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Bloody Daughter: Un documental crítico sobre Martha Argerich

Un film sobre la pianista desde la mirada de su hija, Stéphanie Argerich.

Por Victoria Reale
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Martha_Roman

En Bloody Daughter (Maldita hija), Stéphanie Argerich revela los miedos de su madre, la célebre pianista Martha Argerich, y expone los complejos vínculos familiares con una honestidad brutal. En una habitación de hospital, Stéphanie Argerich respira con dificultad, está en trabajo de parto. A su lado, Martha sigue atentamente los movimientos de la partera. Con el nacimiento de su segundo hijo, la directora nos introduce en su universo familiar. “No sé si el hecho de que ahora soy madre cambia de algún modo cómo me ve ella. Creo que para ella sigo siendo su bebé. Pero para mí los roles están invertidos y mi madre es el bebé que yo tengo que proteger”, cuenta Stéphanie en el film, mientras se ve el primer encuentro de Martha con su nieto. Así comienza Bloody Daughter, con una escena fuertemente emotiva que al mismo tiempo busca reflexionar sobre cómo funciona su familia.

Desde muy pequeña, Stéphanie –hija del famoso pianista Stephen Kovacevich– se convirtió en la observadora de su entorno familiar. Cuando tenía 11 años, Martha le regaló una cámara con la que Stéphanie registró su vida cotidiana junto a su madre y a su hermana Annie Dutoit, hija de Argerich con el músico Charles Dutoit. En el filme se ven fragmentos de esas filmaciones donde Martha juega con sus hijas pequeñas. Y otras facetas de la pianista: su angustia de Argerich antes de cada concierto, su miedo a que envejecer afecte la calidad de su interpretación.

Quizás el momento más duro sea cuando la directora cuenta la historia de su hermana mayor Lyda, hija de Argerich y el violinista chino Robert Chen. Lyda, que creció en un orfelinato debido a una disputa legal entre sus progenitores, y recién fue a vivir con el padre a los ocho años.

A Martha Argerich le cuesta articular una respuesta cuando Stéphanie le pregunta por qué Lyda no creció con ellas. “Yo sentía que era más bien una hermana, no sabía qué hacer”, contesta.

DZ/rg

Fuente Redacción Z
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