemonía política seguirá siendo del PRO, aunque sin quórum propio. Con la ayuda de algunos aliados permanentes (Unión por Todos y Confianza Pública), más otras alian­zas circunstanciales (FpV y Unen), el macrismo logró sortear la suerte de numerosos proyectos, algunos cru­zados por fuertes polémicas.

En la parte final del año, Mau­ricio Macri se anota varios porotos en el terreno de las victorias, aun­que también de los fracasos. Ade­más de una profusa cantidad de proyectos menores, el PROlogró avanzar en cuestiones considera­das medulares. En ese plano, se encuentra la aprobación (sin sobre­saltos) del Presupuesto 2014, que estipula gastos por casi 60 mil mi­llones de pesos y un aumento pro­medio del 25% del ABL. Con el ojo puesto en reforzar la recaudación, la Legislatura autorizó también un aumento importante de las mul­tas de tránsito (un 38% promedio) y amplió a casi la mitad de las ca­lles porteñas el sistema de estacio­namiento medido.

En consonancia con el faraóni­co proyecto (por ahora truncado) del Centro Cívico en el terreno del Hospital del Borda, el ministro de Desarrollo Urbano, Daniel Chain, obtuvo una victoria con la autoriza­ción del proyecto para demoler el Centro Municipal de Exposiciones de Figueroa Alcorta y Pueyrredón y construir uno nuevo, pero subte­rráneo, con un megaparque en la superficie. La inversión estipulada es de 253 millones de pesos.

En paralelo, hubo otros pe­didos de deuda (que creció casi 200% desde que Macri asumió el gobierno) por 130 millones de dó­lares para obras bajo supervisión de Autopistas Urbanas S.A. y otros 260 millones de dólares para cons­truir plantas de tratamientos de re­siduos. También habrá endeuda­miento para comprar vagones para el subte por 190 millones de dó­lares. En ese terreno, el macrismo impuso otros 5 años de emergen­cia del servicio, algo que significa control en los gastos) para Subte­rráneos de Buenos Aires.

La última sesión del año (cele­brada el lunes 9) fue de carácter especial y se llevó a cabo en me­dio de un clima de mucha expec­tativa y tensión. Fueron siete horas cargadas de versiones cruzadas y negociaciones. En un escenario propio de una sesión en la que se definieron aspectos sensibles. Cuando las conversaciones se des­trabaron, el bloque PRO coló sobre tablas dos proyectos de alto con­tenido político. Primero se aprobó con 47 votos la implementación de las Primarias Abiertas, Simul­táneas y Obligatorias (PASO) en la Ciudad, que hasta ahora se man­tenía al margen del sistema que se utiliza a nivel nacional desde hace dos elecciones. Según el proyecto, las PASO se utilizarán para elegir las categorías de jefe de Gobier­no, legisladores y miembros de las Juntas Comunales. Las elecciones deberán convocarse con tres me­ses de antelación.

Como parte del mismo paque­te elaborado por el ministro de Go­bierno, Emilio Monzó, el macrismo logró imponer el sistema de Boleta Única. A partir de las próximas elec­ciones habrá una sola boleta con el total de los candidatos a elegir.

También se aprobó una Ley de Ética Pública, una de las deudas desde la sanción de la Constitución porteña en 1996. La iniciativa defi­ne responsabilidades, incompatibi­lidades y obliga a los funcionarios a presentar una declaración jurada patrimonial integral dentro de los 30 días desde la asunción de sus cargos. Luego deberán actualizar la información anualmente en el curso del mes de marzo y presen­tar una última declaración, dentro de los diez días hábiles posteriores a la fecha de cesación en el cargo.

En medio de una fuerte polé­mica, el macrismo y el FpV aproba­ron un acuerdo entre Lotería Na­cional y el Instituto del Juego de la Ciudad. El convenio estipula un in­greso extra de 300 millones de pe­sos para las arcas porteñas, a través de un “canon especial” del 3% de las ganancias de los tragamonedas y carreras de caballos. Como con­trapartida, el Gobierno de la Ciu­dad no le cobrará unos 2 mil mi­llones de pesos en concepto de Ingresos Brutos que las casas de juego le adeudan al fisco.

Los fracasos

No todas fueron alegrías de fin de año para el bloque PRO. Quizá el traspié más resonante es el inten­to de crear un Instituto de Evalua­ción Educativa, luego de que se co­nocieran los flacos resultados de las prueba PISA a nivel nacional. La movida del jefe de Gobierno –que incluyó un llamado público a la oposición- fue rápida e instaló el tema en agenda, aunque rápida­mente los sindicatos docentes sa­lieron al cruce rechazando la inicia­tiva. Así y todo, el proyecto llegó al recinto pero fue descartado de pla­no y regresó a comisión.

En tanto, el denominado Plan Maestro de la Comuna 8 pasó de representar una cirugía mayor para el sur de la Ciudad –con la venta de 70 hectáreas- a sufrir una fuerte cirugía en el seno mismo del texto. Luego de complicadas negociacio­nes, sólo permaneció la autoriza­ción para construir la Villa Olímpi­ca en el Parque Roca y la creación del Distrito del Deporte, que impli­ca una serie de exenciones impo­sitivas para atraer la radicación de empresas deportivas. Sin embar­go, también se habla de regulari­zar el dominio de los asentamien­tos y villas, algo que es leído como una invitación para que los espe­culadores inmobiliarios compren terrenos a bajo precio y expulsen a sus habitantes.

En el camino, el macrismo tam­bién tuvo que desistir de otro en­deudamiento por 140 millones de dólares para construir el postergado Nodo Obelisco del subte; además resignó el regreso del cepo (un sis­tema que se dejó de usar en 2003) para autos mal estacionados.

Y en la última sesión del año, el PRO no logró conseguir (por se­gunda vez) los votos para avanzar en la autorización para que IRSA construya un shopping en Caballi­to. Con los vecinos movilizados so­bre la calle Perú, el proyecto vol­vió a comisión y no se tratará hasta el año que viene. Tampoco pudo avanzar en la autorización para que la empresa norteamericana Mc Donald`s instale una casa de su fundación en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.

En el camino quedó un polémi­co proyecto que planeaba ceder en forma gratuita la explotación de un predio de dimensiones ubicado en Colegiales -conocido como El Do­rrego- a un grupo de inversores en­cabezados por Adrián Suar.

Los nuevos titulares de los organismos públicos

La negociación final del año giró en torno a la designación de los ocupantes de los cargos vacantes en los organismos autónomos porteños. Los acuerdos se lograron en negociaciones durante la misma sesión del 9.

En principio, el legislador kirchnerista Alejandro Amor fue elegido como el sucesor de Alicia Pierini al frente de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad. Amor es abogado especialista en Derecho Colectivo de Trabajo y relaciones laborales. Además de legislador (finalizó su mandato), es secretario general de las 62 Organizaciones Gremiales Peronistas Regional Capital Federal y secretario gremial del SUTECBA.
Los defensores adjuntos serán Oscar Zago y Lidia Saya (ambos del PRO); Claudio Presman (UCR) y María América González (Buenos Aires para Todos). El quinto lugar será para José Francisco Palmiotti (hombre del presidente de Boca Daniel Angelici, al igual que Zago), que renovó su mandato.
La polémica estuvo en torno al Ministerio Público Fiscal. A pesar de contar con impugnaciones de siete organizaciones –como la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia–, el legislador macrista Martín Ocampo, que también responde a Daniel Angelici, fue designado Fiscal General. Otra candidata impugnada, Yael Bendel (cercana a María Eugenia Vidal) obtuvo la Asesoría General Tutelar. Para el cargo de Defensor General, fue designado Horacio Corti. El período de mandato en estos cargos es de 7 años.
Paola Michielotto –propuesta por Mauricio Macri– será directora del Ente Regulador de Servicios Públicos. Los vocales serán el legislador Julio Raffo (Proyecto Sur), Fernando Barrera, impulsado por el bloque del Frente para la Victoria; Alejandra Goldsack, de Bases para la Unión; y un representante de asociaciones de usuarios y consumidores.

Fuente Redacción Z
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