Tiempo en Capital Federal

21° Max 15° Min
Despejado
Despejado

Humedad: 69%
Viento: Nordeste 12km/h
  • Miércoles 14 de Abril
    Despejado17°   21°
  • Jueves 15 de Abril
    Despejado18°   22°
  • Viernes 16 de Abril
    Despejado18°   23°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Banco Ciudad: con los números en colorado

Sindicalistas afirman que llueven denuncias de negociaciones desde que Curutchet es vicepresidente.

Por Paula Mendoza
Email This Page

Definitivamente, Mauricio Macri no parece tener suerte con los funcionarios que designa. Los datos que circulan sobre las actividades y antecedentes recientes de sus «elegidos» no le hacen ningún favor a su imagen.

En el último tiempo pasó a engrosar la lista de los funcionarios cuestionados Juan Ernesto Curutchet, vicepresidente del Ban­co Ciudad nom­brado por el jefe de Gobierno, y candidato del PRO a convertirse en juez del fuero me­tropolitano.

Curutchet es un joven aboga­do de extracción liberal. Tuvo militancia estudiantil a principios de los años 90 en UPAU, expresión univer­sitaria que supo orientar la Ucedé del ingeniero Álvaro Alsogaray y su hija Ma­ría Julia; fue una pieza clave en la organiza­ción de la derecha populista que encarnaba Adelina Dalesio de Viola (transmutada en menemista y lue­go desaparecida del mapa político) y hoy es, además de funcionario, el aboga­do influyente al que la empresa sueca Atlas Copco recurrió bajo cuerda para resolver juicios laborales millo­narios en la Argentina a partir de haber de­fendido intereses de la empresa, también sueca, Scania, y de la vinculación de Atlas Copco con la ultraliberal Fundación Bicen­tenario, creada y presidida por el doctor Curutchet, claro.

Según fuentes sindicales de La Banca­ria, las denuncias de negociados, coimas y tráfico de influencias en el Banco Ciudad se apilan en los juzgados, sobre todo desde el ingreso del pelirrojo Curutchet, a quien ha­cen responsable de nombrar asesores muy bien rentados que pertenecen a su estu­dio jurídico o a la Fundación Bicentena­rio. En estos días, con el objeto de seña­lar un caso concreto de doble moral, las fuentes señaladas agitan la escandalosa declaración jurada presentada por el «Co­lorado», según la cual el funcionario (que defendió el revalúo inmobiliario de Macri del 2008) posee una propiedad de 300 metros cuadrados en la ciudad valuada en 53.484 pesos; dos terrenos en Pilar valua­dos en 5.989 pesos y otro en Cariló, de más de 1.200 metros cuadrados, valuado en 4.580 pesos.

Todas sus pro­piedades, suma­das, valen 26 mil pesos menos que su auto, una ca­mioneta cuatro por cuatro Honda CRV, declarada en 96.100 pesos.

Sin embargo, y más allá de esta incongruencia, el drama de Curut­chet -y por lo tan­to el de su mentor, MM- comienza a desarrollarse en un terreno cenagoso para el jefe de Gobierno: el juzgado federal de Norberto Oyarbide, el mismo juez que investiga a Mauricio Macri en el caso de las escuchas ilega­les y al que el jefe de Gobierno descalificó en más de una oportunidad.

Un lobbysta ahí

Atlas Copco, la multinacional sueca, in­tegra el Olimpo de empresas de ese origen insospechadas de corrupción. El gigante es­candinavo cuenta con varias sedes en todo el mundo y, a pesar de la imagen cristali­na que supo ganarse, acumula también al­gunas denuncias en el tintero. Por ejemplo, fue investigada por el gobierno de George Bush (h) a raíz de su paso por Kuwait tras la Guerra del Golfo, y por el Estado mexica­no, en conexión con una causa por lavado de dinero. En 2009 Atlas Copco obtuvo ga­nancias globales por casi 7.000 millones de euros. Para lograr ese rendimiento fue cla­ve la política de ajuste llevada a cabo, sobre todo, en América Latina. Decenas de vene­zolanos, chilenos, brasileños y bolivianos perdieron su trabajo entre 2007 y 2009. También argentinos, como el ingeniero Da­niel Atilio Yoan, que trabajó 17 años para la firma y a quien no le reconocieron los mon­tos indemnizatorios debidos. Atlas Copco prefirió acudir a la Justicia, pero tomando un atajo, como se verá.

Yoan hoy es acreedor a una indemniza­ción de 6 millones de pesos, depositada le­galmente en el Banco Ciudad, aunque no la puede cobrar aún por las apelaciones reite­radas que hace la empresa para la que tra­bajó. La demanda laboral lleva el número de expediente 3598/08. Pero antes, el inge­niero Yoan se encargó de desnudar los la­zos de funcionarios de esa empresa con lo peor de la Justicia local.

En septiembre del año pasado, Yoan y su abogado se encargaron de investi­gar por su cuenta al grupo que en nom­bre de la empresa a la que representan intentaba sobornar a la Justicia laboral para frenar las demandas. Un buen día, en el Sheraton Park Tower, los ejecutivos de se reunieron con un «influyente» abogado local y tramaron un plan. Yoan y su abogado, Marcelo Do­mínguez, se las ingeniaron para grabar la conversación y filmar el encuentro. Se­gún todas las pruebas aportadas al juz­gado de Oyarbide (que incluyen audio y fotogramas), el hombre clave presentado para llevar a cabo el soborno sería Juan Curutchet.

La causa 7507/09, que comenzó siendo una denuncia, ahora está bajo estricto se­creto de sumario.

DZ/km

 

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario