Tiempo en Capital Federal

29° Max 24° Min
Muy nuboso
Muy nuboso

Humedad: 59%
Viento: Este 31km/h
  • Jueves 28 de Enero
    Cubierto con lluvias24°   31°
  • Viernes 29 de Enero
    Cubierto21°   29°
  • Sábado 30 de Enero
    Cubierto con lluvias20°   27°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Aquello que nos separa del reino animal

La sexualidad humana incluye el placer y la construcción de la intimidad.

Por Juan Carlos Kusnetzoff
Email This Page
educación_sexual_genero

La sexualidad humana no está sujetada al mundo animal.
En primer lugar, porque su alcance no se limita a la función biológica reproductiva de perpetuación de la especie.
La sexualidad humana contiene intencionalidades bien diferenciadas de la animalidad primaria. Por caso, la obtención de placer, el fortalecimiento de la autoestima y la construcción de la intimidad.
La sexualidad –esto es, en cuanto a sus cualidades, formas y significaciones– es histórica, tiene un procesamiento progresivo desde su nacimiento y suele cambiar con frecuencia.
Lo que esto quiere decir es que está siempre abierta a diferentes significaciones y a nuevas experiencias de sentido.
La mayoría de las veces, el calificativo de “natural” es utilizado para ocultar un preconcepto o una ideología altamente conservadora.
Veamos un ejemplo más o menos evidente: el ser humano es el único mamífero en la corteza terrestre que se oculta de sus pares para tener relaciones sexuales. Ningún otro animal lo hace. ¿Y acaso existe algo más “natural” que la sexualidad? El pudor es una “construcción” social.
La antropología y la psicología modernas han demostrado largamente que el sustrato humano engloba datos indudables de la biología, pero también que es neutro. ¿Qué significa que es “neutro”? Que está desprovisto de cualquier otra caracterización sexual definida, excepto la del área genital, en forma predominante.
“Ser hombre” o “ser mujer” son, por lo tanto, creaciones de la vida social, de la actividad cultural, y son precisamente esas áreas las que marcan la diferencia.
Esas diferencias fundamentales en el área biológica son influenciadas por los criterios de poder, por las estructuras de dominación, y por el mismo proceso de producción de la existencia humana.
Las diferentes instituciones sociales –que son superestructuras encuadradas en las elites, en las clases dominantes– desarrollan un esfuerzo constante y cotidiano para instalar y reproducir los papeles de los roles tradicionales a través de la familia, de las creencias y el lenguaje, de la escuela y lugares de trabajo, e inclusive de la religión.
El ser que nace encuentra esta cultura en todos los niveles desarrollados, donde existe ya un papel sexual a modo de modelo, a la cual, nenes y nenas, habrán de adaptarse.
Y dura toda la vida, en sus diferentes etapas.

DZ/rg

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario