La Giralda empleaba 10 mozos con un promedio de 20 años de trabajo en el lugar. El año pasado cuando los responsables de la sucesión dejaron de pagar los sueldos, varios se fueron yendo. La empresa iba al Seclo pero nunca se cumplía la promesa de pago.

Quedan Rosario Antonio Jaimez que llevaba 16 años de mozo, José Orellana 21, Guillermo Orellana 30 y Antolin Vera 19 años. «La situación siempre fue irregular, a trabajadores de más de 30 años de antigüedad siempre los mantuvieron con parte del sueldo en negro. En 2017 estuvieron casi dos meses sin pagar los salarios, no les hacían los aportes patronales, dejaron caer todo el fondo de comercio. Siete trabajadores les iniciaron juicios para poder cobrar lo adeudado. Nodrid es una familia muy pudiente y con varias propiedades. Les iniciamos una causa penal para frenar la venta de los bienes», explica Verónica Sánchez, la abogada de los mozos de La Giralda.

Fuente: BAE