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Casa Bolívar: La cápsula del tiempo

Un caserón de San Telmo recupera su estado original.

Por Julián López
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En pleno barrio de San Telmo, en el 661-667 de la calle Bolívar, se levan­ta una muestra de la arquitectura porteña del siglo XIX que forma par­te del patrimonio arquitectónico de la Ciudad. Se trata de una “casa chorizo” de planta baja y un piso con 700 m2 de superficie. Fue construi­da en el año 1887 y tiene en la parte alta de su fachada ocho misteriosos dragones de yeso que le dan un aire esotérico y particular, y el apodo de “casa de los dragones” por el que se la co­noce en el barrio.

Sus dueños contrataron a los arquitectos Liliana Pichín y Lucas Geya para restaurarla a su estado original en los sectores en los que esto fue posible. En los trabajos se respetó el trazado, la circulación y los materiales existen­tes. Es conmovedor recorrerla y apreciar la dis­posición del patio delantero que usaban los se­ñores de la casa y del trasero, reservado para los criados, que conservan los pisos originales. Allí donde los materiales no pudieron replicar­se, la ambientación es discreta y siempre en el tono de una casa colonial, llena de símbolos masónicos y molduras de una belleza y com­plejidad deslumbrantes.

La construcción muestra la historia social y política que devino a partir de su inauguración: con el cambio de siglo, la casa se convirtió en un conventillo que albergaba una cantidad desmesurada de habitantes y los encargados de la puesta en valor dejaron a la vista la evi­dencia de las transformaciones del lugar: pare­des y más paredes que dividían el espacio para darle una mínima privacidad a las familias ha­cinadas. La gran sorpresa la encontraron mien­tras trabajaban en los arreglos. Hallaron la cis­terna que recogía las lluvias y era el basamento del aljibe que proveía de agua fresca a la casa, recubierta con la argamasa original hecha con hueso de animal que ayudaba a conservar el agua de la casa en condiciones de temperatu­ra e higiene óptimas. Una verdadera cápsula del tiempo. Este espacio en el subsuelo estuvo abierto al público durante las últimas 48 Open House Buenos Aires, en noviembre.

Tan fiel y respetuosa fue la reconstrucción, que en 2013 la Casa Bolívar se alzó con el se­gundo lugar en la categoría Recuperación y puesta en valor del Premio a la mejor interven­ción en obras localizadas en el casco histórico de la Ciudad que entrega la Sociedad Argenti­na de Arquitectos.

DZ/rg

Fuente Redacción Z
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