Tiempo en Capital Federal

11° Max 7° Min
Despejado
Despejado

Humedad: 50%
Viento: Nordeste 18km/h
  • Jueves 16 de Julio
    Nubes dispersas  12°
  • Viernes 17 de Julio
    Cubierto  14°
  • Sábado 18 de Julio
    Cubierto13°   16°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Ángel Sánchez: “Hoy el error tiene más incidencia”

Apasionado del fútbol, opina sobre los jueces actuales y dice que no quiere volver antes del Mundial.

Por Lucas Viafora
Email This Page
angel_sanchez

Jugó en las inferiores de Lanús, Temperley y Banfield. Cuando Juan Carlos Crespi se mudó frente a su domicilio, luego de dirigir un clásico Lanús-Chacarita discutió con él por el mal arbitraje que había tenido y el juez le retrucó: “Vos que creés que sabés tanto, ¿por qué no te dedicás al arbitraje?”. Y así fue. En 1979 el joven Ángel se recibió de radiólogo y en 1980 se anotó en el curso de AFA de Ángel Coerezza. “El arbitraje fue una forma de estar ligado a esa pasión que era el fútbol”, explica.

Panelista del programa 90 minutos de fútbol, docente en DeporTea y en la escuela de técnicos de AFA, perioidista en La Nación y en Radio Argentina, Sánchez se hizo un momento para charlar con Diario Z.

¿Cuál es el nivel del arbitraje actual en el fútbol argentino?
Cuando hay un recambio, siempre cuesta mucho encontrar una camada en cantidad y en calidad de árbitros para uno de los fútbol más complejos del mundo. Igual, me parece que hay árbitros muy interesantes. Es el caso de Delfino, de Darío Herrera, Fernando Echenique, Fernando Rapallini. Uno de los elementos fundamentales es la credibilidad: cuando cobrás algo y los que dirigís te creen, más allá del acierto o el error. Eso lo logran pocos y lleva tiempo, tiene que ver con la experiencia, hasta con actitudes personales. Delfino pitó el otro día un penal como si fuera una falta común, fue caminando. Diego Ceballos cobra el mismo penal y sale corriendo espantado. Los dos fueron penales, pero la confiabilidad es distinta.

En este torneo se los está cuestionando mucho a los árbitros. ¿Por qué pasa eso?
Creo que tiene que ver con una cuestión mediática. Lo que vende es la polémica y es producto, en general, del bajo nivel futbolístico. Cuando yo me equivocaba en un partido de River, jugaban Francescoli, Ortega, Aimar, Saviola. Te equivocabas en una pero ganaban 3 a 0 o 3 a 1. Hoy el error arbitral tiene una mayor incidencia. Por eso los árbitros están mucho más en el foco.

¿Ves algún árbitro argentino con nivel para Brasil 2014?
Los dos que están para ir al mundial son Pitana y Abal y no me gusta ninguno. No es un hecho caprichoso, sino producto de mi trabajo. Tiene que ver más con la personalidad que con cuestiones técnicas. Cuando uno decide algo, genera una movilización interna a través de la decisión que es importante y hay árbitros que eso les pesa. Creo que los dos han flaqueado en ese aspecto en los últimos tiempos.

La tecnología y las cámaras, ¿ayudan o perjudican?
Ayudan. En otras épocas, cuando no había cámaras a los costados, se decía: si toda la gente ve offside levantá la bandera, porque tanta gente equivocada no puede haber. Hoy hablamos de centímetros, los asistentes aciertan en el 80 u 85% de las decisiones. La tecnología potenció un mayor grado de acierto.

¿Qué diferencias notás con la época en la que vos dirigías?
En la relación árbitro-jugador y en la formación del árbitro en el aspecto futbolero para interpretar situaciones complejas: la simulación, la exageración, sacar ventaja. La mayoría llegábamos al arbitraje producto de la pasión por el fútbol, porque no se ganaba plata. Hoy un árbitro gana buen dinero y cada vez que no dirige le duele bastante. Eran otros los códigos y otra la relación con el jugador.

¿Qué cambiarías para mejorar el espectáculo?
Priorizaría las condiciones y no la política gremial. Le daría mucha importancia a la personalidad y formaría a los árbitros para darles la libertad de aplicar el sentido común evaluando el espíritu del juego. Para eso hay que prepararlos.

¿Un deseo?
Estoy cansado de venirme antes de los mundiales. Sufrí tanto en Corea-Japón con el que era el equipo soñado que me tuve que inyectar un calmante porque me había quedado duro en la cama después del partido con Suecia. Fue terrible. Sufro mucho, voy a la cancha a ver a Argentina y puteo a los árbitros.

DZ/rg

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario