Tiempo en Capital Federal

15° Max 11° Min
Cubierto
Cubierto

Humedad: 69%
Viento: Nordeste 12km/h
  • Miércoles 19 de Mayo
    Cubierto12°   16°
  • Jueves 20 de Mayo
    Cubierto13°   15°
  • Viernes 21 de Mayo
    Cubierto con lluvias14°   14°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Buenos Aires echa humo

3 de cada 10 porteños fuman y 7 de cada 10 mueren por enfermedades asociadas con el tabaquismo.

Por
Email This Page

Es el humo del cilindro maquiavélico y rufián.» Así fraseaba en una canción, Pipo Cipolatti. Muerte lenta, la tercera parte de la población porteña no repara en que cada cigarrillo es vida que se va. El mensaje de Los Twist es más sabio que el de muchos tangos. Las estadísticas marcan que el 32 por ciento de los habitantes adul­tos de la Ciudad usa encendedor y cenicero. Claro que a este por­centaje hay que sumarle la cifra de fumadores niños y adolescen­tes. En este punto no hay un registro exacto de lo que ocurre en la Reina del Plata, pero sí se sabe que, en todo el país, al menos el 20 por ciento de los adolescen­tes manifiesta haber probado una o dos pitadas cuando tenían 11 años o menos. En la Liga Argen­tina de Lucha contra el Cáncer di­cen que no es para nada raro en­contrar a nenes de 8 años con un cigarrillo en la mano. Y en las es­cuelas porteñas se estima que casi el 20 por ciento de los estudiantes de entre 13 y 15 años ya son fu­madores.

El sistema hospitalario porteño soporta mucho más que la tos de los que no consiguen dejar el pu­cho. La atención de las afecciones ligadas tanto al tabaquismo acti­vo como al pasivo se lleva el 15 por ciento del presupuesto en salud. Las estadísticas son exponencial­mente macabras al remitir a los decesos: el 70 por ciento de las muer­tes en territorio porteño se dan como consecuencia de enfermedad coronaria, accidente cerebrovascu­lar, enfermedad vascular periférica, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y los distintos tipos de cán­cer ligados al consumo de tabaco.

Más de la mitad de los no fu­madores porteños están expues­tos al humo del cigarrillo ajeno, sobre todo en los lugares de trabajo. De nuevo faltaría ver qué pasa con los números en la Ciu­dad, pero puede establecerse proyecciones a partir de las cifras de todo el país. Se estima que de los 40 mil decesos anuales a cau­sa del tabaco en la Argentina, seis mil corresponden a fumadores pasivos. Según la Organización Internacional del Trabajo, en el mundo entero mueren al menos 200 mil trabajadores al año debi­do al humo de cigarrillo que inha­lan en el ámbito laboral.

Esta situación tiene en estado de alerta al sistema de salud por­teño, que trabaja en un Programa de Prevención y Control del Taba­quismo y sostiene la Red Tabaco o Salud. La ciudad de Buenos Aires dispone hoy de muchos servicios gratuitos para dejar de fumar en hospitales públicos y centros de salud. Estos esfuerzos se suman a los de distintas instituciones pri­vadas, que son puntales en esta lucha, entre ellas Lalcec (Liga Argentina de Lucha contra el Cán­cer), la Asociación Antitabáquica Sin Pucho y el Grupo de Autoayu­da para Fumadores.

En los hospitales porteños existen grupos de autoayuda, se ofrece tratamiento personalizado y los médicos evalúan si es nece­sario que la persona reciba medi­cación que la ayude a dejar el ci­garrillo. De todos modos, hay que saber que los medicamentos cola­boran, pero no son mágicos.

«La asociación del tratamiento grupal y el farmacológico permitió duplicar las chances de que el pa­ciente deje definitivamente el ci­garrillo. De todos modos, elegir el mejor tratamiento implica tener en cuenta la cantidad de cigarrillos y el tiempo que la persona lleva como fumador. El tabaquismo trae con­sigo una cuádru­ple dependencia: fí­sica, psíquica, social y gestual. Por eso estamos ante una lucha com­pleja. Todo esto lo trabajamos des­de hace más de treinta años en los grupos de Chau Pucho», sostiene la doctora Georgina Alberro, miem­bro titular del Comité de Lucha An­titabáquica de Lalcec.

La especialista sostiene que la medicación moderna es muy eficaz. Sin embargo, pone el acen­to en que ésta debe ser indicada en todos los casos por un profe­sional. Se trata de una droga que viene usándose desde hace pocos años y que debe ser administrada con algunas precauciones. La mé­dica reconoce que también existen sustancias de venta libre que pue­den colaborar en la lucha para dejar el cigarrillo, pero hace una adver­tencia al respecto. «Estos medica­mentos que se obtienen sin restric­ciones en las farmacias suelen no tener el resultado esperado cuando el paciente se automedica. En esos casos, el fumador abandona el tra­tamiento porque cree que no fun­ciona, cuando en realidad se trata de una mala indicación del produc­to. La prescripción tiene que ser personalizada y hecha por un mé­dico», enfatiza la doctora Alberro.

Otro aspecto importante en el tratamiento es la contención y el se­guimiento a largo plazo, dado que el tabaquismo es una enfermedad crónica. «Para nosotros lo más im­portante es evitar las recaídas. En la Argentina no hay estadísticas al respecto, pero tendríamos que es­tar atentos a las cifras de pacientes que, al año de dejar el cigarrillo, lo­gran sostener la abstinencia. Son muy loables los casos de personas que consiguen dejar de fumar sin hacer un tratamiento, pero el por­centaje es muy bajo. En Lalcec lo­gramos que el 85 por ciento de los asistentes haya dejado de fumar en cuanto termina el curso, que dura un mes», detalla la especialista.

Lalcec cuenta con grupos de autoayuda, abiertos y gratuitos, y con cursos arancelados, que duran un mes y constan de 8 reuniones de dos horas cada una. El costo del curso equivale a dos atados diarios de cigarrillos,
durante un mes.

Otra opción para dejar de fu­mar consiste en concurrir a los grupos del GAF (Grupo de Au­toayuda para Fumadores), que funcionan en distintos espacios distribuidos en La Paternal, Villa Crespo, Liniers y Caballito. El cur­so grupal, además de los testimo­nios individuales, se basa en un programa de siete pasos a la ma­nera de Alcohólicos Anónimos.

Al GAF asisten sobre todo personas mayores de 40 años. Guillermo Valdez, integrante de estos grupos, dejó de fumar hace 24 años y dice que las mujeres son más duras para abandonar el ci­garrillo. «Algunas señoras conta­ron que llegaron a ir a escondidas a las paradas de los colectivos a juntar puchos», recuerda.

Otra posibilidad es la que ofrece la Asociación Antitabáqui­ca Sin Pucho, en Almagro. Tie­ne cursos intensivos de cesación, arancelados. Todo el curso cues­ta 120 pesos, el equivalente a un atado de cigarrillos diario durante un mes. También dispone de gru­pos de autoayuda, a la gorra.

Raquel dejó de fumar hace 22 años y es voluntaria en la asocia­ción. Si bien destaca la eficacia del curso para dejar el cigarrillo, reco­mienda comenzar por el grupo de autoayuda. «Los grupos son co­ordinados por pares. Se da la pa­labra y circula el testimonio de la gente que dejó de fumar. Es una galería de espejos donde cada uno se ve reflejado en el otro. Este método funciona muy bien. Inclu­so hay gente que asistió sólo para acompañar a otro fumador, y ter­minó dejando el cigarrillo antes que el interesado», refiere.

Acerca de los cursos intensivos, Raquel informa que duran un mes. Son siete reuniones de dos horas cada una, coordinadas por un mé­dico y una profesora de gimnasia. En la quinta reunión se da la or­den de dejar el cigarrillo. Duran­te el curso se enseñan técnicas de respiración y relajación para domi­nar las conductas compulsivas.

Como sentenciaba el filósofo Pipo, «el tabaco es traicionero, te destruye el cuerpo entero y te en­trega más edad». Dejar el pucho no es sencillo, pero tampoco es tan di­fícil como parece. Es cuestión de proponérselo y arrancar.


Dónde ir

• Lalcec: 4832-7595
• GAF (Grupo de Autoayuda para Fumadores): 15-5661-8071
• Asociación Antitabáquica Sin Pucho: 4862-6913 / 15-4550-8653
• Asociación Argentina de los Adventistas del 7º Día: 4774-3994
• Sanatorio Dr. Julio Méndez 4902-7081, int. 331
• Hospitales públicos: María Ferrer, Argerich, Ramos Mejía, Moyano, Tobar García, Durand, Álvarez, Fernández, Penna, Clínicas, Vélez Sarsfield, Pirovano, Tornú, Instituto de Tisioneumonología Dr. Vaccarezza.

 

DZ/km

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario